lunes, 28 de diciembre de 2015

Oro, incienso y mirra...


Oro, incienso y mirra…
El doblón Isabel

Con Isabel II desaparecen las onzas y medias onzas que habían circulado en los siglos XVI y XVII, quedando el cuarto de onza, 2 escudos o doblón, pero eso sí, con otras unidades faciales ya propias del nuevo tiempo. Es decir que estamos ante 80/100 reales o 10 escudos, aunque en el lenguaje coloquial se utilizaba la expresión doblón, en este caso de Isabel; resumiendo, el doblón Isabel.



Isabel II. 80 reales de la ceca de Madrid. 1835
Peso: 6´8 gr.

La particularidad de las primeras emisiones es que su valor se consigna en reales de vellón. Su peso teórico era de 6´78 gramos, y sus leyendas:
Anverso: ISABEL 2ª POR LA GRACIA DE DIOS
Reverso: REYNA DE ESPAÑA Y DE LAS INDIAS-M-CR

Es interesante ver la evolución del idioma, REYNA con Y griega. Se mantiene la terminación Y del masculino no siendo en este caso una letra final.




Isabel II, 80 reales de la ceca de Sevilla. 1840
Peso: 6´8 gr.

En 1836 nos encontramos con la misma moneda en la que han cambiado las leyendas:
Anverso: ISABEL 2ª POR LA GRACIA DE DIOS Y LA CONST
Reverso: REYNA DE LAS ESPAÑAS-S-RD

Si en el caso anterior España era España, y las Indias eran las Indias, ahora se unifican los dos conceptos y se habla de las Españas. Y además aparece la Constitución.




Isabel II. 100 reales de la ceca de Barcelona. 1855
Peso: 8´35 gr.

A partir de 1850, y con algunas variaciones según el año, nos encontramos con los 100 reales. Ha cambiado el busto, ya perteneciente a una joven, y el escudo. Y lógicamente el peso, un poquitín mayor a las primeras. Pero numismáticamente lo que más llama la atención es la marca de la ceca, que a partir de ahora se determinará por unas estrellas, cuyo número de puntas indicará la ciudad correspondiente. En este caso, las ocho puntas de las estrellas, la ciudad de Barcelona.




Isabel II. 100 reales de la ceca de Sevilla. 1862
Peso: 8´35 gr.

Los detalles se van sucediendo, en este caso el busto del anverso




Isabel II. 10 escudos de la ceca de Madrid. 1868
Peso: 8´35 gr.

Y por fin, el último tipo lo tenemos con la aparición del escudo con dosel en el reverso, y el nuevo valor facial, 10 escudos

Estas monedas áureas de Isabel II son las más abundantes siendo vistas con facilidad engarzadas en colgantes.


jueves, 3 de diciembre de 2015

Los emires de Al Andalus, Abderramán II


Los emires de Al Andalus
Abderramán II


El reinado de Abderramán II marca el inicio del esplendor de Al Andalus y ello se proyectará en la moneda, que posiblemente será la más abundante del emirato.
La fecha es el elemento clave como ya hemos indicado para identificar los dirhames de los emires de Al Andalus, tanto de Abderramán II como de cualquier otro. No obstante a veces tenemos aquí varios elementos añadidos que nos ayudan a localizarlos. Sobre todo dos: la epigrafía y los nombres que pueden aparecer en ellos.
Veamos algún nombre:



Abderramán II, dírham del 223 H, ceca de Al Andalus
Peso: 2´15 gr; diámetro: 26´7 mm

Entre la segunda y tercera línea del anverso aparece el nombre de Sabil o Basil según qué autores, nombre que aparece en las monedas del 222 al 226 H.




Abderramán II, dirham del 232 H. Ceca de Al Andalus
Peso: 2´3 gr; diámetro: 24 mm


En este caso tenemos en la última línea del anverso li-llah, que ya por sí sola nos lleva a pensar en este emir, y si además tenemos la fecha…
En este año, el anterior y el siguiente se producen expediciones contra León, Pamplona y Álava.




