domingo, 18 de diciembre de 2016

Almanzor, intrigas en la corte califal




Almanzor, intrigas en la corte califal

No estuvieron los años con Almanzor en el poder exentos de intrigas y para ello vamos a relatar, aunque de forma muy esquemática, los hechos que ocurrieron a partir del año 386 H, y que han sido descritos por autores como R. Frochoso en “Análisis sobre los dirhames del año 388”. El presente artículo debe considerarse como un complemento del anterior.
Almanzor actuaba como verdadero califa, estando el titular recluido en el palacio de Medina Azahara. Su madre, la sultana Subh, en una maniobra para que Hixén recuperase el poder intentó sacar del alcázar la suma de 80,000 dinares del tesoro califal escondiéndolos en cántaros recubiertos de miel y mermelada con el fin de ganar apoyos a la familia omeya.
Descubierto el complot, Almanzor decidió trasladar todo el tesoro a su residencia de al-Zahira ese mismo año del 386 H. Se trasladaron  sólo ese año 5 millones de dirhames y 700,000 dinares.
Pasó el tiempo y en el año 399 H, ya muerto hacía años Almanzor, se produjo el inicio de la guerra civil con la consiguiente sublevación del pueblo que  asaltó Medina al-Zahira y se apoderó del tesoro.
Es decir, que estamos hablando de monedas que en principio no habían circulado, encontrándose consecuentemente totalmente nuevas y que databan del 386 H y años siguientes.
Estamos en los años de la guerra civil lo que supone una inseguridad total. El pueblo abandona Córdoba y esconde su dinero hasta mejor momento. Son monedas que pasaron directamente de la ceca a Medina al-Zahira y de ahí a ser enterradas por lo que estos atesoramientos, cuando se encuentran, llevan una gran cantidad de monedas sin circular como hemos apuntado.



 
Hixén II, dirham del 388 H, ceca de Al Andalus

Como ejemplo podría servir este dirham del 388 H (998 JC). A una primera vista su estado del reverso lo podríamos definir como calamitoso pues su escritura se encuentra casi totalmente empastada. Pero al estudiarse con detenimiento su conservación podría calificarse como de muy buena, excepcional.
Sin embargo el estado del anverso sí es más deficiente pero no por la circulación de la moneda sino porque el cuño empleado había tenido un uso más prolongado. El hecho de que haya esas diferencias en cuanto al estado de cada una de las caras es simple: cuando se almacenan los cuños al final del día se hace en estanterías o cajones al expreso; en uno los anversos y en otro los reversos. Y al día siguiente, cuando se va a empezar la jornada, a cada operario se le proporciona uno de cada cara, pudiendo tocarle uno totalmente nuevo del reverso como en este caso y otro ya gastado por el uso como este anverso.





Veamos algún detalle del reverso: la H de Hixén y la R de Amir.
En sus bordes de observa una terminación en dientes de sierra. Eso nos indica que su epigrafía fue realizada en estas letras con un buril y un martillo, con los que se iban grabando las letras en negativo sobre el cuño. Y que el buril avanzaba en pequeños espacios a la vez que el martillo lo empujaba con sus golpecitos, y el buril se iba girando siguiendo la letra que se trataba de realizar. Es por ese motivo por lo que los dientes de sierra aparecen en las curvas. Otras muchas letras de ese reverso tienen las mismas características.
Y la imagen en negativo del cuño pasaba a positivo cuando se acuñaba la moneda.
Es decir, que la conservación es óptima pues han quedado conservados esos pequeños detalles. O lo que es lo mismo, esta moneda no ha circulado.
El dirham que hoy presentamos cumple todas las características de las piezas a las que nos hemos referido en esta pequeña historia.
Es difícil encontrar dirhames con estas características. No obstante lo he visto también en uno del emir Muhammad I del año 250 H.




domingo, 27 de noviembre de 2016

Almanzor en África


Almanzor en África


 Hixén II, 383 H, ceca de Medina Fas (Fez)

No, Almanzor no estuvo en África. O por lo menos no conozco datos sobre la presencia formal de Almanzor en ella. Es más, teniendo en cuenta su intensa actividad en la península no es posible que le quedara tiempo para desplazarse al citado continente. Para eso estaban sus generales y su hijo Abdelmelik.
Sólo conozco una referencia, de Carlos Romey en 1839, en la que se afirma explícitamente: “… embargado todo en una grandiosa guerra en África, sin apersonarse en ella…”
Pero sí se conoce de la política que llevó sobre los territorios norteafricanos.

