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lunes, 1 de marzo de 2010

DEI GRATIA - POR LA GRACIA DE DIOS

Esas frases son, quizás, las más empleadas en la numismática española, la primera en latín y la segunda en español, siendo la segunda la traducción de la primera.
Salvo en las monedas pre-romana y árabe, el latín se empleó con Roma, con los visigodos, en la moneda medieval, con los Austrias y con los Borbones hasta Fernando VII. Y el español desde el mismo Fernando VII hasta nuestros días.





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Cornado de Sancho IV, rey de Castilla y León
Cornado de Jaime I, rey de Aragón y conde de Barcelona



Ambos en latín.
Ahora que estamos siendo testigos del aislamiento que se está produciendo del idioma español en distintas comunidades de la nación y que el idioma se utiliza en ellas no solo para comunicarse, es conveniente que sepamos que jamás se empleó otro idioma en nuestra moneda que no sean el latín o el español, ni aún en los momentos en que algún territorio fue independiente del resto, como fue el caso del Reino de Aragón (o como algunos prefieren llamarlo corona catalana-aragonesa) durante la Edad Media.
Analizaremos bajo esta perspectiva varias monedas. Las dos primeras son de la citada Edad Media. Son contemporáneas, una del Reino de Castilla y León, y otra del Reino de Aragón. Se lee en la primera:

“SANCH REX // CASTELLE E LEGIONIS”
(Sancho Rey de Castilla y León)
Es un cornado de Sancho IV “el Bravo” (1284-1295) acuñado en Cuenca. Durante su reinado tuvo lugar la famosa defensa de Tarifa por Guzmán el Bueno. Es una moneda de vellón, de peso 1 gramo y que como vemos se utiliza en sus inscripciones el latín. La marca de ceca son un cuenco y una estrella, difíciles de ver debido al pequeño tamaño de los cornados.


El matrimonio de Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, con Petronila, hija y heredera del rey de Aragón Ramiro II “el Monje”, es considerado por los catalanistas como una hábil diplomacia que permitirá la unión de los dos territorios, pero en la jerga andaluza esto se llama un braguetazo: el conde tenía 24 años y la princesa 2.
De esa época es la segunda moneda, en la que está escrito:

“BARQINO // IA CO BR EX”
(Barcelona – Jaime Rey)
Es otro cornado, de vellón igualmente, de Jaime I “el Conquistador” (1213-1276). Rey de Aragón que comenzará la expansión por el Mediterráneo.

Quiero insistir en que el “Jaime Rey” se refiere a Rey de Aragón pues de Barcelona era conde, título nobiliario de inferior categoría como sabemos, y Cataluña un principado.
Y se utiliza en ella igualmente el latín a pesar de estar acuñada en Barcelona (BARQINO es la marca de ceca) y siendo el reino de Aragón territorio independiente. De estar escrita en catalán habría puesto JAUME y no IACOB (Jacobo).
También se le conoce por el nombre de dinero ternal pues tenía tres partes de plata sobre doce, es decir el 25 % de plata
No se pueden aportar fotos del País Vasco o de Galicia al no ser reinos independientes y consecuentemente no haber acuñado moneda propia.
El reducido tamaño sólo permite inscripciones cortas, y con dificultades de lectura al emplear escritura gótica.









Fernando VII. 4 reales de Lima, 1821. Latín



Fernando VII. 10 reales de Bilbao, 1821. Español




Y ya con Fernando VII se produce el cambio del latín al español, idioma que al ser conocido por todos los ciudadanos de España lo encontramos en todas las monedas desde entonces. Las fotos corresponden a anversos de dos piezas del mismo año 1821, y en ellas se leen las frases que encabezan este artículo: DEI GRATIA y POR LA GRACIA DE DIOS, como se puede observar la primera en latín y la segunda en español.

Nota: digo español y no castellano porque se escribió antes en La Rioja que en Segovia, y se habló en Aragón antes que en Toledo.


Publicado en la revista El Barrero en la Navidad del 2008