domingo, 18 de junio de 2017

Isabel II, el escudo de plata


Isabel II, el escudo de plata

El 26 de junio de 1864 se promulga una ley en la que se da el último paso de modernización. Se adopta el sistema del escudo de plata, y como unidad el escudo que equivalía a 10 reales de vellón. Es decir que tenía un peso 10 veces superior a la unidad anterior. A partir de ahora todas las monedas se consignan en escudos, tanto si son de oro, plata o cobre. Y dentro del Sistema Métrico Decimal.





Isabel II, 10 escudos de 1868, ceca de Madrid
Peso: 8,35 gr, diámetro: 22 mm


La pieza más usual en oro serán los 10 escudos, con ley 900 milésimas y 8´38 gramos.



  
Isabel II, 1 escudo de 1867, ceca de Madrid
Peso: 12,75 gr; diámetro: 29 mm


La unidad, en plata, será el escudo, con ley 900 milésimas y 12,98 gramos
No obstante la pieza más usual en plata serán los 40 céntimos de escudo, con 810 milésimas y 5,19 gr. También salieron divisores de 20 y 10 céntimos de escudo con la misma ley. Y un múltiplo, 2 escudos que rápidamente se tituló duro por el pueblo al tener el mismo tamaño que los 8 reales de plata o los 20 reales de vellón, y antecesor de las 5 pesetas o duro que saldrían muy poco después.




  

Isabel II, 1 céntimo de escudo de 1868, ceca de Sevilla
Peso: 2,4 gr; diámetro: 18 mm


En cobre aparecen nuevos tipos, con una reina más madura y con el ya clásico moño, busto a la derecha y escudo elíptico en el reverso.
Se acuñan piezas 5 céntimos de escudo, 2 ½, 1 y ½ céntimo, siendo la pieza más usual el céntimo de escudo con 2,5 gramos
La pieza más usual en cobre será el céntimo de escudo, con 2´5 gramos
La aleación de las piezas de cobre: 95% cobre, 4% estaño y 1% zinc

Es interesante observar que las piezas de 4 reales del anterior sistema y los 40 céntimos de escudo son iguales en peso y tamaño y que son la antesala de las pesetas que aparecerán en 1869 con el Gobierno Provisional
Y es también interesante el observar que los tipos son los mismos en función del metal, con lo cual en este momento tenemos tres modelos del busto de la reina, y ocurre lo mismo con el escudo del reverso: en el cobre busto limpio de mujer adulta con escudo ovalado; en la plata busto limpio de joven con escudo con columnas de Hércules; y en el oro busto de joven con vestimenta y escudo con dosel. El busto de la plata es el más conocido por la abundancia de monedas.
La moneda española se encuentra ya dentro del Sistema Métrico Decimal a la vez que en condiciones de adaptarse a la Unión Monetaria Latina. El siguiente paso será la aparición de la peseta: sólo hacía falta cambiarle a la unidad el peso y el nombre.



martes, 23 de mayo de 2017

Los tres realitos de Isabel II


Los tres realitos de Isabel II



Isabel II, un real de 1849
Ceca de Madrid, 1´3 gr



Isabel II, un real de 1853
Ceca de Madrid, 1´3 gr



Isabel II, un real de 1859
Ceca de Madrid, 1´25 gr

Se trata de la unidad monetaria en el sistema del real de vellón
Y por el peso que tienen (1´31 gr) se deduce que son muy pequeñas, con unos 14 mm de diámetro. Esto es importante pues era un problema en sí mismo; digamos que sería como si la unidad actual, el euro, tuviese un diámetro similar a los 2 céntimos de euro. Pierde hasta valor sentimental.
Su equivalencia era 8 ½ cuartos, 34 maravedíes, 10 décimas o 100 céntimos