La presencia del Califato de Córdoba en África había comenzado ya con Abderramán III cuando presionó en el Magreb para incorporar esos territorios.
Numismáticamente hay datos sobre esa presencia en el año 330 H con piezas acuñadas en Safaqus (la tunecina Sfax) y el 343 H en Medina Fas, territorios que se perderán casi en su totalidad en el 347 H ante la ofensiva fatimí.
En el 361 H, ya Al-Haquen II en el poder, las tropas califales desembarcan en Ceuta, recobran Tánger y llegan hasta Arcila.
La presencia califal en el norte de África tenía como finalidad establecer un escudo ante los fatimíes. Era un asunto de seguridad por tanto. Y por otra facilitar el comercio del oro, del que la península era deficitaria.
Y ya situados con Hixén II, y Almanzor en el poder, se continúa, intensificándose, dicha política. Desde el año 367 H comienza a aparecer el nombre de Amir en las monedas de Fez, siendo comunes a partir del 371 H, y en menor medida en Segilmesa y Nakur.



Hixén II, dinar de la ceca de Segilmesa
Sin fecha legible
Colección Tonegawa



 

Hixén II, 388 H, Al Andalus
Año de triunfos de los ejércitos de Almanzor en África

Ya en el 387 H el visir de Córdoba en el norte de África Zeiri ibn Atiyya rompió sus relaciones con el califato de Córdoba por lo que Almanzor envió un ejército al mando del general Wadih. En el verano del año 388 H Wadih derrotó a Zeiri, y Almanzor envió a continuación a su hijo Abdelmelik como gobernador de Fez.


 
Hixén II, 392 H, ceca de Medina Fas (Fez)

La última relación de Almanzor con África hay que situarla al final de su vida, en el año 392 H (1002 JC) en que numerosas huestes berberiscas habían desembarcado, unas en Gecirat-Alchadra (Algeciras) y otras, que habían embarcado en Arcila, en Ossonoba (¿Faro?). Eran tropas que el hijo del difunto Zeiri (muerto en batalla el año anterior), Moez, se había comprometido a enviar a Almanzor para luchar en la que a la postre sería su última expedición contra los cristianos.

Lo habitual es que en las cecas califales africanas las monedas tengan una acuñación más descuidada que en las peninsulares.


lunes, 31 de octubre de 2016

Almanzor, la campaña de Santiago


Almanzor, la campaña de Santiago

Sin duda la expedición más famosa realizada por Almanzor fue la que dirigió a Santiago de Compostela.
Las fuentes árabes la califican como gazwa de Schant Yakub (expedición sagrada de Santiago)
Salió de Córdoba el 23 de djumadha del año 387 de la Hégira (3 de julio del 997 de JC) llegando hasta Santiago de Compostela el 2 de sa´ban del 387 H (10 de agosto de 997 JC).





Dos dirhames de Hixén II del 387 H, ceca de Al Andalus
El año que Almanzor realiza la expedición a Santiago

El contenido de sus leyendas es idéntico:

Anverso, centro: No Dios sino / Dios sólo Él / No tiene compañero /Mufarî
Anverso, orla: En el nombre de Dios se acuñó este dirham en Al Andalus el año siete y ochenta y tres(cientos)
Reverso, centro: El Iman Hixén / Príncipe de los creyentes / El que recibe la ayuda victoriosa de Allah / Amir

En estos dirhames, acompañando al nombre del califa tenemos dos nombres. El primero es Mufarî, cuyo nombre completo sería Mufarî al-Amirí, que aunque ahora aparece como jefe de la ceca fue prefecto de policía de Medina al-Zahira. El segundo nombre es el del primer ministro, Amir.

