domingo, 24 de septiembre de 2017

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miércoles, 13 de septiembre de 2017

Rey de Aragón


Rey de Aragón

 
Carlos V, carlino de Nápoles
Peso: 3 gramos

Anverso:  CAROLVS IIIII RO (MANORVM) IM (PERATOR)
                 “Carlos V Emperador de los Romanos”
Reverso:  
                 ET REX ARAGO VTRIVS (QUE) SI (CILIAE)
                 “Y Rey de Aragón y Dos Sicilias”

El carlino fue en principio moneda de oro que se acuñó por primera vez en Nápoles por Carlos I de Anjou, de donde le viene el nombre. En el siglo XVI, al que corresponde ésta, el carlino era la unidad de plata:

                 Carlino
Tarí (2 carlinos)
                 Patache (5 carlinos)
                 Ducado (10 carlinos)

En el anverso, busto barbado del emperador con corona imperial, y ramas de laurel, vellón del Toisón de Oro y rosa en el reverso.
Estamos ante una verdadera moneda del imperio, en la que Carlos no es “Primero” sino “Quinto”.
Carlos V fue investido Emperador del Sacro Imperio Románico Germánico el 10 de julio de 1519.

Comentarios sobre la barba y el bigote:
Es bien conocido el disgusto en España con la venida del príncipe Carlos, el nieto de los Reyes Católicos, y que terminó con la Guerra de las Comunidades y la decapitación de Padilla, Bravo y Maldonado.
En las Cortes de Valladolid de 1518 se le exigió juramento en varios sentidos: que gobernase sola su madre Doña Juana si recobrase la razón, que revocase los nombramientos concedidos a extranjeros, que el rey hablase castellano... entre otras cosas. Que el rey hablase castellano. De siempre se ha dicho que como era flamenco pues no hablaba nuestro idioma, pero yo os voy a dar otra explicación. Si observáis el retrato veréis que la mandíbula inferior es más prominente que la superior, y se supone que el artista grabador aligeraría el defecto. Esta constitución anatómica es lo que los dentistas llaman “mordida cruzada”. Esta original constitución provoca entre otras cosas dificultades del habla. ¿Y no sería esta la razón, además de ser extranjero, por la que en las cortes se le exige que hable castellano? Estas características anatómicas son genéticas y formarán parte de la herencia. Casi toda la Casa Real española va a tener esa mandíbula prominente. ¿Qué queréis que os diga? Todos sabemos las dificultades articulatorias, aunque ligeras, de nuestro rey Juan Carlos.
Algún autor ha atribuido la espesa barba y bigote para disimular esa mandíbula.

Y ahora que llevamos unos meses con Cataluña todos los días en la prensa, por no decir varios años, y los independentistas bombardeándonos con la propaganda no viene mal hacer la observación de que en esta moneda está escrito “Rey de Aragón”.
No quiero ni pensar lo que tendríamos que soportar si hubiese puesto “Rey de Cataluña”, pero no, no es eso lo que está escrito. Y no olvidemos que estamos ante un documento original. La realidad por lo que se ve es muy tozuda.
Para terminar los independentistas atribuyen parte de sus males a los Borbones. Pues ahí tienen a un Austria, y no precisamente de los últimos.


miércoles, 16 de agosto de 2017

Descifrar una moneda bizantina




Descifrar una moneda bizantina




Justino II, follis del año 571, Constantinopla
Peso: 14'90 gr; diámetro: 31'10 mm; grosor: 3'14 mm

 Las monedas del Imperio Romano de Oriente o Imperio Bizantino añaden un plus a la hora de identificarlas. Se debe ello a que no corresponden a nuestros antepasados ya que a partir de la división del Imperio Romano en dos partes, la occidental y la oriental, nos encontramos con dos estados independientes, y nosotros somos descendientes del primero.
El imperio romano ocupaba un vasto territorio con muy distintas culturas dentro de él, aunque en algunos casos se mantienen elementos básicos como la religión, la cristiana.
Fue Valentiniano I el que dividió el imperio en el 364
Y no pretendemos aquí en ningún caso dar las normas sobre la moneda bizantina que son muy complejas como cabe esperar de un imperio que pervivió al derrumbe del imperio de occidente (Roma cae en el 476) y subsistió hasta el 1453. Tan importante es ese hecho que ese año marca el fin de la Edad Media y el inicio de la Moderna.

