domingo, 19 de septiembre de 2010

La peseta (5)


Múltiplos y divisores en Franco


Terminada la Guerra Civil aparecen los 10 y 5 céntimos de aluminio, los del caballo. Se trata de una pieza que imitaba por un lado a los denarios ibéricos y por el otro el escudo de los Reyes Católicos ya citado, al que se le agregaron las leyendas del régimen de Franco: “PLVS VLTRA” y “UNA; GRANDE Y LIBRE”. El intento de enlazar con el pasado estaba claro. Como una imagen vale más que mil palabras ahí están las fotos:







1 y 2.- 10 céntimos de aluminio (heredan el apelativo de “perragorda”)
3.- Anverso de un denario ibérico de Bolscan
4.- Anverso de un real de los Reyes Católicos






Y algo después tenemos los 50 céntimos de níquel. Si una peseta habían sido 4 reales en sus comienzos, pues estaba claro que éstos eran 2 reales. Y así es como se denominaba comúnmente a estos 50 céntimos.
La primera serie tenía las flechas orientadas hacia abajo, y se dijo que el propio Caudillo ordenó que se dirigiesen hacia arriba. No termino de comprender el significado del agujero, pues si bien en otros casos se justificaba para evitar confusiones con otras piezas de igual tamaño, no era éste el caso.

Con el asentamiento del régimen de Franco aparecerá su busto tallado por Benlliure en las todas las monedas.
Esta de 5 pesetas fue muy típica al ser el primer duro de Franco en metal





Por esos mismos años aparecerá el medio duro, es decir 2,50 pesetas. En cuproníquel. Una extraña moneda que estorbaba en los bolsillos.




El duro estuvo en circulación hasta que el precio del níquel subió en los mercados internacionales. En ese momento se retiraron y se sustituyeron por la serie del águila inclinada (5, 25 y 50 pts). Con la disminución en el peso pues las 5 pts primitivas eran de mayor peso que las 50 de ahora.






La inclinación supone una curiosa innovación en el escudo. No dejaba de ser un atrevimiento en un régimen estático.

Ya hemos hablado en otras ocasiones de que ese águila es el Águila de San Juan. Por si algún aficionado no lo sabe estamos hablando de San Juan Evangelista, que se simboliza por esa ave.
Y ese águila fue adoptada por los Reyes Católicos que la incorporaron a su escudo junto con el yugo y las flechas. El símbolo del águila fue ideado por Antonio de Nebrija, el autor de la primera Gramática Española; sevillano por más señas.

No puedo dejar pasar la ocasión para comentar que la estatua de Gonzalo Fernández de Córdoba y Aguilar, el Gran Capitán, que se sitúa actualmente en la Plaza de Las Tendillas de Córdoba, tiene en su pedestal el escudo de los RRCC, a los que sirvió eficazmente en la toma de Granada y en la conquista del Reino de Nápoles.
Pues bien, en 1907 se inició el proyecto de la realización de la estatua, inaugurándose en 1923 en su emplazamiento inicial.
Y ya bien entrada la democracia en nuestro país, un concejal del Ayuntamiento de Córdoba (¿de qué partido creéis que podría ser?) sugirió se eliminase ese símbolo del monumento por los motivos que os podéis imaginar. Por ahí he leído el apelativo de “zoquete” a dicho personaje.


Estatua del Gran Capitán y el escudo de su pedestal


Al final se terminó quitando el escudo de las piezas de aluminio pero el busto de Franco se quedó. Teníamos Franco hasta en la sopa.



Ya con el busto de Ávalos tenemos 50 céntimos de aluminio…
… y la pieza cumbre del franquismo, las 100 pesetas de plata o 20 duros que, para no desmerecer de la perragorda, imitará en su reverso un escudo empleado por los Austrias y Borbones. Estaba todo pero que muy bien estudiado.





1 y 2.- 100 pesetas de Franco
3.- Reverso de 2 reales de Felipe II
4.- Reverso de 4 reales de Felipe IV
5.- Reverso de 2 reales de Felipe V





sábado, 21 de agosto de 2010

La peseta (4)

Multiplos y divisores de la peseta


EN PLATA

La serie de Gobierno Provisional - 1ª República y Alfonsinas consta, salvo excepción, de piezas en plata de 5, 2, 1 pta, y 50 céntimos
Todas ellas de ley 835 milésimas menos la pieza mayor, de 5 pts o duro, que era de 900 milésimas. Se podría decir que se cumple el refrán de dar duros a 4 pesetas. A continuación series completas del “tío sentado” y del “pelón” para que se puedan observar los tamaños:




También existen series incompletas, entre las que destacan las 5 pesetas de Amadeo I de Saboya:

EN ORO

De preciosas se pueden definir las series de oro, de 25 y 20 pts, con busto a derecha y escudo con dosel



Alfonso XIII, hijo póstumo de Alfonso XII, tomó el poder en 1902, por lo que en todas sus monedas anteriores el poder lo regentaba su madre, María Cristina.


EN COBRE

La moneda fraccionaria de cobre se nos presenta en cuatro formas: 1, 2, 5 y 10 céntimos, y con una aleación compuesta por el 95 % de cobre, 4 % de estaño y 1 % de zinc.
Se emitieron en el Gobierno Provisional-Primera República, con Alfonso XII y Alfonso XIII, y siempre acuñadas en Barcelona.