Las diferencias entre los anversos son evidentes, pero entre el reverso del primer realito y los otros dos hay aspectos interesantes. En primer lugar el collar del Toison de Oro que recubre el escudo. Y en segundo lugar la marca de ceca. La ceca en los tres casos es Madrid, pero la marca en la primera continúa siendo la tradicional, en este caso la M coronada. La coronación de esa letra indicaba que la corte se encontraba en ese momento en esa ciudad, Madrid en este caso. En cambio en los reversos del segundo y tercer real aparecen ya las estrellas como marca de ceca, que son de 6 puntas como identificativas de Madrid.
Las iniciales CL que aparecen también en el reverso nos indican que los ensayadores eran José Luis Castroviejo y Emilio Lara. Tanto la marca de ceca tradicional como las iniciales de los ensayadores desaparecen en la ceca de Madrid en el año 1850, siendo sustituidas por las estrellas ya citadas.
Y cambia igualmente la escritura de REYNA del primer real que pasa a REINA en los otros dos.

Y en el anverso encontramos la leyenda “ISABEL II POR LA GRACIA DE DIOS Y LA CONST”. Se está refiriendo a la Constitución de 1845 aprobada siendo Presidente Narváez

¿Hablamos de moda?
En los tres casos tenemos el busto de la reina con el pelo recogido en un moño, y estamos hablando desde niña hasta joven pasando por jovencita.
Y el moño seguirá vigente en la etapa siguiente con el sistema del escudo de plata, ya adulta.





sábado, 13 de mayo de 2017

Isabel II, el sistema del real de vellón


Isabel II, el sistema del real de vellón

Con el Real Decreto de 15 de abril de 1848 comienza el cambio del sistema monetario para adaptarse a los nuevos tiempos. Comienza el camino hacia la peseta.
Se trata del sistema del real de vellón.

Recordemos que hasta ese momento se disponía de un sistema consistente en tres metales, cobre, plata y oro, que tenían unidades distintas: escudos para el oro, reales para la plata y maravedíes para el cobre. Y a su vez con distintos submúltiplos. Un escudo tenía  16 reales, y un real 34 maravedíes. Un verdadero lío. Y todo sin contar, entre otros,  los problemas de cambio con monedas extranjeras y en los que no vamos a entrar, o las monedas  específicas de algunas regiones.

Como primer paso se acuñan piezas de cobre de medio real, doble décima, décima y media décima. Se acuñaron desde 1848 a 1853. Son piezas que, aunque tienen un valor de referencia del real, no son de plata, sino cobre.


Isabel II, medio real de la ceca de Segovia, 1850
Peso: 19´5 gr


Isabel II, doble décima de real de la ceca Segovia, 1853
Peso: 7´6 gr

Al año siguiente en 1854 y hasta 1864 se acuñan los valores de 25 céntimos (cuartillo), 10 céntimos y 5 céntimos, todos de real. Y todos en cobre.
Es decir, que el real tiene ya 100 céntimos y no 34 maravedíes como lo había sido desde la Edad Media.



Isabel II, 25 céntimos de real de Segovia, 1864
Peso: 9,2 gr


Isabel II, 10 céntimos de real de Segovia, 1863
Peso: 3´95 gr

Y la unidad en ese momento es el real (real de vellón) que tenía un peso muy pequeño, 1,31 gramos, lo que en sí mismo era un problema. En el futuro hablaremos de los reales de vellón en plata, así como del vellón, un asunto algo complejo.
Os presento a continuación un real de vellón


Isabel II, un real de 1853, ceca de Madrid
Peso: 1´3 gr, diámetro: 14 mm

En 1850 comienzan a acuñarse piezas de oro de 100 reales o centenes que sustituyen a las de 80 reales, con un peso equivalente a los 5/4 de éstos. Esa acuñación perdurará hasta 1864



Isabel II, 100 reales de la ceca de Sevilla, 1860
Peso: 8,35 gr


Isabel II, 40 reales de Madrid, 1864
Peso: 3,3 gr

En los dos últimos años el escudo del reverso se adorna con un dosel, como se puede observar en esta última moneda.
Es ahora cuando por primera vez aparecen unas estrellas junto al valor que indican la marca de ceca. Si las estrellas son de 6 puntas corresponden a Madrid, si son de 7 puntas serían de Sevilla, y si de 8 estaríamos ante Barcelona. Más tarde aparecerán otras estrellas, 4 puntas para Jubia y 3 para Segovia.