Flavius Iustinus Iunior
Reinó del 15 noviembre del 565 al 578 (coetáneo del godo Leovigildo)
Anverso:
DN  IVSTI – NVS PPAVG
(Nuestro Señor Justino, Padre de la Patria, Augusto)

Justino y Sofía sentados en doble trono, el primero con globo crucífero en mano derecha, y la segunda con báculo

Reverso:
M entre ANNO y ζ. Debajo Γ, y encima de la M el crismón
En el exergo CON



Intentemos aclarar todos esos datos.
En primer lugar debemos saber que nos encontramos con dos lenguas clásicas, el griego y el latín, lo que no es de extrañar dado el influjo griego por la proximidad geográfica.

Los datos más interesantes se encuentran en el reverso
La M indica el valor facial, en este caso 40 nummi, o lo que es lo mismo un follis, unidad en cobre del Imperio Bizantino desde la reforma de Anastasio, y que perdurará hasta el siglo XI
A los lados de esa M tenemos ANNO y ζ. Estamos ante la fecha de la moneda. De ANNO poco tenemos que decir pero sí de ζ. Se trata de la sexta letra del alfabeto griego, la zeta. Y nos indica que estamos en el año sexto desde el inicio del reinado. Si éste comenzó en el 565 pues estaríamos en el año 571.
Γ es la tercera letra del alfabeto griego, la letra gamma, sólo que en mayúscula. Nos indica que esta moneda fue acuñada en la 3ª oficina, es decir, en el taller nº 3 de la ciudad correspondiente.
¿En qué ciudad? Ahí entra CON, que es la marca de ceca, referente en este caso a Constantinópolis o Constantinopla (o Bizancio o Estambul, como queramos llamarle) y que era la capital del imperio.
Y por último el crismón, que es un monograma formado por las letras griegas X y P entrecruzadas y que son las dos primeras letras del nombre de Cristo en griego (Χριστός).


lunes, 3 de julio de 2017

El último emir de Al Andalus


El último emir de Al Andalus

La abundancia de monedas acuñadas en los reinados de Abderramán II y Muhammad I se invierte con sus sucesores, con los últimos emires de Al Andalus, con Al Mundir, Abdalah y Abderramán III.
Al Mundir tuvo un corto reinado, dos años, del 273 al 275 de la Hégira, lo que en sí mismo es causa suficiente para justificar la corta emisión numismática, pero a ello hay que añadirle los escasos ingresos por impuestos consecuencia de la falta de control del territorio.

Y con Abdallah el descontrol de Al Andalus llegó a tal nivel que hubo momentos en que el emir sólo dominaba Córdoba y los territorios próximos a ella.
El principal problema le vino por la rebelión de Umar ben Hafsun, que se prolongó hasta el reinado de Abderramán III. Ben Hafsun estableció un reino independiente en Bobastro (Málaga). Hubo incluso acuñación de moneda por Daysam ben Ishaq que se apoderó de las minas de plata de Tudmir (la cora de Tudmir ocupaba aproximadamente lo que hoy es la provincia de Murcia).
Si bien el reinado de Abdalah ocupa desde el 275 al 300 H, la verdad es que la acuñación de moneda se paraliza totalmente hacia el 281 H con la ceca ya cerrada, y hay años intermedios en los que no existen monedas.
Escasísimas por tanto con Al Mundir y Abdalah.

En el año 300 de la Hégira Abderramán III sucede a su abuelo Abdalah. Su padre, Muhammad, el primogénito de Abdalah, había muerto asesinado por su hermano al-Mutarrif en el 277 H, pero ya había nacido su hijo, el que después sería Abderramán III.