Abderramán II, dirham del 219 H, ceca de Al Andalus
Peso: 2´6 gr; diámetro: 26´5 mm

Ahora tenemos en el anverso un personaje identificado como Alí, posiblemente un importante funcionario de la ceca.
Campaña este año contra Toledo, ciudad tradicionalmente adversaria de Córdoba….




Abderramán II, dirham del 221 H, ceca de Al Andalus

También nos encontramos no con nombres sino simplemente con marcas que posiblemente eran de los grabadores o de la propia ceca. Este es el caso con el que ahora nos encontramos, una ramita entre el segundo y tercer renglón del anverso. Y se da la circunstancia que esta variante sólo ocurre en el año 221 de la Hégira (835-836 JC)

En cuanto a la epigrafía y adornos:


  
Abderramán II, dirham del 229 H, ceca de Al Andalus
Peso: 2´1 gr; diámetro: 23´3 mm


Lo habitual es que, como ocurre en los cuatro casos expuestos en primer lugar, no haya separación entre las leyendas marginal y central del anverso. Pero en algunas ocasiones hay una gráfila que en este caso es lineal que separa ambas leyendas. También es cierto que no es la primera vez que esto ocurre en las piezas hispano-musulmanas.
El gobernador de Tudela, el rebelde Musa ben Musa, es el objetivo de Abderramán II cuando se encamina a esa ciudad. Este año sería la tercera vez que el emir dirige sus ejércitos contra el citado gobernador.




Abderraman II, dirham del 234 H. Ceca de Al Andalus
Peso: 2´7 gr; diámetro: 26 mm

Y tenemos en alguna ocasión piezas con unas letras muy pequeñas. Este hecho creo que es la primera vez que ocurre y se extenderá al reinado siguiente.
Año importante pues en él el emir ordena la que sería la primea ampliación de la Mezquita aljama de Córdoba.
Son varias las fuentes históricas que nos hablan de este acontecimiento, la más antigua la de Ahmad al-Razi (+ 955): “El emir Abd al-Rahman ibn al-Hakam fue el primero de los soberanos marwaníes que amplió la mezquita mayor de Córdoba … La ampliación referida se comenzó en el año 234, concluyéndose en yumada I 234 (diciembre de 848)”




Peso: 1´5 gr; diámetro: 20 mm; grosor: 1 mm

La emisión de feluses había comenzado con la propia invasión; eran toscos y de bastante grosor, cualidades que se van perfeccionando poco a poco de forma que ya en el emirato se encuentran más delgados.
No se encuentran datos que atestigüen que corresponden a este periodo pero por sus características éste en concreto lo podemos considerar atribuido a Abderramán II.

Como se ha podido apreciar en numerosas ocasiones vemos poco cuidado en la escritura de la mayoría estas piezas, y como característica general la ausencia de adornos a excepción de las gráfilas y poco más.

Y otro asunto es la ceca de Al Andalus que, a partir de este momento todos los datos indican que se localiza en Córdoba hasta la aparición de los Reinos de Taifas.


jueves, 29 de octubre de 2015

En el quinto pino


En el quinto pino

Empleamos la expresión “en el quinto pino”cuando nos referimos a un lugar muy lejano. Pues ahí están las Filipinas, en el quinto pino. Es un archipiélago asiático cercano a China y a Japón. Fueron descubiertas por Hernando de Magallanes en 1521 y conquistadas por Miguel López de Legazpi a partir de 1564.
¿Qué moneda se utilizó en estas lejanas tierras? Pues tradicionalmente, durante los Austrias y los Borbones la misma moneda que en el territorio peninsular, es decir, escudos, reales y maravedíes españoles.