No estaban ajenos a la expedición los condes de Galicia rebeldes al rey Bermudo que no contentos llamaron al mismísimo Almanzor a Galicia. Se repetía este asunto en muy poco tiempo pues ya lo habían hecho con reyes anteriores: la madre del conde Rodrigo solicitó ayuda a Al Haquen II contra el rey Sancho el Gordo.

Sale de Córdoba en dirección a la cacereña Coria, y de ahí a las cercanías de la salmantina Ciudad Rodrigo. Se le suman entre otros los ejércitos de Toledo y Mérida.
Pero lo realmente importante es que había preparado una flota que sale del Algarbe y que llega hasta el río Dweira (Duero). Se interna por él hasta un desembarcadero, y allí construye con los barcos un puente.
Atraviesa más tarde el río Wadi-Miniat (Miño), llegan  al monasterio de San Cosme y toman la fortaleza de Scant Belaych (hoy San Payo). Pasa la ría de Pontevedra y el Ayalah (río Ulla) llegando a los lugares santos de Yakub (Jacobo, Santiago). En su avance por las playas se sabe que aprovechó la bajamar de las mareas, pero que en ocasiones avanzó con la pleamar para ganar tiempo.
La crónica de Al-Maqqari, que se ha seguido muy abreviada aquí, ofrece el avance casi a diario de la expedición.

La caballería vuelve por Lugo arrasando los sitios por donde pasa a excepción de los territorios de los condes cristianos aliados que son respetados, y a la altura de Ciudad Rodrigo despacha los distintos ejércitos hacia sus lugares de origen.
Hizo 4000 prisioneros, que hizo cargar durante 200 leguas con las campanas pequeñas de la iglesia y que empleó como lámparas de la mezquita de Córdoba (“Campanas minores in signum victorioe secum tulit, et in Mezquita Cordubensi pro lampadibus collocabit, quoe longo tempore ibi fuerunt”). También se trajo las puertas, que emplearía en los artesonados del techo.
4000 cautivos y carros cargados de oro y plata.
No todo iba a ser alegría: la disentería arruinó el ejército musulmán en su vuelta

Tras la razia de Santiago Almanzor dedica sus energías a las campañas de África pues el antiguo aliado Zeiri ben Atiyya había roto sus relaciones con el califato.



viernes, 30 de septiembre de 2016

Almanzor, El Victorioso


Almanzor, El Victorioso

Al-Hakem II murió el 2 de çafar del 366 (1 de octubre del 976), siendo proclamado el príncipe Hixén cuando sólo tenía 11 años.
La oportunidad que se le presentaba al futuro Almanzor era única. Se fue deshaciendo de los personajes que le hacían sombra, al-Mugira, hermano de Al-Hakem II y candidato al trono, y los ministros Yafar Almushafí (muerto en prisión en 367 H?) y Galib An-Nasarí, que murió en batalla contra el propio Almanzor (371 H) quedando como verdadero califa y relegando a Hixén a una vida de ignorancia y placeres en Medina Azahara.
Para el mejor conocimiento de Almanzor habría que diferenciar dos momentos en su vida a partir del advenimiento como gobernante. Por una parte su vida de guerrero en la que organizó dos expediciones anuales a los territorios cristianos del norte, una en primavera y otra en otoño, 52 en total en 26 años. Y por otra su vida en Córdoba.