Y tampoco existen monedas de Abderramán III desde el inicio de su reinado en el 300 H hasta el 316 H a excepción del algunos feluses en los primeros años.
¡16 años después del inicio de su reinado! Podríamos decir que empleó su tiempo en apaciguar Al Andalus, o incluso que en esos primeros años no disponía de recursos, pero hay una coincidencia que no parece ser casual: en ese año 316 H se autoproclama califa. Todos los autores coinciden en que fue una maniobra premeditada y que estuvo esperando a ese momento, de forma que de Abderramán III no existen dirhames durante su periodo de emir, y sí como califa. Y muchos.



 

Abderramán III, felús del 303 H, ceca de Al Andalus


Anverso:
"No Dios sino / Allah único / no compañero para él"
En la orla se lee ".... Felus Al (Andalus)..."

Reverso:
"Mahoma / el enviado / de Allah / Ibn Bahlul"

Ibn Bahlul es Ahmad ben Halib ben Bahlul, que en el año 302 H fue nombrado zabazoque (saib as-süq) o inspector general de mercados hasta el 313 H
De este felús decir dos cosas.
Primero que su uso era local y restringido a las compras en el mercado y de ahí que aparezca este personaje.
Y en segundo lugar el adorno en forma de hélice de su anverso, que indistintamente se le encuentra con sus aspas en ambos sentidos.





Se da la circunstancia de que ese mismo dibujo lo encontramos en varias columnas, concretamente en el fuste, de la Mezquita-Catedral de Córdoba.
He aquí una fotografía de una de esas columnas del citado monumento. Corresponde a la ampliación de Almanzor, en una nave que se encuentra con testigos de yeso para controlar posibles movimientos.
Como muy bien han apuntado diferentes autores, en especial Ramón Rodríguez, la diferencia de fecha entre ambas marcas es grande pues si las monedas son de los primeros años de esa centuria del 300 de la Hégira, la marca de las columnas es del gobierno de Almanzor, y éste inició la ampliación del templo allá por el año 377 H (987 dC). Es decir, que la diferencia es de más de setenta años.
No se están refiriendo por tanto a un mismo tallista o grabador sino más bien a una escuela o taller que tuviese esta marca como signo de identificación.

Cuando se acuña este felús Abderramán era el emir, situación que se prolongará hasta el 316 de la Hégira como hemos apuntado, siendo pues el último emir de Al Andalus. A partir de ese momento cambia su situación pasando a califa de Al Andalus.








domingo, 18 de junio de 2017

Isabel II, el escudo de plata


Isabel II, el escudo de plata

El 26 de junio de 1864 se promulga una ley en la que se da el último paso de modernización. Se adopta el sistema del escudo de plata, y como unidad el escudo que equivalía a 10 reales de vellón. Es decir que tenía un peso 10 veces superior a la unidad anterior. A partir de ahora todas las monedas se consignan en escudos, tanto si son de oro, plata o cobre. Y dentro del Sistema Métrico Decimal.





Isabel II, 10 escudos de 1868, ceca de Madrid
Peso: 8,35 gr, diámetro: 22 mm


La pieza más usual en oro serán los 10 escudos, con ley 900 milésimas y 8´38 gramos.



  
Isabel II, 1 escudo de 1867, ceca de Madrid
Peso: 12,75 gr; diámetro: 29 mm


La unidad, en plata, será el escudo, con ley 900 milésimas y 12,98 gramos
No obstante la pieza más usual en plata serán los 40 céntimos de escudo, con 810 milésimas y 5,19 gr. También salieron divisores de 20 y 10 céntimos de escudo con la misma ley. Y un múltiplo, 2 escudos que rápidamente se tituló duro por el pueblo al tener el mismo tamaño que los 8 reales de plata o los 20 reales de vellón, y antecesor de las 5 pesetas o duro que saldrían muy poco después.




