domingo, 24 de abril de 2016

Miguel Salcedo Hierro


Miguel Salcedo Hierro



Segunda República, 1 peseta de 1933

Hace muchos años compartí trabajo con Mari Sol Salcedo, hija del cronista de la ciudad de Córdoba Miguel Salcedo Hierro
Me regaló algunas monedas de su padre, entre ellas ésta, a la que le vamos a dedicar unas palabras.
Se trata de la última peseta acuñada en plata, de la Segunda República y de año 1933, aunque en realidad se acuñó en 1934.
En el anverso aparece una Hispania sobre un pedestal y con un ramo de olivo en una mano, y en el reverso el escudo de España con corona mural y las dos columnas con la inscripción PLVS VLTRA, más regordetas de lo habitual. Y el valor en letra.
Flor de cuño. Tal y como salió de fábrica. Sin un rasguño y con el brillo original.  

Estas monedas se suelen encontrar en general en muy buen estado de conservación, y es así por dos motivos. En primer lugar porque su acuñación fue en cierto modo propaganda de la República. Al ser una serie limitada fue guardada por la gente. En la práctica no llegó a circular y en todo caso las que circularon sólo lo hicieron hasta el año 1936, año en el que la República requisa todo el oro y plata circulante.

Esa imagen del anverso, Hispania, sería copiada exactamente en los 50 céntimos de 1937 ya en plena Guerra Civil, sólo que esta segunda ya no era de plata



Guerra Civil, Zona Roja. 50 céntimos de 1937

Para que los no aficionados se hagan una idea de los distintos estados en que se puede encontrar las monedas hago alusión a un ya antiguo libro:

Flor de cuño
Muy buena conservación
Buena conservación
Regular conservación
Mala conservación: de las monedas, como de las damas, nunca se debe hablar mal

viernes, 8 de abril de 2016

Ibn Firnas



Abbas Ibn Firnas

El próximo pleno municipal del Ayuntamiento de Córdoba, a celebrar la semana próxima, aprobará por unanimidad que el aeropuerto de la ciudad pase a llamarse “Aeropuerto de Ibn Firnas”.
Sería así la segunda vez que se le dedica algo en Córdoba pues el último puente sobre el Guadalquivir lleva su nombre.

¿Y quién era ese personaje para tal honor?
Basta profundizar un poco en internet para saberlo.

Se trata de un poeta, astrólogo, alquimista, músico y físico que vivió durante el Emirato de Córdoba. Nació en Ronda en el año 810 JC y murió en Córdoba el 887 de la misma Era.
Y su principal hazaña por la que se le conoce es por haber realizado el primer vuelo conocido. Nada de Leonardo da Vinci, los Montgolfier o los hermanos Wright. El primero que voló fue Ibn Firnas.

Se le conocen dos vuelos. El primero en el año 237 de la Hégira (año 852 de Jesucristo). Se sabe que lo realizó lanzándose desde el alminar de la Mezquita de Córdoba y que dio con sus huesos en el suelo. El aparato que utilizó se parecía más a lo que hoy es un paracaídas.
El año 237 H corresponde al final del gobierno del emir Abderramán II, que murió el 238.
Debemos saber que ese alminar desapareció al ser derribado por Abderramán III con motivo de la ampliación del patio y construcción del nuevo alminar, y del que sólo quedan los cimientos.
Es interesante observar cómo el desarrollo va ligado a la riqueza. Voy a citar varios hechos puntuales de ese reinado: acogimiento del músico Ziryab, construcción de las mezquitas de Jaén, Barcelona y Gerona, y ampliación de la de Córdoba. Y acogimiento de sabios en la corte, pues en el caso de Ibn Firnas se sabe que formaba parte de ella.
¿Y ese desarrollo literario y científico se basaba en el económico?
Pues el año 237 H, que es cuando se realiza ese primer lanzamiento al aire, es posiblemente cuando se acuña mayor numerario con Abderramán II.



Abderramán II, dirham del año 237 H, ceca de Al Andalus
Peso: 1’8 gr; diámetro: 22 mm
El año del primer vuelo

En el referido año 237 H es cuando se da el mayor número de variantes en los dírhames, y suelen ser sencillos y sin adornos.

El segundo experimento aeronáutico de Ibn Firnas se sitúa en el año 261 H (875 JC)

  
Muhammad I, dírham del año 261 H, ceca de Al Andalus
Peso: 2’6 gr; diámetro: 37´7 mm
El año del segundo vuelo

Ya gobierna Al Andalus el emir Muhammad I, y como se puede observar se ha producido una importante evolución en la numismática. Son piezas muy mejoradas estéticamente y con una escritura evolucionada. Y no digamos del tamaño.
En este momento nuestro personaje realiza un verdadero vuelo lanzándose desde una colina de La Arruzafa. Ahora no se trata de un paracaídas sino de un artefacto a especie de alas de madera y plumas que le permite volar. Es cierto que sufrió un accidente aparatoso fracturándose las dos piernas pero llegó a identificar sus errores: al aparato le faltaba una cola.