sábado, 15 de abril de 2017

Isabel II, la ceca catalana




  
Isabel II, 1 peseta de 1836, ceca de Barcelona
Peso: 5´7 gramos; diámetro: 25 mm

Anverso:
ISABEL 2ª REYNA CONST DE LAS ESP
Reverso:
PRINCIPADO DE CATALUÑA – 1 PESETA – 1836

Esta peseta se acuñó exclusivamente en los años 1836 y 1837, y por su extraordinario parecido pudo ser del mismo grabador de las pesetas napoleónicas de 1808-14. O por lo menos tienen la misma estructura.
Era la segunda vez que se utilizaba el valor “peseta” en España y más concretamente en Cataluña. Más tarde sería asumida esa terminología en todo el Estado.
Estas monedas son raras.
Es muy interesante relatar que estas pesetas dieron origen al término “pesetero”. Se trata del apodo despectivo con el que las tropas carlistas denominaron a tropas irregulares isabelinas; su nombre oficial era tropas francas, y recibían una paga diaria de una peseta. También los denominaron como “chapelgorris”, sombreros rojos en eusquera (txapel gorri).



Isabel II, 3 cuartos de 1846, ceca de Barcelona




Isabel II, 6 cuartos de 1839, ceca de Barcelona


Anverso:
ISABEL 2ª REYNA CONST DE LAS E. 1839.
Reverso:
PRINCIP. DE CATALUÑA 6 CUAR

Las otras dos piezas, de 3 y 6 cuartos son similares a otras que se acuñaron con Fernando VII con la diferencia de que aquellas se escribían como quartos con Q. Y el titular y la fecha por supuesto.
¿Cuál es la coincidencia en las tres piezas anteriores? Que no aparece en ellas el busto de la reina.
Estas acuñaciones se realizaron para sufragar los gastos de la primera guerra carlista. Los carlistas acuñaron en Berga y Segovia, y los isabelinos en Barcelona.

Mucho se ha criticado de Felipe V por los nacionalistas catalanes que suprimió la ceca de Barcelona como una medida por haber sido una comunidad que había apoyado al archiduque Carlos en la Guerra de Sucesión.
Lo que hizo Felipe V fue unificar las cecas que hasta ese momento eran de  una abundancia y dispersión extraordinarias, y que era uno de los problemas económicos de la época de los Austrias.
Desaparecen para las acuñaciones de plata y oro Segovia, Zaragoza, Toledo, Mallorca… y Barcelona. Quedan sólo Madrid y Sevilla. Y las numerosas cecas de las Indias.
Y para las acuñaciones de cobre desaparecen las cecas de Valencia, Sevilla, Burgos, Madrid, Pamplona…. quedando prácticamente sólo Segovia
¿También habían apoyado a Carlos esas otras ciudades?
De todas formas ahí tenemos la muestra de que eso no es así. Cuando fue necesario acuñar se acuñó.


viernes, 31 de marzo de 2017

Isabel II, sus primeras monedas



Isabel II, sus primeras monedas

Isabel II nace en 1830, y es reina de España desde 1833.
Se corresponde el primer momento con la regencia de María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, segunda esposa de Fernando VII, habiendo muerto éste en 1833. La regencia duró hasta 1840, año en que se exilió y pasó la regencia a Espartero

Sus primeras monedas son de 1835-36 por lo que tenía 2-3 años. A continuación vamos a ver varias monedas de esos primeros años. De los tres metales: cobre, plata y oro.


  
Isabel II, 8 maravedíes de 1835, ceca de Segovia
Peso: 10,9 gr; diámetro: 28 mm.