  

Isabel II, 1 céntimo de escudo de 1868, ceca de Sevilla
Peso: 2,4 gr; diámetro: 18 mm


En cobre aparecen nuevos tipos, con una reina más madura y con el ya clásico moño, busto a la derecha y escudo elíptico en el reverso.
Se acuñan piezas 5 céntimos de escudo, 2 ½, 1 y ½ céntimo, siendo la pieza más usual el céntimo de escudo con 2,5 gramos
La pieza más usual en cobre será el céntimo de escudo, con 2´5 gramos
La aleación de las piezas de cobre: 95% cobre, 4% estaño y 1% zinc

Es interesante observar que las piezas de 4 reales del anterior sistema y los 40 céntimos de escudo son iguales en peso y tamaño y que son la antesala de las pesetas que aparecerán en 1869 con el Gobierno Provisional
Y es también interesante el observar que los tipos son los mismos en función del metal, con lo cual en este momento tenemos tres modelos del busto de la reina, y ocurre lo mismo con el escudo del reverso: en el cobre busto limpio de mujer adulta con escudo ovalado; en la plata busto limpio de joven con escudo con columnas de Hércules; y en el oro busto de joven con vestimenta y escudo con dosel. El busto de la plata es el más conocido por la abundancia de monedas.
La moneda española se encuentra ya dentro del Sistema Métrico Decimal a la vez que en condiciones de adaptarse a la Unión Monetaria Latina. El siguiente paso será la aparición de la peseta: sólo hacía falta cambiarle a la unidad el peso y el nombre.



martes, 23 de mayo de 2017

Los tres realitos de Isabel II


Los tres realitos de Isabel II



Isabel II, un real de 1849
Ceca de Madrid, 1´3 gr



Isabel II, un real de 1853
Ceca de Madrid, 1´3 gr



Isabel II, un real de 1859
Ceca de Madrid, 1´25 gr

Se trata de la unidad monetaria en el sistema del real de vellón
Y por el peso que tienen (1´31 gr) se deduce que son muy pequeñas, con unos 14 mm de diámetro. Esto es importante pues era un problema en sí mismo; digamos que sería como si la unidad actual, el euro, tuviese un diámetro similar a los 2 céntimos de euro. Pierde hasta valor sentimental.
Su equivalencia era 8 ½ cuartos, 34 maravedíes, 10 décimas o 100 céntimos

Las diferencias entre los anversos son evidentes, pero entre el reverso del primer realito y los otros dos hay aspectos interesantes. En primer lugar el collar del Toison de Oro que recubre el escudo. Y en segundo lugar la marca de ceca. La ceca en los tres casos es Madrid, pero la marca en la primera continúa siendo la tradicional, en este caso la M coronada. La coronación de esa letra indicaba que la corte se encontraba en ese momento en esa ciudad, Madrid en este caso. En cambio en los reversos del segundo y tercer real aparecen ya las estrellas como marca de ceca, que son de 6 puntas como identificativas de Madrid.
Las iniciales CL que aparecen también en el reverso nos indican que los ensayadores eran José Luis Castroviejo y Emilio Lara. Tanto la marca de ceca tradicional como las iniciales de los ensayadores desaparecen en la ceca de Madrid en el año 1850, siendo sustituidas por las estrellas ya citadas.
Y cambia igualmente la escritura de REYNA del primer real que pasa a REINA en los otros dos.

Y en el anverso encontramos la leyenda “ISABEL II POR LA GRACIA DE DIOS Y LA CONST”. Se está refiriendo a la Constitución de 1845 aprobada siendo Presidente Narváez

¿Hablamos de moda?
En los tres casos tenemos el busto de la reina con el pelo recogido en un moño, y estamos hablando desde niña hasta joven pasando por jovencita.
Y el moño seguirá vigente en la etapa siguiente con el sistema del escudo de plata, ya adulta.





sábado, 13 de mayo de 2017

Isabel II, el sistema del real de vellón


Isabel II, el sistema del real de vellón

Con el Real Decreto de 15 de abril de 1848 comienza el cambio del sistema monetario para adaptarse a los nuevos tiempos. Comienza el camino hacia la peseta.
Se trata del sistema del real de vellón.

