sábado, 15 de abril de 2017

Isabel II, la ceca catalana




  
Isabel II, 1 peseta de 1836, ceca de Barcelona
Peso: 5´7 gramos; diámetro: 25 mm

Anverso:
ISABEL 2ª REYNA CONST DE LAS ESP
Reverso:
PRINCIPADO DE CATALUÑA – 1 PESETA – 1836

Esta peseta se acuñó exclusivamente en los años 1836 y 1837, y por su extraordinario parecido pudo ser del mismo grabador de las pesetas napoleónicas de 1808-14. O por lo menos tienen la misma estructura.
Era la segunda vez que se utilizaba el valor “peseta” en España y más concretamente en Cataluña. Más tarde sería asumida esa terminología en todo el Estado.
Estas monedas son raras.
Es muy interesante relatar que estas pesetas dieron origen al término “pesetero”. Se trata del apodo despectivo con el que las tropas carlistas denominaron a tropas irregulares isabelinas; su nombre oficial era tropas francas, y recibían una paga diaria de una peseta. También los denominaron como “chapelgorris”, sombreros rojos en eusquera (txapel gorri).



Isabel II, 3 cuartos de 1846, ceca de Barcelona




Isabel II, 6 cuartos de 1839, ceca de Barcelona


Anverso:
ISABEL 2ª REYNA CONST DE LAS E. 1839.
Reverso:
PRINCIP. DE CATALUÑA 6 CUAR

Las otras dos piezas, de 3 y 6 cuartos son similares a otras que se acuñaron con Fernando VII con la diferencia de que aquellas se escribían como quartos con Q. Y el titular y la fecha por supuesto.
¿Cuál es la coincidencia en las tres piezas anteriores? Que no aparece en ellas el busto de la reina.
Estas acuñaciones se realizaron para sufragar los gastos de la primera guerra carlista. Los carlistas acuñaron en Berga y Segovia, y los isabelinos en Barcelona.

Mucho se ha criticado de Felipe V por los nacionalistas catalanes que suprimió la ceca de Barcelona como una medida por haber sido una comunidad que había apoyado al archiduque Carlos en la Guerra de Sucesión.
Lo que hizo Felipe V fue unificar las cecas que hasta ese momento eran de  una abundancia y dispersión extraordinarias, y que era uno de los problemas económicos de la época de los Austrias.
Desaparecen para las acuñaciones de plata y oro Segovia, Zaragoza, Toledo, Mallorca… y Barcelona. Quedan sólo Madrid y Sevilla. Y las numerosas cecas de las Indias.
Y para las acuñaciones de cobre desaparecen las cecas de Valencia, Sevilla, Burgos, Madrid, Pamplona…. quedando prácticamente sólo Segovia
¿También habían apoyado a Carlos esas otras ciudades?
De todas formas ahí tenemos la muestra de que eso no es así. Cuando fue necesario acuñar se acuñó.