domingo, 12 de julio de 2015

Doble rasero


Doble rasero

Estamos siendo testigos del ensañamiento mostrado primero por la Junta de Andalucía y ahora también por el Ayuntamiento de Córdoba contra la Iglesia.
Vamos a describir dos hechos relacionados con lo anterior y el distinto valor que se les da a las fuentes históricas, que se acomodan a los intereses de estas instituciones según les convenga.


Abderramán I. Dirham del 154 H, ceca de Al Andalus
El emir que compró el solar de la mezquita aljama de Córdoba

 Se lee en su anverso: "...en Al Andalus año cuatro y cincuenta y cien"

El primero es la compra descrita en las crónicas árabes del solar de la Basílica de San Vicente:
“En el año 169 el imán Abd al-Rahmán al-Dajil compró a los cristianos dimmíes el solar de la aljama de Córdoba, donde se alzaba una iglesia cristiana. Pagó por él cien mil dinares y lo añadió al patio de la mezquita. En el año 170 el imán puso los cimientos de la aljama de Córdoba y comenzó su espléndida construcción, en la cual gastó doscientos mil dinares sacados de los hóbices”

Al margen de que la Mezquita fue cedida a la Iglesia por Fernando III y en el 1239 se consagra como Catedral, a ese texto se le da una veracidad fuera de toda duda. 
También algún autor habla de que “el emir Abd al-Rahmán, después de conseguir que la comunidad cristiana abandonara su antigua iglesia…” y que la construcción costó “ochenta mil mizcales”


Juan II de Castilla. Blanca de la ceca de Sevilla
En su tiempo se cita como de heredad del Cabildo la Huerta de Albacete

Aquí tenemos una blanca de ese tiempo, de difícil lectura (la foto tampoco hace favores)
En su anverso se lee:
"IOHANES REX CAS..."

Y el segundo la lectura de dos lápidas relacionadas con la Iglesia de la Fuensanta y los terrenos anexos.
El Ayuntamiento mantiene que” el Pocito” situado junto a la Iglesia es suyo y que ha sido usurpado por la Iglesia con la inmatriculación a su nombre.
Las lápidas dicen lo siguiente:
“Reinando Don Juan el Segundo, y siendo Obispo de esta ciudad Sancho de Rojas, fue hallada milagrosamente esta imagen en el hueco de una higuera cerca de la fuente que llaman Santa, año 1420. El Cabildo de la Catedral, en este sitio heredad suya, llamada Huerta de Albacete, le labró este santo templo”.
Hay otros documentos además de éste de 1420, uno de 1624, o el Catastro de Ensenada de 1754 en el que la Huerta de Albacete se recoge como bien eclesiástico incluyendo una detallada descripción, documento que consta en el Archivo Municipal.


Pues bien, nuestras instituciones le dan autenticidad al primer texto mientras que al segundo, no es que no se le dé sino que se pasa de él. Es como si no existiese.   


jueves, 2 de julio de 2015

El primer emir de Al Andalus: Abderramán I



El primer emir de Al Andalus: Abderramán I

 Con Abderramán I aparecen las acuñaciones en plata que desde el inicio de la invasión se habían reducido a cobres y a escasos dinares. Son acuñaciones de buena calidad tanto en lo relativo al metal como a aspectos estéticos.
Los dírhams que comienzan con Abderramán I mantienen la misma estructura que los orientales de sus antecesores Omeyas diferenciándose de éstos exclusivamente en la ceca que ahora pasa a ser Al Ándalus, y como es lógico la fecha. Es más, su parecido es tal que a veces podrían confundirse.  En esos momentos los dirhames orientales son ya abasidas y tienen unas leyendas distintas. Abderramán continúa como decimos con el mismo tipo, dando así continuidad y legitimidad a su gobierno.
Aparece no obstante una nueva serie (la segunda foto es ejemplo de ello) en la que los dirhames presentan una escritura más estilizada que dificulta su lectura.
La ausencia de adornos es generalizada exceptuando las gráfilas en ambas caras.