También hubo resellados oficiales de duros, a los que se les aplicaba un punzón con la marca “YII” (Isabel II) para su uso específico en las islas.
Aunque las primeras acuñaciones filipinas se remontan a Carlos III es ya con la citada Isabel II y posteriormente con la restauración borbónica cuando se diseña y acuña moneda propia y abundante para el archipiélago. La unidad fue el peso, con sus correspondientes múltiplos y divisores.
La correspondencia con el sistema peninsular es:

1 peso = 5 pesetas = 20 reales = 2 escudos

Vamos a ver una relación más amplia:

Filipinas

4 pesos
1 peso
50 centavos de peso
20 centavos de peso
10 centavos de peso
Península
doblón
5 pesetas
20 reales
2 escudos
2´50 pesetas (no existe esa moneda en ese momento)
10 reales
1 escudo
1 peseta
4 reales
40 céntimos de escudo
50 céntimos de peseta
2 reales
20 céntimos de escudo

Pasemos ahora  una distribución de las acuñaciones en función de los titulares y de menor a mayor valor facial (en rojo las fotos que se presentan):

Isabel II
Alfonso XII
Alfonso XIII
10 centavos de peso (plata)
10 centavos de peso (plata)
5 centavos de peso (plata)
20 centavos de peso (plata)
20 centavos de peso (plata)
10 centavos de peso (plata)
50 centavos de peso (plata)
50 centavos de peso (plata)
20 centavos de peso (plata)
1 peso (oro)
4 pesos (oro)
40 centavos de peso (plata)
2 pesos (oro)

1 peso (plata)
4 pesos (oro)







Isabel II. 2 pesos de 1862. Manila
Peso: 3´35 gr, diámetro: 18 mm


 
Isabel II, 10 centavos de peso de 1868. Manila
Peso: 2´45 gr; diámetro: 18 mm


Con Isabel II se inaugura la ceca el 17 de marzo de 1861 que funcionará con normalidad hasta 1898, siendo la pieza más abundante los 50 centavos de peso. Encontramos dos anversos distintos, uno para el oro y otro para la plata. En el caso de la plata el anverso es idéntico a los correspondientes reales o escudos peninsulares.




Alfonso XII. 50 centavos de peso de 1881. Manila
Peso: 12,8 gr; diámetro: 29 mm

Con Alfonso XII ocurre lo mismo, idénticos tipos en el anverso pero con una originalidad, los retratos del rey miran hacia el lado opuesto que en las peninsulares; es decir, que si en la plata miraban hacia la izquierda, en la filipina lo hará hacia la derecha. Y lo contrario en el oro.
Lo más curioso de este periodo es que el público filipino rechazaba estas piezas por haberse acostumbrado a las isabelinas, hasta el punto de que el gobierno se vio obligado a abandonar estos cuños y volver a los de la reina y siempre con la fecha 1868. Esto explica la desproporcionada abundancia de las piezas isabelinas de ese año.




Alfonso XIII. 1 peso de 1897. Manila
Peso: 24,7 gr; diámetro: 37 mm

Por último destacar que con Alfonso XIII es cuando se acuña la unidad en plata, el peso, en el año 1897, exactamente un año antes de la pérdida del archipiélago. Es parecidísima a los duros de plata, de los que sólo se diferencian en algún detalle como los remolinos del flequillo del rey. Los bustos de estas monedas fueron elaborados por el excelente grabador Bartolomé Maura.
Cuando las tropas americanas tomaron Manila requisaron la plata para fundirla en lingotes. Por eso estas piezas se encuentran en España y no en las Filipinas; aquí llegaron traídas posiblemente por nuestros soldados como un recuerdo.

En cuanto a la ceca, siempre es Manila (FILIPINAS, ISLAS FILIPINAS o estrella de 5 puntas). Pero se da ahora una circunstancia pocas veces repetida pues, a pesar de aparecer la marca de ceca de Manila, realmente las monedas se acuñaron en Madrid para su circulación en Las Islas Filipinas.

El proceso de deshispanización de Filipinas fue rápido y total. Del idioma lo único que quedó fue precisamente el nombre de la unidad monetaria y poco más. En la siguiente foto habían pasado sólo 10 años y tenemos una moneda con sólo dos palabras en español.



USA, 1 peso de 1908
Peso: 19,9 gr; diámetro: 35 mm

En agosto de 1898 como hemos dicho los americanos entran en Manila y los estadounidenses, que se habían presentado como los liberadores, pasaban a sustituir a los españoles expulsando del país a las fuerzas independentistas. 


sábado, 19 de septiembre de 2015

¡Qué pena de Siria!


