viernes, 28 de noviembre de 2014

Las estrellas


Las estrellas

Dedicado a Manolo Flamil, con quien aprendí lo poquito que sé de astronomía

Una de las constantes que aparecen en las monedas españolas es la presencia en ellas de una o varias estrellas. Es muy interesante en ese sentido el periodo medieval hispanomusulmán, en el que nos vamos a detener en varios casos.

Ya desde el principio de la invasión observamos la presencia de la estrella en las monedas que tradicionalmente se ha identificado con la estrella Sirio, la más luminosa del cielo,  porque al aparecer por occidente se la identificaba con Al Andalus.
Este primer periodo de dominio musulmán se denomina indistintamente Periodo de Conquista, Periodo de los Gobernadores o Waliato (de walí, gobernador)
Son piezas casi exclusivamente de cobre que se denominan feluses y que tienen como característica su grosor; puede que alguno de ellos se acuñase en África.
Al primero que vemos se le conoce precisamente como el felús de la estrella:

Felús del Periodo de Conquista, ceca Al Andalus

Peso: 10 gramos; diámetro: 19-22 mm; grosor: 4 mm.


Es una moneda de cobre, tosca y gruesa. En su parte central tenemos una estrella de 7 puntas, y en ella se lee en su orla del anverso:   "No Dios sino Allah .... Mahoma el enviado .....". La encontramos también con 6 u 8 puntas. Y en la otra cara “Al Andalus” en el centro en dos líneas. Su año de acuñación hay que situarlo alrededor del 108 H.


Felús del Periodo de Conquista

Peso: 3´1 gramo; diámetro: 15-17 mm; grosor: 2´5 mm

Anverso: "En el nombre de Dios // el reino es de Dios"
Reverso: “Mahoma, enviado de Dios”, y entre los dos renglones la estrella



Felús del Periodo de Conquista

Peso: 1´3 gramos; diámetro: 11 mm; grosor: 2 mm


Con estrella de 5 puntas y espiga en el anverso. Son monedas muy pequeñas. Se calcula que fueron acuñadas con anterioridad al 143 H, pues los hallazgos en la excavación realizada hace unos años en la Mezquita-Catedral de Córdoba las sitúan en los niveles del suelo correspondientes a ese año.

Como hemos apuntado las tres monedas anteriores son del denominado Periodo de Conquista, estando España bajo el mandato de los gobernadores de Damasco.


Felús de Muhammad I

Peso: 1,7 gr ; diámetro: 19 mm ; grosor: 1 mm


Felús de Muhammad I del 268 H, ceca de Al Andalus

 Las leyendas están completas. Sólo traducimos la orla del anverso por los datos que contiene:
“En el nombre de Dios se acuñó este felús en Al Andalus el año ocho y sesenta y dos cientos”


En el año 132 H (756 JC) el único omeya que quedó de la revolución abasida en Siria, logró formar un reino independiente en Al Andalus. Era el que conocemos como Abderramán I, o Abderramán el Inmigrado.
Y un sucesor suyo, el emir Muhammad I (238-273 H) tiene sus monedas con la presencia generalizada de la estrella, como en los dos casos que se exponen.
En todo caso en el Emirato de Córdoba los feluses se caracterizan por un menor grosor a la vez que una escritura con rasgos ya más depurados, y es en el 268 H, y sólo ese año, cuando se produce la acuñación en cobre de Muhammad I con fecha y ceca.
En la puerta de San Sebastián de la Mezquita-Catedral de Córdoba, en su dintel, se lee:
“Por mandato del Amir, perfecciónelo Dios, Muhammad ben Abderramán”. Ese Muhammad es el personaje al que hacemos referencia.



Abderramán III, dirham del 330 H, ceca de Al Andalus

Durante el Califato se va viendo la estrella en muchas monedas. En el caso de Abderramán III, del que es el dirham de la foto, la tenemos de forma permanente desde el año 330 al 333 H.


 
Al-Haquen II, dirham del 354 H, ceca de Medina Azahara

Doble estrella aparece en este dirham de Al-Haquen II, de la ceca de Medina Azahara. El año 354 H es el que más se repite en las escrituras que adornan el mihrab de la mezquita de Córdoba; creo que en 4 ocasiones.
En el cuarto renglón del reverso del dirham de Abderramán, y en el tercero de Al-Haquem se lee Príncipe de los Creyentes: es el título del califa.



Al Muzaffar  Abdelmelik (452-457 H), fracción de dinar del 453 H, ceca de Valencia

Anverso:
“Al-Muzaffar / No dios sino Dios”
Reverso:
“Aben / El Iman / Abd Allah / Aglab”

Y terminamos con esta fracción de dinar de la Taifa califal de Valencia.

Pero nos queda una pregunta. Es curioso que, como hemos visto, la presencia de las estrellas en la moneda hispanomusulmana es una constante, y habría que pensar que lo mismo sucedería con la media luna, símbolo musulmán de todos sabido.
¿Cabría suponer que la media luna la tendríamos al menos en la misma proporción que las estrellas?

Pues no; es más, no recuerdo en este momento que aparezca ni una sola vez. Y sin embargo sí la vemos en monedas cristianas, en unas veces como menguante y en otras como creciente. Así es la vida, lo que esperamos no está y sí lo que no esperamos.


2 comentarios:

  1. Muchas gracias por la dedicatoria, Juan Manuel.
    Un abrazo.

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  2. Muy interesante tu última reflexión. La media luna es un símbolo preislámico pero cuyo uso es muy escaso, quizás de alguna tribu aislada en sus estandartes. Se utuilizaban otros símbolos como leyendas coránicas, marcas de animales o la mano de fátima. Es a partir del siglo XIII cuando su uso se hace más extensivo con el surgimiento del imperio otomano.

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