Su nombre completo era Abd Ar-Rahman ibn Mu'awiya ibn Hisham ibn Abd al-Malik, y como apodo al-Dahil, el Inmigrado.  Era el único descendiente vivo de la rebelión abasida en Siria. Llegó a la península y consiguió hacerse nombrar emir de Al Ándalus, inaugurando una dinastía, la Omeya de Al Andalus, que sería el referente occidental de la cultura musulmana y convirtiendo a Córdoba en una de las tres ciudades más importantes del mundo junto con Damasco y Constantinopla.

Los hechos de armas que he seleccionado son tres:
La batalla de al-Musara, en la que venció a Yusuf al-Fihri, el último Gobernador de Al Andalus, a partir de la cual se posesiona de Córdoba. Era el 10 de du-l-hiyya del 138 H (14 de mayo del 756 JC).

En segundo lugar la rebelión protagonizada por los yemeníes de Sevilla. Marcharon éstos hacia Córdoba siendo interceptados por las fuerzas comandadas por un pariente del emir que venían del castillo de Almodóvar, y derrotados muy cerca del mismo, posiblemente en Mubassar (Bembézar)



  



Abderramán I, dirhames de los años 151 y 167 H (768 y 784 JC)
La batalla de Roncesvalles se libró entre la acuñación de estos dos dirhames

Y en tercer lugar uno de los hechos más importantes ocurridos durante su reinado, y que aunque conocido por todos no lo asociamos a Abderramán, fue la batalla de Roncesvalles, de la que vamos a hacer un pequeño comentario:

En la década del 770 el emir Abderramán ha afianzado el poder en el centro y sur de la península. Sus hijos desempeñan cargos importantes: Suleimán es walí de Toledo, y Abdalah lo es de Mérida. Hixén, el tercero, acompaña a su padre y recibe una esmerada educación, estando destinado a suceder a su padre.
El norte y oriente de España se encontraban en cambio movidos en revolución contra los Omeyas. Se sabe que el año 777 era walí de Zaragoza Suleimán ben Alarabi, que intenta proclamarse emir independiente de la España oriental, si no con aspiraciones más ambiciosas según algunos autores,  para lo que necesitaba apoyos importantes. Aquí es donde entra Carlomagno, al que solicita ayuda. En la primavera del año 778 Carlomagno invade España en ayuda del gobernador musulmán con el doble objetivo como mínimo de asegurar sus fronteras y hacerse con algunas ciudades hispanas.
Invadió la península hasta Pamplona, la que conquistó, y prosiguió hasta Zaragoza. Pero ben Alarabi se dio cuenta de que el rey francés no venía como auxiliar y socio sino que venía a enseñorearse de un reino. Porque al fin y al cabo se trataba de un ejército cristiano. Carlomagno se encontró cerradas las puertas de Zaragoza y lo más importante, la posibilidad de que se sublevaran todos los gobernadores y alcaides de las poblaciones próximas. Ante esto y por problemas surgidos en Francia decide volver por el mismo camino que había entrado, por los desfiladeros del Pirineo Oriental y por las gargantas de los Bajos Pirineos pues el ejército se encontraba dividido en dos facciones. En el segundo cuerpo iba la corte, los caballeros principales y los tesoros recogidos en la expedición.
En las laderas de Altabiscar e Ibañeta se apostaron los vascones que infringieron una importante derrota al ejército de Carlomagno el 15 de agosto del 778.
Incluso aparecen dudas sobre los vencedores: ¿eran vascones? ¿musulmanes? ¿vascones y musulmanes unidos?
Parece que estamos hablando de la invasión francesa de 1808 y la posterior retirada de 1814. Los acontecimientos son en varios aspectos similares.


viernes, 29 de mayo de 2015

Los emires de Al Andalus


Los emires de Al Andalus

Cuando Abderramán I toma el poder se inicia una nueva etapa en la España musulmana: el emirato, que independiza Al Andalus de Bagdag. Ocupa éste desde el año 132 al 316 de la Hégira, del 756 al 929 de la Era Cristiana
El emir es un título equivalente a rey cristiano. Son ocho:

Abderramán I
Hixén I
Al Haken I
Abderramán II
Muhammad I
Al Mundir
Abdalah
Abderramán III (comenzó éste su mandato como emir en el año 300 H y se proclamó califa el 316 H)

Durante este periodo la acuñación fundamental es el dirham de plata, complementándose en algunas ocasiones con piezas de cobre, los feluses. El oro quedaba para las acuñaciones del califa oriental, al que se le debía obediencia religiosa.