Con Isabel II se produce la modernización de la moneda. Las primeras monedas que se acuñan corresponden al antiguo sistema y algunas de ellas son similares a las de Carlos III, Carlos IV o Fernando VII, como es el caso de estos 8 maravedíes: el mismo metal, tamaño y peso; y el mismo tipo, claro. Fueron monedas muy abundantes y se caracterizan por la cruz del Infante Don Pelayo en el reverso. Éstas de 8 maravedíes perduran hasta 1858 y siempre con el mismo tipo de niña.
Los 8 maravedíes de Isabel II se acuñan por primera vez en 1835, por lo que estamos contemplando la primera moneda que apareció de esta reina en este valor.


 

Isabel II, 4 reales de 1836, ceca de Barcelona
Peso: 5´45 gr; diámetro: 24 mm.

Uno de los embustes que hay que escuchar de los nacionalistas catalanes es que Felipe V cerró la ceca de Barcelona por aquello de que era de los que apoyaron al archiduque Carlos en la Guerra de Sucesión. Siempre con el victimismo. A veces la realidad es tan tozuda como en este caso: ahí tenemos una moneda de la ceca de Barcelona (también las hay del propio Felipe V).
En el próximo artículo profundizaremos.



Isabel II, 4 reales de 1849, ceca de Madrid
Peso: 5 gramos


Estas monedas con el primer tipo de busto son difíciles de ver, sobre todo en los valores superiores de 10 o 20 reales. Su ley es de nueve dineros y dieciocho granos según V. Argüello.
Incluso aunque parecen iguales hay pequeñas diferencias en la base del busto




Isabel II, 80 reales de 1835, ceca de Madrid
Peso: 6´65 gramos; diámetro: 21 mm.

Variedad de cabeza grande. Posiblemente el 5 de la fecha está sobre un 4, como consecuencia de aprovechar el cuño antiguo y modificarlo en la fecha.
Dejaron de acuñarse la onza y la media onza, y en su lugar aparecieron los 80 reales .En las monedas de 80 reales solo aparece este tipo de busto primitivo. En las siguientes ya tendremos el valor facial de 100 reales.
Estas monedas heredan el nombre del doblón clásico (2 escudos), denominándose doblón de 80 reales u ochentín, o doblón de 100 reales en su caso. Ley de 21 quilates, se acuñaron en Madrid, Barcelona y Sevilla; se trata de una ley muy alta en su contenido áureo pues hoy día se suele trabajar con ley 18 quilates como máximo.

Como curiosidad en las todas las monedas que presentamos vemos la ”Y” en “REYNA”.
REYNA es el femenino de REY y mantiene las mismas formas del nombre del que procede. Se ve aquí la evolución de la lengua pues hoy no lo escribiríamos así.

Y otra curiosidad, la localidad onubense de Isla Cristina debe su nombre a María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, su madre. Su nombre original era Real Isla de la Higuerita.





miércoles, 1 de marzo de 2017

El primer duro


El primer duro

Hace 15 años que vivimos con el euro, por eso los muchachos jóvenes ya no saben lo que es un duro simplemente porque no lo han vivido.
Pero ha sido una de las monedas con más arraigo durante varios siglos. Los últimos duros han correspondido a Juan Carlos I y desaparecen con la entrada del euro.
El duro tuvo dos momentos. El primero se corresponde con los 8 reales, eran los llamados duros antiguos; y el segundo son las 5 pesetas. El momento del cambio se da como podéis suponer con la aparición de la peseta en 1869.

Hoy nos vamos a detener con uno de los primeros duros que circularon en España




Felipe II, 8 reales de la ceca de Potosí, 1577-1581
Peso: 26´3 gr, diámetro: 38 mm

Estos primeros duros son piezas muy raras, y son de las llamadas “macuquinas” que es una palabra que proviene del quechua y que significa “las golpeadas” pues estaban acuñadas por el procedimiento de martillo (como casi todas las monedas antiguas). Salvo alguno de Carlos I, es con Felipe II cuando empiezan a aparecer los primeros duros, acuñados unos en la Indias y otros en la Península.