Recordemos que hasta ese momento se disponía de un sistema consistente en tres metales, cobre, plata y oro, que tenían unidades distintas: escudos para el oro, reales para la plata y maravedíes para el cobre. Y a su vez con distintos submúltiplos. Un escudo tenía  16 reales, y un real 34 maravedíes. Un verdadero lío. Y todo sin contar, entre otros,  los problemas de cambio con monedas extranjeras y en los que no vamos a entrar, o las monedas  específicas de algunas regiones.

Como primer paso se acuñan piezas de cobre de medio real, doble décima, décima y media décima. Se acuñaron desde 1848 a 1853. Son piezas que, aunque tienen un valor de referencia del real, no son de plata, sino cobre.


Isabel II, medio real de la ceca de Segovia, 1850
Peso: 19´5 gr


Isabel II, doble décima de real de la ceca Segovia, 1853
Peso: 7´6 gr

Al año siguiente en 1854 y hasta 1864 se acuñan los valores de 25 céntimos (cuartillo), 10 céntimos y 5 céntimos, todos de real. Y todos en cobre.
Es decir, que el real tiene ya 100 céntimos y no 34 maravedíes como lo había sido desde la Edad Media.



Isabel II, 25 céntimos de real de Segovia, 1864
Peso: 9,2 gr


Isabel II, 10 céntimos de real de Segovia, 1863
Peso: 3´95 gr

Y la unidad en ese momento es el real (real de vellón) que tenía un peso muy pequeño, 1,31 gramos, lo que en sí mismo era un problema. En el futuro hablaremos de los reales de vellón en plata, así como del vellón, un asunto algo complejo.
Os presento a continuación un real de vellón


Isabel II, un real de 1853, ceca de Madrid
Peso: 1´3 gr, diámetro: 14 mm

En 1850 comienzan a acuñarse piezas de oro de 100 reales o centenes que sustituyen a las de 80 reales, con un peso equivalente a los 5/4 de éstos. Esa acuñación perdurará hasta 1864



Isabel II, 100 reales de la ceca de Sevilla, 1860
Peso: 8,35 gr


Isabel II, 40 reales de Madrid, 1864
Peso: 3,3 gr

En los dos últimos años el escudo del reverso se adorna con un dosel, como se puede observar en esta última moneda.
Es ahora cuando por primera vez aparecen unas estrellas junto al valor que indican la marca de ceca. Si las estrellas son de 6 puntas corresponden a Madrid, si son de 7 puntas serían de Sevilla, y si de 8 estaríamos ante Barcelona. Más tarde aparecerán otras estrellas, 4 puntas para Jubia y 3 para Segovia.



sábado, 15 de abril de 2017

Isabel II, la ceca catalana




  
Isabel II, 1 peseta de 1836, ceca de Barcelona
Peso: 5´7 gramos; diámetro: 25 mm

Anverso:
ISABEL 2ª REYNA CONST DE LAS ESP
Reverso:
PRINCIPADO DE CATALUÑA – 1 PESETA – 1836

Esta peseta se acuñó exclusivamente en los años 1836 y 1837, y por su extraordinario parecido pudo ser del mismo grabador de las pesetas napoleónicas de 1808-14. O por lo menos tienen la misma estructura.
Era la segunda vez que se utilizaba el valor “peseta” en España y más concretamente en Cataluña. Más tarde sería asumida esa terminología en todo el Estado.
Estas monedas son raras.
Es muy interesante relatar que estas pesetas dieron origen al término “pesetero”. Se trata del apodo despectivo con el que las tropas carlistas denominaron a tropas irregulares isabelinas; su nombre oficial era tropas francas, y recibían una paga diaria de una peseta. También los denominaron como “chapelgorris”, sombreros rojos en eusquera (txapel gorri).



Isabel II, 3 cuartos de 1846, ceca de Barcelona




Isabel II, 6 cuartos de 1839, ceca de Barcelona


Anverso:
ISABEL 2ª REYNA CONST DE LAS E. 1839.
Reverso:
PRINCIP. DE CATALUÑA 6 CUAR

Las otras dos piezas, de 3 y 6 cuartos son similares a otras que se acuñaron con Fernando VII con la diferencia de que aquellas se escribían como quartos con Q. Y el titular y la fecha por supuesto.
¿Cuál es la coincidencia en las tres piezas anteriores? Que no aparece en ellas el busto de la reina.
Estas acuñaciones se realizaron para sufragar los gastos de la primera guerra carlista. Los carlistas acuñaron en Berga y Segovia, y los isabelinos en Barcelona.