Anverso, centro:         No Dios sino / Dios sólo El / No compañero para El
Anverso, orla:             En el nombre de Dios se acuñó este dirham en Al Andalus el año ….
Reverso, centro:         Dios es único / eterno e indiviso. No engendrante ni engendrado ni existe / semejante a El
Reverso, orla:            Mahoma el enviado de Dios, envióle con la religión verdadera para que resplandezca sobre toda otra, aunque repugne a los asociadores.

La característica de los dirhames de esta etapa es la uniformidad. Todos tienen escrito lo mismo a excepción de la fecha de emisión. Y la ceca siempre es la misma, Al Andalus.
Estamos queriendo decir que no aparece el nombre del emir emisor que ha de averiguarse en función de la fecha que aparece.
Se convierte así este dato, la fecha, en importantísimo. Si por cualquier causa no es posible leerla nos quedamos  con una información incompleta pues sólo podríamos decir que estamos en la etapa emiral. Las fuentes de esta época son escasas por lo que una moneda con la información completa es un documento original del que se pueden extraer  muchos datos.
En los dirhames que os expongo a continuación se dan esas circunstancias de las que hablamos pues tienen la fecha defectuosa por diversos motivos. En estos casos hay que acudir a otros aspectos tales como adornos, epigrafía, tamaño…
En ese aspecto va este pequeño artículo pues trata de dirhames que tienen la fecha impracticable y que con paciencia se logra averiguar:




Este primer dirham nos muestra una pieza con muy buena conservación pero justo en el lugar ocupado por una parte de la fecha encontramos un una masa metálica producida posiblemente por una rotura del cuño. Un detenido estudio nos lleva a concluir que es del año 200 de la Hégira (826 JC), ya que el pegote no afecta a las decenas o unidades pues esas no existen, y sí lo hace a la palabra  sanata o año, y perteneciendo por lo tanto al emir Al Hakem I.





En otras ocasiones falta un trozo de metal que se le separó para usarlo como moneda fraccionaria, con mala suerte en este caso pues afecta a las decenas y centenas. Sólo tenemos las unidades, un siete, y parte de las decenas. Abderramán II, en este caso en el año 217 H.






Y en otras simplemente se encuentra borrada dicha información, unas veces por desgaste producido por el uso, pero en otras por muy diversos motivos como por ejemplo por un doblez en la moneda que hace que se borren las partes más salientes; o por el mismo proceso de acuñación en el que el obrero giró un poco la muñeca al dar el golpe con el martillo de forma que la presión se dirigió a una parte de la moneda. O porque el cóspel es más fino en esa zona. En este caso estamos ante el año 260 de la Hégira y perteneciendo a Muhammad I



Por último este dirham que vemos tiene un desplazamiento en el anverso que afecta casi a la totalidad de la fecha a la vez que desgaste quedando sólo el doscientos. Podemos afirmar que es del 230 de la Hégira. Abderramán II.


En cuanto a la ceca ya hemos dicho que siempre es Al Andalus. Debe considerarse, pues, que en muchas ocasiones pertenece a una localidad indeterminada ya que el término Al Andalus se correspondería a la España musulmana. Y así es en los primeros momentos, y es ya con Abderramán II cuando hay constancia de que se localiza en Córdoba.

De la moneda de cobre, el felús, se sabe menos pues muy raramente llevan la fecha. Y si la llevan corresponden a un periodo anterior, al Periodo de los Gobernadores. Vaya, que no se sabe cuando se produce el paso del Periodo de los Gobernadores al Emirato.  Sí se sabe que conforme pasa el tiempo se va produciendo una disminución en el grosor, de forma que cuando las piezas son más finas corresponden al Emirato




Anverso: No Dios sino / Dios sólo El / No tiene compañero
Reverso: Mahoma / el enviado de / Dios


Este felús tiene las características de ser puramente emiral. Las leyendas son distintas a las piezas argénteas; vemos en él la profesión de fé en el anverso y la misión profética en el reverso. Sin orlas. Se atribuye a Abderramán II.