-          De la expedición a Zaragoza y Simancas el año 371 H (982 JC) se trajo 9000 prisioneros
-          En el 373 H entra en León. Y  en Astorga, Sahagún y Simancas
-          Tomó, saqueó y arrasó Barcelona en el 374 H (985 JC)
-          Coimbra la destruyó en el 377 H (987 JC)
-       En el 378 H (984 según unas fuentes y en 988 según otras) arrasó León, Astorga, Gormaz y Zamora
-          En el 379 H (989 JC) tomó Atienza y Osma
-          En el 380 H profundizó hasta Sepúlveda
-          En el 386 H Almanzor se atribuye dos títulos: Sayyid (Señor) y Malik  Karim (Noble Rey)
-          La expedición más famosa fue la realizada durante el año 387 H (997 JC) a Santiago
-          Almanzor entra en Burgos el 390 H (1000 JC)
-          Y todo esto sin mencionar sus campañas en el Magreb.

En todas las expediciones obtenía cuantioso botín a la vez que prisioneros, causando grandes estragos en las poblaciones por las que pasaba.





Hixén II, 378 H, Al Andalus
Arrasa León, Zamora, Gormaz y Astorga





Hixén II, 380 H, Al Andalus
Almanzor llega a Sepúlveda. Muere Abdallah, hijo de Almanzor

Poco conocida es la historia de Abdallah, hijo de Almanzor. Celoso de los favores de su padre a sus otros dos hermanos Abdelmelik y Abderramán “Sanchuelo” (su madre era Abda, princesa navarra hija de Sancho Garcés Abarca), ocurrió en el otoño del 380 H.
Se había pasado a las huestes del conde de Castilla García Fernández prometiéndole ayudarle contra su padre. Almanzor lo reclamó al conde castellano, y logró que fuese enviado con escolta de castellanos a Córdoba el año citado. Le recibió en el camino el esclavo Sad, enviado expresamente por su padre y a la altura del Duero fue ajusticiado por los mismos soldados que habían ido a recibirle.






Hixén II, 384 H, ceca de Al Andalus
Muere el conde García Fernández

En el año 384 H (995 JC) las tropas del conde de Castilla García Fernández en coalición con el rey Sancho de Navarra se enfrentaron a Almanzor. En la memorable y funesta batalla para los cristianos fue hecho prisionero el conde García Fernández que, a pesar de los cuidados de los médicos de Almanzor, murió a los varios días. El cadáver fue llevado a Córdoba y depositado en la Iglesia de los Tres Santos (actual basílica de San Pedro).
Los cristianos habían solicitado el rescate de los restos a cambio de ricos presentes y Almanzor, sin admitir regalos,  lo hizo conducir hasta la frontera con una escolta de honor.

Su vida en Córdoba, el tiempo que permanecía en ella, era muy distinta: alivió de tributos a los bajos, trató a los grandes y ricos como iguales, alentó a los estudiosos, gusto y afición por las letras y los que las cultivaban, su palacio de Al-Zahyra era una academia abierta a los sabios de todas las nacionalidades. Durante su gobierno se desarrollaron la medicina y demás ciencias (lo que no está en consonancia con la quema de parte de la biblioteca de Al-Hakem).
Y ejerció el poder con moderación cuando se vio libre de sus obstáculos.
Para dar idea de su relación con el pueblo citamos que cuando tuvo que ampliar la mezquita (377 H) había necesidad de derribar varias casas. Y en una de ellas vivía una viuda que habitaba en una con una palmera en el patio, negándose a abandonarla. Ante la dificultad de encontrar una similar fue el propio Almanzor el que ordenó que se buscase por toda Córdoba y se le comprase aunque hubiese que emplear para ello todo el dinero del tesoro.




  
Hixén II, dinar del 390 H, Al Andalus
Este año Almanzor entró en Burgos

Analizando todo lo anterior se deduce que estaba sembrando el fin del califato pues el funcionamiento del estado dependía en demasía del botín de guerra.
Las entradas de dinero en las arcas provenían de cuatro conceptos: los impuestos, los tributos de los reinos cristianos, el botín de guerra (10 % del total) y la acuñación de moneda (1´75 % para el oro y 3 % para la plata, que suponían unos 200.000 dinares anuales)
En estos momentos el primer concepto se había reducido a la vez que el tercero había aumentado considerablemente como se puede deducir. La costumbre era que el 10 % de ese botín pasase al estado, y el resto para los gastos de la contienda incluido el sueldo de los soldados.