Mucho se ha criticado de Felipe V por los nacionalistas catalanes que suprimió la ceca de Barcelona como una medida por haber sido una comunidad que había apoyado al archiduque Carlos en la Guerra de Sucesión.
Lo que hizo Felipe V fue unificar las cecas que hasta ese momento eran de  una abundancia y dispersión extraordinarias, y que era uno de los problemas económicos de la época de los Austrias.
Desaparecen para las acuñaciones de plata y oro Segovia, Zaragoza, Toledo, Mallorca… y Barcelona. Quedan sólo Madrid y Sevilla. Y las numerosas cecas de las Indias.
Y para las acuñaciones de cobre desaparecen las cecas de Valencia, Sevilla, Burgos, Madrid, Pamplona…. quedando prácticamente sólo Segovia
¿También habían apoyado a Carlos esas otras ciudades?
De todas formas ahí tenemos la muestra de que eso no es así. Cuando fue necesario acuñar se acuñó.


viernes, 31 de marzo de 2017

Isabel II, sus primeras monedas



Isabel II, sus primeras monedas

Isabel II nace en 1830, y es reina de España desde 1833.
Se corresponde el primer momento con la regencia de María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, segunda esposa de Fernando VII, habiendo muerto éste en 1833. La regencia duró hasta 1840, año en que se exilió y pasó la regencia a Espartero

Sus primeras monedas son de 1835-36 por lo que tenía 2-3 años. A continuación vamos a ver varias monedas de esos primeros años. De los tres metales: cobre, plata y oro.


  
Isabel II, 8 maravedíes de 1835, ceca de Segovia
Peso: 10,9 gr; diámetro: 28 mm.

Con Isabel II se produce la modernización de la moneda. Las primeras monedas que se acuñan corresponden al antiguo sistema y algunas de ellas son similares a las de Carlos III, Carlos IV o Fernando VII, como es el caso de estos 8 maravedíes: el mismo metal, tamaño y peso; y el mismo tipo, claro. Fueron monedas muy abundantes y se caracterizan por la cruz del Infante Don Pelayo en el reverso. Éstas de 8 maravedíes perduran hasta 1858 y siempre con el mismo tipo de niña.
Los 8 maravedíes de Isabel II se acuñan por primera vez en 1835, por lo que estamos contemplando la primera moneda que apareció de esta reina en este valor.


 

Isabel II, 4 reales de 1836, ceca de Barcelona
Peso: 5´45 gr; diámetro: 24 mm.

Uno de los embustes que hay que escuchar de los nacionalistas catalanes es que Felipe V cerró la ceca de Barcelona por aquello de que era de los que apoyaron al archiduque Carlos en la Guerra de Sucesión. Siempre con el victimismo. A veces la realidad es tan tozuda como en este caso: ahí tenemos una moneda de la ceca de Barcelona (también las hay del propio Felipe V).
En el próximo artículo profundizaremos.



Isabel II, 4 reales de 1849, ceca de Madrid
Peso: 5 gramos


Estas monedas con el primer tipo de busto son difíciles de ver, sobre todo en los valores superiores de 10 o 20 reales. Su ley es de nueve dineros y dieciocho granos según V. Argüello.
Incluso aunque parecen iguales hay pequeñas diferencias en la base del busto




Isabel II, 80 reales de 1835, ceca de Madrid
Peso: 6´65 gramos; diámetro: 21 mm.