En su anverso tenemos el escudo de dominios y la leyenda
"PhiliPVS dg hispANIArvm"
en blanco las letras conservadas; y a la izquierda arriba P, y abajo A.
En el reverso tenemos escudo cuartelado con castillo y leones rodeados por una orla octogonal, y la leyenda
"eT INDIArvm rex"

La letra P es la marca de ceca, pero en estas primeras monedas nos enfrentamos con un problema y es que había dos cecas americanas con una misma marca: Lima y Potosí.
En este caso lo tenemos solucionado porque la letra A que se sitúa debajo nos indica el nombre del ensayador y que hace referencia a Juan Álvarez Reinaltes, ensayador asociado a la ceca de Potosí.

Por otra parte estas monedas no tienen fecha, siendo complicado establecerla. En este caso hay datos que sitúan a este ensayador en los años 1577 a 1581 en la ceca de Potosí. Pero también hay datos que lo sitúan entre 1586 y 1589, e incluso entre 1586 y 1590.
A Alonso Rincón, primer ensayador de la ceca de Potosí le siguió Juan de Ballesteros Narváez, tres ensayadores desconocidos con las iniciales M, L y C, y Juan Álvarez Reinaltes
No se cuenta con ninguna información sobre el funcionamiento de la ceca de Potosí desde el año 1576 a 1581, lo que justifica esa ambigüedad con respecto a la fecha de acuñación de este duro.
No deben considerarnos estos datos como algo negativo sino, al contrario, una información valiosísima que permite una posible localización en el tiempo. Las primeras monedas de Potosí son del año 1575.

Otra cuestión estaría en los arañazos que se le observan en el anverso. Son debidos a un ajuste del peso que se realizaba en la propia ceca, aunque también hay quien cuestiona ese dato al preguntarse que lo lógico es que esa operación se habría realizado en el cóspel antes de la acuñación.
Y por último la orla octogonal del reverso es un adorno muy utilizado en la moneda de plata moderna hasta Carlos III. Hasta Franco lo utilizó en las 100 pesetas de plata de los años 60.


domingo, 22 de enero de 2017

La muerte de Almanzor


La muerte de Almanzor

De todos es conocido que “Almanzor perdió el tambor en Calatañazor en el año 1002”, o por lo menos es el versillo que se nos enseñó de niños para aprendernos dicho acontecimiento.

La realidad puede ser otra. Desde luego no están del todo conocidas las noticias sobre la muerte de Almanzor, el mayor caudillo de la España musulmana.
En primer lugar habría que cuestionarse la propia batalla de Calatañazor, e incluso que hubo algún autor que defendió la fecha del 998 (387-8 H) como de la muerte de Almanzor.
Almanzor realizó dos expediciones anuales contra los territorios cristianos, y según las fuentes más fidedignas en la primavera del año 392 H (1002 JC) hizo venir fuerzas de caballería desde África por no ser ya necesarias allí (su hijo Abdelmelik había pacificado aquellos territorios y le acompañaba en la expedición) que se unieron a las andaluzas, saliendo de Córdoba hacia Toledo, donde se les unieron otras fuerzas, entre ellas la caballería del Algarve y milicias de Mérida y Badajoz. Y se dirigieron a La Rioja, siendo el acontecimiento más importante el saqueo del monasterio de San Millán de la Cogolla.
Conocedores de las noticias correspondientes, el conde de Castilla Sancho Garcés y su aliado el rey de León Alfonso V se dirigieron a su encuentro, lo que ocurrió a finales de julio en las proximidades del castillo de Kalaat al Nosur (hoy Calatañazor).

La batalla, en caso de que existiera realmente, se dio el 8 de agosto, pero muy bien pudieron ser escaramuzas que no serían ni muy graves ni decisivas ya que ni los autores musulmanes ni cristianos de la época relatan dicha batalla. Murió Almanzor del 9 al 11 según los distintos autores (ramadan 392), pero ¿cómo consecuencia de las heridas de la batalla?
Almanzor tenía 64 años, edad avanzada en aquella época. Participaba personalmente en todas y cada una de las expediciones y se trataba de desplazamientos a caballo de más de mil kilómetros. Se sabe exactamente que no podía montar a caballo en la última parte de esta expedición lo que perfectamente podría deberse a sus dolencias de gota, enfermedad de la que era tratado por el prestigioso médico y cirujano cordobés Abu-l-Qasim, Abulcasis.
Autores con autoridad defienden que ya estaba enfermo al inicio de la campaña y que, al no poder ser llevado a marchas forzadas, fue esa una de las causas de que al conde castellano le diese tiempo a reunir fuerzas contra el musulmán.