Las triunfales expediciones proporcionaron a nuestro personaje el sobrenombre por el que es conocido, Almanzor o El Victorioso. Pero era el inicio del declive pues basaba el mantenerse en el poder a cambio de las riquezas que proporcionaban las guerras. Cuando se redujo el botín de guerra se produjo el colapso.



viernes, 26 de agosto de 2016

Almanzor, el asalto al poder


Almanzor, el asalto al poder

A partir del 356 de la Hégira y hasta el 392 inclusives la gran mayoría de las monedas hispanomusulmanas llevan incorporado el nombre de Amir.
Se trata sin duda del personaje conocido por todos como Almanzor, pero vamos comenzar este artículo indicando algo sobre su nombre.
Su completo y verdadero nombre es Muhammad ben Abd Allah ben Abi Amir el Mohaferi. Porque Almanzor es el sobrenombre o mote, y Amir es la cunia (etnia o familia)
La norma numismática es que los personajes que se incorporan a las monedas lo sean con el sobrenombre, norma que no se sigue en este caso pues lo que se incorpora es la cunia, sin que se conozca exactamente la causa de ello. 


Amir

Descendiente de  noble familia, había nacido en la alquería malagueña de Torasch (Torrox), aldea próxima a Gecirat-Alchadra (Algeciras), desde donde su familia lo envió a estudiar a la corte califal, a Córdoba.
Nació el año 328 H (939 JC), el mismo de la batalla de Simancas en la que Abderramán III sufrió una derrota frente a las tropas leonesas de Ramiro II, las castellanas del conde Fernán González y navarras de la reina Tota. Parecía “como si Dios hubiera querido señalar y como compensar aquel desastre de los musulmanes con el nacimiento del que había de ser su vengador”.
Pertenecía a la rama yemení de los Mâafir y su antepasado Abdelmelik de Wasith tomó parte  en la conquista de la península con Tariq. Su padre era Abdalah ben Yesid, y su madre, Boriha, era de una de las familias más ilustres de la península.



 

Al-Hakem II, 356 H, Medina Azahara.
Almanzor es nombrado Director de la ceca

La primera vez que aparece su nombre en las monedas musulmanas es en los dirhames del año 356 H, siendo el califa Al-Hakem II
Desde ese año 356 H hasta el 364 H el nombre de Amir se encuentra en el último renglón del anverso, lugar reservado a funcionarios, normalmente el jefe de la ceca, cargo al que fue nombrado al final de ese año 356 H.
No obstante lo anterior su nombre desaparece el año 361 H, cuando se sabe que fue nombrado jefe de policía del Algarve a la vez que se le sustituyó en el cargo de jefe de la ceca no volviendo a aparecer hasta el 364 (siempre con las correspondientes excepciones). Pero ahora cambia de lugar pasando al reverso, donde se encuentra el nombre del califa reinante, lugar que no se abandonará hasta el 392 H con motivo de su muerte.

En esos primeros años recibió nombramientos sucesivos:
 Alcatib (escribano, secretario) de la sultana Zobh, y posteriormente mokedem (mayordomo)
Alamin (persona de confianza) o sahib al-sikka (jefe de la ceca) (el sábado 13 de Xabal del 356 y a propuesta de Galib)
Guaguil (capitán) de la guardia real, intendente del príncipe Abd er-Rahman
Secretario del Tesoro y de las oficinas de Herencias (mes de Moharran del 358 H),
Cadí o juez supremo de Ixbilia y Libla (Sevilla y Niebla, el 358 H),
Administrador de los bienes del príncipe Hixén (miércoles 4 de Ramadan del 359 H),
Sahib Ax-xortha o jefe de policía de los distritos centrales y del Algarbe (años 361 y 362 H).

Toda su vida se caracteriza por una rápida ascensión en la política del estado, pasando de no ser nadie a las más altas cotas del poder.