¡Qué pena de Siria!

Las noticias que nos llegan de Siria todos los días y a través de todos los medios de comunicación son espeluznantes. Ciudades enteras destruidas y sobre todo una población que está sufriendo la guerra provocada por terroristas islámicos que se autotitulan como Estado Islámico. Población que se está viendo obligada a subsistir y huir de su tierra si es que lo consiguen. Se calcula en unos 5 millones de desplazados y que los que llegan a Europa son la menor parte, sólo los flecos.
No voy yo a plantear medidas o soluciones ante esta profunda crisis, sólo reflexionar sobre el hecho de que ambos países, Siria y España, han tenido un pasado común.
Nuestro pasado musulmán tiene sus raíces en Siria, desde donde se organizan las expediciones que culminarán con la conquista de casi la totalidad de la península ibérica en el año 92 de la Hégira, 711 JC. A partir de ese momento la Península Ibérica se anexiona como provincia al Califato Omeya de Damasco con el nombre de Al Andalus, hasta el año 138 H en el que Abderramán I se independiza del mismo.

Entre las monedas que se acuñan en la península se encuentran de vez en cuando piezas acuñadas en Oriente por el Califato de Damasco, traídas por los comerciantes o bien formaban parte del sueldo de los soldados; en ambos casos se mezclaban con las peninsulares y circulaban con normalidad. Todas ellas se hallaban afectadas por la reforma que Abdelmelik, quinto califa omeya de Damasco, estableció en el año 77 H para el oro, con un peso de 4´25 gr, y en el año 79 H para la plata con peso en este caso de 2,975 gr.
Veamos algunas de ellas:


  
Califato Omeya de Damasco
Dirham de Al Walid I / Suleimán, 96 H, ceca de Wasit
Peso 2´6 gramos, diámetro: 25,5 mm

Los dirhames son exactamente iguales que los del emirato de Al Andalus con la excepción de la ceca, que en este caso es Wasit. Se trata de una ciudad, se conservan las ruinas, situada entre los ríos Éufrates y Tigris. Fue la ceca más importante del Califato de Damasco.
Al Walid I murió en el año 96 H y su sucesor, Suleimán, comenzó su reinado ese mismo año, por lo que el califa reinante al que pertenecería este dirham puede ser cualquiera de los dos.



Califato Omeya de Damasco
Dirham de Al Walid I, 86 H, Dimisq (Damasco)
Peso: 2´15 gr, diámetro: 24,4 mm

Tenemos ahora un dirham acuñado en la capital, en Damasco, y por el año sólo puede pertenecer a Al Walid I



Califato Omeya de Damasco
Dirham de Umar II, 100 H, Al-Bashra (Basora)
Peso: 2´65, diámetro: 26´5 mm

Llama la atención la sobriedad de estos dirhames, limitándose los adornos a las gráfilas, sobre todo del anverso.

En el año 132 H se produce en Damasco la revolución que termina con la dinastía Omeya, siendo sustituida por la Abasida que traslada la capitalidad a Bagdag, actual capital de Irak.
Al Andalus seguiría gobernado por el último gobernador, Yusuf ben Abd-al Rahman al Fihri, hasta al 138 H con la llegada de Abderraman I.

No obstante siguen apareciendo monedas, ya abasidas, mezcladas con las omeyas hispanas


Califato Abasida de Bagdag
Harum-al-Raxid, dinar del 183 H, posiblemente Madinat al-Salam (Bagdag)
Peso: 4 gr; diámetro: 17-18 mm; grosor: 1,2 mm

Cuando se acuña este dinar gobierna Al Andalus el emir Al Hakam I. Otra cosa es en qué momento entra esa pieza en la península.