La serie de la foto, del Gobierno Provisional-Primera República, de 1870, tiene en su haber historias curiosas, entre ellas el nombre de “perragorda” para la mayor, la de 10 céntimos, pues en su cara tiene un león con una melena no muy abundante, lo que llevó al pueblo a confundirlo con una perra. Pues estaba cantado, los 10 céntimos “la perragorda” y los 5 céntimos “la perrachica”.
La “perragorda” tuvo usos muy distintos:

  • Para reducir los chichones de los niños; se aplicaba al chichón y se ataba con fuerza con un pañuelo.
  • Para lanzarlas sobre el cañadul en los puestos de feria; si lo clavabas en el cañadul te lo llevabas. Era la escopetilla de plomos de entonces.
  • Para dar lugar a una nueva expresión lingüística: “Ese tiene muchas perras en el banco”
    La expresión “perragorda” también se atribuyó a la 1ª cotización de lo que mucho después sería la Seguridad Social. Así, hubo un momento, algo antes a la guerra civil del 36, en el que se contrataba a los trabajadores por el salario y la “perragorda”.
  • Como pesa en las balanzas. 1, 2, 5 y 10 cts. pesan exactamente 1, 2, 5 y 10 gramos respectivamente.
  • Después de aplastadas, como parche utilizado por los latoneros para tapar agujeros y grietas en los calderos de cobre de la época.
  • Para servir de contrapeso a los cuadros; situándolas encima o por detrás en el lugar adecuado quedaban perfectamente equilibrados.

  • Para dar por terminada una discusión: “Pa tí la perragorda”



Estas piezas están muy gastadas por el uso pero aveces podemos encontrar alguna en buena conservación. Los 2 céntimos de la foto anterior conservan aún el brillo original.


Se prolonga la acuñación hasta 1912 y su vida útil hasta la Guerra Civil.
Y tuvieron todas ellas un final decoroso pues cuando se recogieron en 1939 fueron entregadas al Ministerio de Obras Públicas para la electrificación de las líneas ferroviarias de Ávila y Segovia.




Por último, 10 céntimos a nombre de Carlos VII, pretendiente en la Guerra Carlista correspondiente. Fue vencido por Alfonso XII.

lunes, 9 de agosto de 2010

La peseta (3)

Las pesetas de Franco y Juan Carlos


Después de la Guerra Civil la primera peseta que aparece es en 1944. Es conocida como la del UNO. Es de cuproníquel.




Se identifica esta peseta con la España de la postguerra, y consecuentemente con la España de la alpargata, del gasógeno, de los burros y el arado, de las lavanderas, de los niños pelados al “cero”, de la cocina económica, del racionamiento, de las botas de los tres años (ya sabeis, el primer año te están grandes, el segundo bien y el tercero chicas).

No quiero dejar pasar un recuerdo muy lejano que tengo. En mi pueblo las mujeres que trabajaban y vivían en el campo venían al pueblo a hacer las compras los sábados. Hacían el recorrido descalzas, y cuando iban a entrar al pueblo se ponían los zapatos. Y se los quitaban a la salida.
En otro orden de cosas considero esta moneda bellísima.


A partir de ese año comienza una serie con la cara de Franco, y sólo dos variantes, la primera con busto esculpido por Mariano Benlliure y la segunda por Juan de Ávalos. Y las lógicas diferencias de los bustos por la edad pues se pasa de un adulto a un anciano. Los reversos son iguales en las tres, el escudo de los Reyes Católicos con el águila, las columnas de Hércules, el yugo y las flechas y la leyenda “Una, Grande y Libre”




Por estos años, la década de los sesenta, se produce en España un cambio de vida espectacular.
Estamos en los años del inicio del turismo, del “600”, de los Barreiros y los primeros Pegasos, de la lavadora, del televisor, del frigorífico, del tractor, del veraneo, de la emigración a Alemania, de las Universidades Laborales, del pollo, de los productos congelados, el tocadiscos, el transitor, de los pantanos (¿qué sería de nosotros sin los pantanos?)… y comienzan a verse los turistas. Podríamos seguir, y lo digo porque parece que se nos ha olvidado.




Con la muerte de Franco y el advenimiento de Juan Carlos no se modifica el reverso que, como se ve, permanece idéntico.





Es algo después, aprovechando el Mundial de Fútbol celebrado en España, cuando se rompe con el pasado y tenemos ya un reverso distinto. No obstante los símbolos del escudo son los mismos.

Prácticamente igual a la anterior en cuanto al tamaño, es la siguiente. Pero ha sucedido algo importante pues ya tenemos el escudo constitucional. Ahora es de aluminio. Se está produciendo un proceso inflacionario evidente




Y la última peseta que tenemos es también de aluminio, y un tamaño que hizo que se dijese de ella que era como “la picha del viejo, que por mucho que se la busca no la encuentra”, en relación a su diminuto tamaño.




Desde el inicio de la existencia de la peseta se ha pasado de 5 gramos de plata a poco más de medio gramo de aluminio.