Al-Hakem II, 358 H, Medina Azahara
Almanzor recibe el nombramiento de cadí de Sevilla y Niebla.
Y Secretario del Tesoro y de las oficinas de Herencias




Al-Hakem II, 359 H, Medina Azahara
Almanzor es nombrado administrador de los bienes príncipe Hixén




Al Hakem II, 362 H, Medina Azahara
Es nombrado jefe de policía de distritos centrales y Algarbe




Al-Hakem II, 365 H, Al Andalus
Muerte del califa. Almanzor está nuevamente presente en la corte

Cuando el califa se encuentra enfermo, sus médicos le aconsejan vida en Córdoba. Y se produce un cambio de la ceca, que pasa nuevamente a ella, de Medina Azahara a Al Andalus. Almanzor se encuentra presente en la ciudad, será testigo de la muerte y desarrollará sus estrategias para quedarse como único gobernante. Es el año 365 de la Hégira, 975-976 de la Era Cristiana.


                                                     

martes, 26 de julio de 2016

¿El Duque de Wellington en Espiel?


¿El Duque de Wellington en Espiel?

En los años sesenta mi familia limpió un aljibe de su propiedad en la localidad de Espiel, en la entonces conocida como la "Huerta de los Mayas". En la limpieza salió una gran cantidad de barro, y entre medias se localizaron tres objetos: un botón, una bayoneta y una moneda.
Paso a continuación a hablaros de las tres.





El botón es de latón, casi semiesférico, con el escudo de España con la corona real y la leyenda INFANTERIA. De Alfonso XII o XIII casi seguro y perteneciente a una chaqueta o casaca.
Ese escudo es exactamente igual (castillo-león, león-castillo) al de los duros de Alfonso XII de sus primeros años.






La bayoneta tiene una longitud de 52´2 cm y un peso de 500 gr.
En una de sus hojas aparece ARTILLERIA, FCA NACIONAL, TOLEDO, y en la otra la numeración de su fabricación: 90655-B.
Fue en 1910 cuando la Fábrica de Armas de Toledo cambió su nombre por el de Fábrica Nacional de Toledo. Estamos pues ante una bayoneta fabricada ya durante el reinado de Alfonso XIII, y la palabra ARTILLERIA no indica que pertenezca a ese cuerpo sino que era el cuerpo responsable de la Fábrica.
La relación entre los dos objetos anteriores puede establecerse con facilidad. Tanto el botón (chaqueta) como la bayoneta lo más probable es que fuesen arrojados al aljibe durante la Guerra Civil, como objetos que no convenía poseer. Y posiblemente de un mismo propietario.





Portugal Juan V, 10 reis de 1737

Diámetro: 34´64 mm, peso:19´78 gr


Anverso: IOANNES V DEI GRATIA
Reverso: PORTUGALIAE ET ALGARBIORUM REX - X - 1737



La moneda en cambio no tiene nada que ver con el botón y la bayoneta, y como consecuencia resulta mucho más interesante. Es portuguesa.

¿Qué hace una moneda portuguesa de esa fecha en un aljibe español?
Por una parte determinar que es de 1737 como se puede observar clarísimamente, y que en ese año el rey de Portugal era Juan V. No obstante su presencia en España no tiene por qué tener relación con el citado monarca. Simplemente que a partir de esa fecha entra en España.

Hay una pregunta cuya respuesta puede aportar claridad a esta incógnita:
¿En qué momento existe una confluencia entre Portugal y España, y más concretamente entre Portugal y el pueblo cordobés de Espiel, desde el año 1737 que permita justificar la presencia de esta moneda en el aljibe?
Sólo he encontrado un momento, y es durante la Guerra de la Independencia. Y a partir de ahí establezco la hipótesis que desarrollo a continuación.

