sábado, 19 de septiembre de 2015

¡Qué pena de Siria!


¡Qué pena de Siria!

Las noticias que nos llegan de Siria todos los días y a través de todos los medios de comunicación son espeluznantes. Ciudades enteras destruidas y sobre todo una población que está sufriendo la guerra provocada por terroristas islámicos que se autotitulan como Estado Islámico. Población que se está viendo obligada a subsistir y huir de su tierra si es que lo consiguen. Se calcula en unos 5 millones de desplazados y que los que llegan a Europa son la menor parte, sólo los flecos.
No voy yo a plantear medidas o soluciones ante esta profunda crisis, sólo reflexionar sobre el hecho de que ambos países, Siria y España, han tenido un pasado común.
Nuestro pasado musulmán tiene sus raíces en Siria, desde donde se organizan las expediciones que culminarán con la conquista de casi la totalidad de la península ibérica en el año 92 de la Hégira, 711 JC. A partir de ese momento la Península Ibérica se anexiona como provincia al Califato Omeya de Damasco con el nombre de Al Andalus, hasta el año 138 H en el que Abderramán I se independiza del mismo.

Entre las monedas que se acuñan en la península se encuentran de vez en cuando piezas acuñadas en Oriente por el Califato de Damasco, traídas por los comerciantes o bien formaban parte del sueldo de los soldados; en ambos casos se mezclaban con las peninsulares y circulaban con normalidad. Todas ellas se hallaban afectadas por la reforma que Abdelmelik, quinto califa omeya de Damasco, estableció en el año 77 H para el oro, con un peso de 4´25 gr, y en el año 79 H para la plata con peso en este caso de 2,975 gr.
Veamos algunas de ellas:


  
Califato Omeya de Damasco
Dirham de Al Walid I / Suleimán, 96 H, ceca de Wasit
Peso 2´6 gramos, diámetro: 25,5 mm

Los dirhames son exactamente iguales que los del emirato de Al Andalus con la excepción de la ceca, que en este caso es Wasit. Se trata de una ciudad, se conservan las ruinas, situada entre los ríos Éufrates y Tigris. Fue la ceca más importante del Califato de Damasco.
Al Walid I murió en el año 96 H y su sucesor, Suleimán, comenzó su reinado ese mismo año, por lo que el califa reinante al que pertenecería este dirham puede ser cualquiera de los dos.



Califato Omeya de Damasco
Dirham de Al Walid I, 86 H, Dimisq (Damasco)
Peso: 2´15 gr, diámetro: 24,4 mm

Tenemos ahora un dirham acuñado en la capital, en Damasco, y por el año sólo puede pertenecer a Al Walid I



Califato Omeya de Damasco
Dirham de Umar II, 100 H, Al-Bashra (Basora)
Peso: 2´65, diámetro: 26´5 mm

Llama la atención la sobriedad de estos dirhames, limitándose los adornos a las gráfilas, sobre todo del anverso.

En el año 132 H se produce en Damasco la revolución que termina con la dinastía Omeya, siendo sustituida por la Abasida que traslada la capitalidad a Bagdag, actual capital de Irak.
Al Andalus seguiría gobernado por el último gobernador, Yusuf ben Abd-al Rahman al Fihri, hasta al 138 H con la llegada de Abderraman I.

No obstante siguen apareciendo monedas, ya abasidas, mezcladas con las omeyas hispanas


Califato Abasida de Bagdag
Harum-al-Raxid, dinar del 183 H, posiblemente Madinat al-Salam (Bagdag)
Peso: 4 gr; diámetro: 17-18 mm; grosor: 1,2 mm

Cuando se acuña este dinar gobierna Al Andalus el emir Al Hakam I. Otra cosa es en qué momento entra esa pieza en la península.




Califato Abasida de Bagdag
Al-Mahdi, dirham del 166 H, ¿ceca?
Peso: 2´9 gr, diámetro: 25´7 mm

Terminamos con este dirham abasida de ceca no reconocible por mi parte



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