Califato Abasida de Bagdag
Al-Mahdi, dirham del 166 H, ¿ceca?
Peso: 2´9 gr, diámetro: 25´7 mm

Terminamos con este dirham abasida de ceca no reconocible por mi parte



miércoles, 26 de agosto de 2015

Al Hakem I "el del arrabal"



Los emires de Al Andalus
Al Hakem I, “el del arrabal”


Al Hakem I, Al Andalus, 197 H
Peso: 2´5 gr; diámetro: 26´3 mm

En las piezas del inicio del reinado nos encontramos con la continuación de las etapas anteriores, con piezas de muy buena factura, perfectamente distribuidas las leyendas y fácil lectura. Sin adornos o muy ligeros como en este caso: un pequeño arco sobre el tercer renglón del anverso y 1-3 puntos en el reverso. El punto central puede ser el ocasionado para realizar las circunferencias.



Al Hakem I, Al Andalus, 199 H
Peso: 2´1 gr; diámetro: 23´5 mm

Numerosas piezas se encuentran recortadas y/o taladradas. En este caso os exponemos un dirham que posee esas dos características.
Incluso me atrevo a decir que sufrió dos recortes en distintos momentos. En un primer momento sufrió un recorte que afectó a la mayor parte de su circunferencia, desde las 2 a las 10. Y posteriormente un corte lineal en su parte inferior




El adorno entre la segunda y tercera línea del anverso debe ser considerado como una marca de la ceca y que es muy corriente en este año del 199 H, y en menor medida en el 200 H y en otros de Abderramán II.
En estos momentos, ya avanzado el reinado se observa una disminución en la calidad de la caligrafía




Al Hakem I, Al Andalus, 199 H
Peso: 1´7 gr; diámetro: 21´5 mm

En otras ocasiones el recorte ha sido pronunciado aunque disimulado. Ahora afecta a toda la corona circular entre las dos gráfilas. La sisa ha llevado el peso desde los 2´5 gramos aproximadamente que tendría de nuevo hasta los 1´7 gramos. Y se ha llevado también toda la inscripción marginal del reverso.
Obsérvese que el adorno entre la segunda y tercera línea del anverso es el mismo que en el dirham anterior, con ligeras variaciones.


Al Hakem I, Al Andalus, 200 H
Peso: 2´6 gr; diámetro: 26 mm

Este dirham tiene una característica que se repetirá en el futuro; se trata de hendiduras producidas por las líneas de la cara opuesta y que son debidas al proceso de acuñación.


Y es precisamente en ese año 199 H cuando se produce el inicio de uno de los acontecimientos más importantes del reinado de Al Hakem I: la revuelta del arrabal de Secunda. Tan importante que a Al Hakem I se le conoce como “el del arrabal”

Secunda era el arrabal más populoso de Córdoba, situado al otro lado del río en lo que hoy es el “Cerro” en la barriada del Campo de la Verdad, y habitado por musulmanes, muladíes y cristianos, siendo el mayor número el de los muladíes, es decir aquellos cristianos que se habían convertido al islamismo y que fueron mantenidos en condición social inferior. Esa era la verdadera causa de la revolución del arrabal. Una causa estructural.
Porque a las poblaciones sometidas no se les reconocían derechos (las confesiones no islámicas pagaban tres veces más de impuestos), encontrando como solución sólo su conversión al Islamismo.
Y porque en los musulmanes el lazo de consanguinidad les lleva a conservar celosamente la memoria de sus genealogías, por lo que es un pueblo que no favorece su mezcla con ningún otro.
Y por otra parte unas causas de tipo puntual: En el año 199 H se produjo una hambruna en la ciudad, lo que unido a los altos impuestos y al descontento de los pobladores del arrabal con la guardia del emir (formada por cristianos traídos de Galicia, la Marca Hispánica y de la Septimania Narbonense) fue el motivo de la revuelta, que explotó en el 202 H.
El final de la sublevación fue 300 crucificados, demolición del arrabal de Secunda y el destierro de todos sus habitantes que se desplazaron desde Toledo en el caso más próximo hasta el Magreb, Creta o Alejandría en el más lejano; 15,000 familias en total según las crónicas.

Jamás en la historia de esta ciudad se ha producido un hecho como éste.