En el año 1812 se produce la entrada en territorio español del ejército de la coalición anglo-lusa para luchar contra el ejército francés invasor, a partir de la capital portuguesa y a las órdenes del Duque de Wellington.
Las tropas de Wellington formadas por ingleses y portugueses a los que se van sumando españoles parten de Lisboa y se dividen en dos fracciones. Una de ellas se dirige hacia Coimbra, Ciudad Rodrigo y Burgos, y otra hacia Badajoz.
Como consecuencia de la derrota francesa de Los Arapiles el mariscal Soult ordena a Drouel que abandone la pacense Llerena y se dirija a la cordobesa Belmez, donde ocupaban su castillo, para posteriormente unirse en Córdoba a sus regimientos. El 31 de agosto de 1812 se produce el desalojo de Belmez hacia Córdoba, siendo ocupados los territorios por las fuerzas de la coalición anglo-lusa al mando el coronel barón Schepeler.
Y en el camino entre Belmez y Córdoba se encuentra Espiel. El 4 de septiembre las fuerzas aliadas entran en Córdoba.

Según estos datos la entrada de esta moneda en Espiel habría de situarse entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre de 1812 cuando, se supone, que un militar portugués se la dejó en el pueblo. Y sería ese militar o posteriormente un vecino quien la echó en el aljibe sin que en principio se pueda inferir la causa de su desprendimiento.

Y ahí quedó depositada durante 150 años; el botón y la bayoneta algo menos, unos 30 años, y hoy, 50 años después, los expongo a vuestra vista.

 


sábado, 25 de junio de 2016

Los duros sevillanos


Los duros sevillanos




Los duros sevillanos son falsificaciones de época


La expresión “Más falso que un duro sevillano” se sigue aplicando en nuestra sociedad para indicar la falta de legalidad en diversas situaciones.
Veamos de donde proviene:
A finales del siglo XIX se produjo en la ciudad de Sevilla una falsificación de tal magnitud que inundó el país de monedas de 5 pesetas falsas. Son los llamados duros sevillanos.
Fue una falsificación totalmente novedosa pues la industria se había desarrollado lo suficiente como para que su presencia pasase como monedas auténticas, pues era muy difícil distinguirlas de ellas. Pero lo más significativo es que eran de plata y con una ley idéntica a las verdaderas.
Hasta este momento la falsificación había consistido fundamentalmente en el empleo de un metal inferior que posteriormente se recubría con un baño de plata. Pero este no era el caso pues como digo era plata “auténtica”. Se sabe que fueron fabricados en Sevilla por la fundición Covián, próxima a La Barqueta, pero hay que decir que también salieron de Gerona e incluso de países americanos. Pero los sevillanos se quedaron con el apellido.
Es muy curioso el procedimiento utilizado para entrar y sacar los duros de Sevilla. Se realizaba el trasiego en los varales de las camas de hierro que tenían un diámetro similar. Entraban en el material importado de Francia (varales y monedas a falta de acuñación) y salían en las camas terminadas.

¿En qué se distinguía entonces un duro sevillano?
Pues pasado un poco de tiempo aparecía en ellos una tonalidad amarillenta o se manifestaban oxidaciones. Ambas anomalías se aprecian en las fotos expuestas.
¿Qué ocurría?
Aunque la ley de plata era correcta y la talla de sus partes había sido muy bien realizada, la maquinaria era de tipo artesanal pues no olvidemos que los talleres eran clandestinos y debían pasar desapercibidos. Era necesario calentar el cóspel para proceder a su acuñación, y el efecto de ese calentamiento se traducía posteriormente en esas imperfecciones referidas.
Pero cabe una pregunta más: ¿Cómo es posible que se realizase una falsificación utilizando el metal correcto? La respuesta es muy sencilla pues en esos años se había producido una bajada muy importante en el precio de la plata con lo que el valor facial, 5 pesetas, era muy superior al valor de la plata utilizada. El valor de la plata estaría alrededor de las 2 pesetas (entre 1880 y 1900 la plata bajó un 60 % de su valor)

La Ley de Gresham se cumplió a la perfección con los duros sevillanos. La Ley de Gresham dice que la moneda mala expulsa a la buena.
¿Qué es lo que ocurría en este caso? Veamos: Supongamos que tenemos en nuestro poder dos duros, uno legítimo y otro falso. Si vamos a hacer una compra intentaremos deshacernos del falso, quedando en nuestro bolsillo, bien guardado, el legítimo. Por ese sencillo mecanismo podemos ver que los duros sevillanos estaban siempre y todos en circulación, mientras que los legítimos se encontraban a buen recaudo.
La situación llegó al punto de que los jornaleros exigían cobrar en billetes, en tren se cobraba en billetes, y en las tiendas no aceptaban duros.