  
“La vuelta de Almanzor, enfermo y vencido en la batalla de Calatañazor”. Representa el momento en que sus soldados lo sacan del campo de batalla. Cuadro de Rodríguez Losada. Salón Liceo del Círculo de la Amistad de Córdoba.


En todo caso pasó su última noche en Berlanga de Duero posiblemente el 25 de la luna de ramadán del 392 de la Hégira (10 de agosto del 1002). Al amanecer se dirige hacia la ciudad de Madinat al-Salim, Medinaceli, muriendo en el camino.
Fue enterrado en Medinaceli envuelto en vestidos confeccionados por sus hijas, con telas procedentes de su ciudad natal, Torrox, y con el polvo recogido al cepillar sus ropas después de las batallas, y que guardaba en una cajita que siempre le acompañaba. Se escribió sobre su tumba: “Sus hechos declaran lo que era; nunca verá otro tal que defienda la España musulmana”.
El hecho de que Almanzor muriese a los pocos días en Medinaceli a consecuencia de la enfermedad explica perfectamente que el vulgo creyera que había muerto por el encuentro o por el sentimiento de su derrota.




Fig. 1: Hixén II. Dírham del 392 H. con Amir de Hachib y Tamliy como sahib al sikka



Fig. 2: Hixén II. Dírham del 392 H. con Abdelmelik de Hachib y Abdelmelik como sahib al sikka


El registro numismático es muy esclarecedor con respecto a la fecha de esos acontecimientos. En el año 392 H tenemos dirhames de dos tipos, unos (fig. 1) con Amir como Hachib, es decir Almanzor como Primer Ministro, y otros (fig. 2) con Abdelmelik con el mismo título. Abdelmelik era el primogénito de Almanzor y le sucedió al mando de la nación, pues ya sabemos que Hixen estaba recluido en Medina Azahara, actuando Almanzor en la práctica como verdadero califa.
Y con respecto al sahib al sikka (jefe de la ceca) encontramos a Tamliy con Almanzor (fig. 1) como ya venía apareciendo desde el año anterior; y Abdelmelik con Abdelmelik (fig. 2), casualmente los dos tenían el mismo nombre. Incluso hay referencias de que Tamliy aparece en algún dírham como jefe de la ceca con Abdelmelik, lo que se justificaría con que prefirió mantenerlo en el cargo hasta encontrar una persona de su confianza, y que el nuevo nombramiento se produjo algo después.

Teniendo en cuenta que el año 392 H concluyó en noviembre, quedaban sólo tres meses desde la muerte de Almanzor para su finalización. Y considerando que las noticias tardan en llegar y que la presencia de Abdelmelik en la moneda supone la preparación de nuevos cuños y el inicio de nuevas series, sería lógico que ese año se encuentren numerosas monedas con el nombre de Almanzor y pocas con el de su hijo. Y así es, pues las segundas son escasas.
Es decir, que en el año 392 H se produjo la sustitución de Almanzor por su hijo, que ya continuará en el cargo hasta el final de la década. Queda así confirmada la muerte de Almanzor en el año 392 H.
Comentar que en segundo dírham las leyendas de las orlas están incompletas: en el anverso faltan las centenas (trescientos) y en el reverso la última palabra (asociadores) está incompleta.

La muerte de Almanzor coincidió con dos efemérides; una, la noche del Destino, laylat al-qadr, que correspondía a la primera revelación del Corán a Mahoma, y la otra, el quinto aniversario de haber arrasado Compostela, incluida su catedral, aunque dejando incólume la tumba del Apóstol Santiago.