Variedad de cabeza grande. Posiblemente el 5 de la fecha está sobre un 4, como consecuencia de aprovechar el cuño antiguo y modificarlo en la fecha.
Dejaron de acuñarse la onza y la media onza, y en su lugar aparecieron los 80 reales .En las monedas de 80 reales solo aparece este tipo de busto primitivo. En las siguientes ya tendremos el valor facial de 100 reales.
Estas monedas heredan el nombre del doblón clásico (2 escudos), denominándose doblón de 80 reales u ochentín, o doblón de 100 reales en su caso. Ley de 21 quilates, se acuñaron en Madrid, Barcelona y Sevilla; se trata de una ley muy alta en su contenido áureo pues hoy día se suele trabajar con ley 18 quilates como máximo.

Como curiosidad en las todas las monedas que presentamos vemos la ”Y” en “REYNA”.
REYNA es el femenino de REY y mantiene las mismas formas del nombre del que procede. Se ve aquí la evolución de la lengua pues hoy no lo escribiríamos así.

Y otra curiosidad, la localidad onubense de Isla Cristina debe su nombre a María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, su madre. Su nombre original era Real Isla de la Higuerita.





miércoles, 1 de marzo de 2017

El primer duro


El primer duro

Hace 15 años que vivimos con el euro, por eso los muchachos jóvenes ya no saben lo que es un duro simplemente porque no lo han vivido.
Pero ha sido una de las monedas con más arraigo durante varios siglos. Los últimos duros han correspondido a Juan Carlos I y desaparecen con la entrada del euro.
El duro tuvo dos momentos. El primero se corresponde con los 8 reales, eran los llamados duros antiguos; y el segundo son las 5 pesetas. El momento del cambio se da como podéis suponer con la aparición de la peseta en 1869.

Hoy nos vamos a detener con uno de los primeros duros que circularon en España




Felipe II, 8 reales de la ceca de Potosí, 1577-1581
Peso: 26´3 gr, diámetro: 38 mm

Estos primeros duros son piezas muy raras, y son de las llamadas “macuquinas” que es una palabra que proviene del quechua y que significa “las golpeadas” pues estaban acuñadas por el procedimiento de martillo (como casi todas las monedas antiguas). Salvo alguno de Carlos I, es con Felipe II cuando empiezan a aparecer los primeros duros, acuñados unos en la Indias y otros en la Península.

En su anverso tenemos el escudo de dominios y la leyenda
"PhiliPVS dg hispANIArvm"
en blanco las letras conservadas; y a la izquierda arriba P, y abajo A.
En el reverso tenemos escudo cuartelado con castillo y leones rodeados por una orla octogonal, y la leyenda
"eT INDIArvm rex"

La letra P es la marca de ceca, pero en estas primeras monedas nos enfrentamos con un problema y es que había dos cecas americanas con una misma marca: Lima y Potosí.
En este caso lo tenemos solucionado porque la letra A que se sitúa debajo nos indica el nombre del ensayador y que hace referencia a Juan Álvarez Reinaltes, ensayador asociado a la ceca de Potosí.

Por otra parte estas monedas no tienen fecha, siendo complicado establecerla. En este caso hay datos que sitúan a este ensayador en los años 1577 a 1581 en la ceca de Potosí. Pero también hay datos que lo sitúan entre 1586 y 1589, e incluso entre 1586 y 1590.
A Alonso Rincón, primer ensayador de la ceca de Potosí le siguió Juan de Ballesteros Narváez, tres ensayadores desconocidos con las iniciales M, L y C, y Juan Álvarez Reinaltes
No se cuenta con ninguna información sobre el funcionamiento de la ceca de Potosí desde el año 1576 a 1581, lo que justifica esa ambigüedad con respecto a la fecha de acuñación de este duro.
No deben considerarnos estos datos como algo negativo sino, al contrario, una información valiosísima que permite una posible localización en el tiempo. Las primeras monedas de Potosí son del año 1575.

Otra cuestión estaría en los arañazos que se le observan en el anverso. Son debidos a un ajuste del peso que se realizaba en la propia ceca, aunque también hay quien cuestiona ese dato al preguntarse que lo lógico es que esa operación se habría realizado en el cóspel antes de la acuñación.
Y por último la orla octogonal del reverso es un adorno muy utilizado en la moneda de plata moderna hasta Carlos III. Hasta Franco lo utilizó en las 100 pesetas de plata de los años 60.