El problema alcanzó tal magnitud que el Estado se vio obligado a cambiar los duros falsos por duros legales en virtud de la Real Orden de 6.04.1908. Al final se terminó por suspender la acuñación de duros en los primeros años del siglo XX siendo sustituidos por billetes.



lunes, 23 de mayo de 2016

Los emires de Al Andalus: Muhammad I


Los emires de Al Andalus
Muhammad I


Con Abderramán II indicábamos el gran número de ejemplares que se acuñan, símbolo de la riqueza del momento. Ahora, con Muhammad I se llega al cénit del emirato por la alta calidad alcanzada.

Los dirhames de Muhammad I son en numerosas ocasiones similares a los de Abderramán II, su padre. Los encontramos así con una factura tosca, con letra pequeña, con una gráfila separando las leyendas exterior y central del anverso,  o con líneas hendidas que aparecen en las caras y que se corresponden con las inscripciones de la cara opuesta.



Muhammad I, dirham del 241 H, ceca de Al Andalus


E incluso con el nombre de algún alto funcionario como es el caso de la foto precedente, con un dírham en el que aparece en el último renglón del anverso el nombre de Mu’had, identificado como el padre del faqih Abu Amr Sa´d ben Mu´had ben Utman.






Muhammad I, dirham del 254 H, ceca de Al Andalus
Peso: 2´6 gr; diámetro: 29´8 mm


Pero lo realmente sorprendente es la serie que describimos a continuación. Se trata de dos dirhames con unas características únicas.
El primero es del 254 H, y en él el tamaño, la epigrafía, la cuidadosa acuñación… todo lo que digamos de esta serie es poco. Y sobre todo los adornos, con algunas palabras como la ceca y la fecha que terminan en palmetas dobles, que nos apuntan ya a los adornos de las monedas de Medina Azahara.






Muhammad I, dirham del 268 H, ceca de Al Andalus
Peso: 2´65 gr; diámetro: 29 mm

Y el segundo un dirham que podríamos calificar de extraordinario. De él se conocen, que yo sepa, dos ejemplares, éste y otro.
En la parte inferior del reverso aparece un nombre que se lee con dificultad. Podría tratarse de Jalaf.

Nos encontramos aquí con una de las cuestiones no concluidas del numerario musulmán.
El nombre de Jalaf lo encontramos en feluses africanos acuñados en Tánger y en algunos dirhames igualmente africanos de tipo idrisí, o abasí (estaríamos en los años 175-6 o 188-9 H). Y en el 227 H lo encontramos feluses aglabíes. Todos los anteriores circularon junto con los andalusíes. (Ramón Rodríguez, 2013)
Sólo un año después, en el año 269 H, Frochoso cita dirhames del emir Muhammad I con el nombre de Jalaf, con lo que las posibilidades de que sea ése el nombre que aparece en este dirham aumentan significativamente.
Aparte de los africanos, en los que el tal Jalaf no sería el de éstos de Al Andalus del 268-9 H simplemente porque estaríamos hablando de un personaje con una edad inapropiada, ahora habría que identificarlo con Jalaf el tesorero de Ibn Hafsum, el rebelde al poder central. O bien Jalaf ben Muhammad ben Wafid, que sería inspector del ejército con el emir Abdalah.



Muhammad I, felús del 268 H, ceca de Al Andalus


Los feluses de Muhammad I distan mucho de los toscos feluses del Periodo de Conquista y tienen, como se aprecia en éste, una perfecta caligrafía. En la parte superior del reverso aparece una marca que mis cortos conocimientos no me permiten identificar.