jueves, 28 de noviembre de 2013

En la entrada del yacimiento...




En la entrada del yacimiento arqueológico de Medina Azahara se expone esta fotografía:



Y a su pie se puede leer lo siguiente:



  

Efectivamente se trata de un dirham califal acuñado en Medina Azahara del que se presenta solamente el anverso, pero que no es atribuible a Abderramán III.
Los motivos por los que no es correcta dicha catalogación son:

En primer lugar la lectura de ese anverso:

Centro:            “No Dios sino
Allah único
No compañero para Él”

Orla: “En el nombre de Dios se acuñó este dirham en Medina Azahara el año  uno y cincuenta y trescientos”

Abderraman III murió el 2 de ramadán del 350 de la Hégira, y hay monedas de dicho gobernante hasta ese año. Este hecho es en sí mismo suficiente para  rebatir la afirmación de que corresponde a dicho califa.

En segundo lugar,   en todas las monedas acuñadas por Abderramán III en Medina Azahara aparece escrito en el cuarto y último renglón del anverso uno de estos dos personajes, Muhammad desde el 336 H y Ahmad desde el 346 H. Llama la atención que ninguno de estos nombres se nos muestra en la moneda de la foto.
Se facilitaría el asunto si estuviese también la fotografía del reverso pues en todas las monedas califales aparece en él el nombre del califa reinante, pero no es necesario para su correcta atribución.
En cambio en las monedas de su hijo Al Hakam II, que comienzan en el mismo año 350 H, no aparece el personaje citado Ahmad simplemente porque había sido sustituido por Yahyà que en este caso pasa a ocupar el último renglón de la leyenda del reverso, quedando libre la del anverso. En el año 351 H. tenemos a Yahyà o a un tal Abderramán (personaje con el mismo nombre que el califa) pero, como digo, en el reverso y que por lo tanto no lo tendríamos en la foto.

En tercer  lugar de letra, propia de la etapa del Al Hakam II, como la presencia de algunas letras regordetas que son habituales en esa etapa.

Y en cuarto lugar los adornos. Entre ellos el de la palabra sarika, un adorno en forma de palmeta con tres foliolos y que ocupa el lugar de ese cuarto renglón ya citado y que se justifica por aquello del horror vacui o miedo al vacío.


Y en la parte superior de esa leyenda central un precioso adorno floral con la misma justificación, y propio de los dirhams en los que aparece el nombre de Abderramán en el reverso.

Por todo lo anterior deducimos que no se trata de un dirham de Abderramán III sino de uno de Al Hakam II en su segundo año de reinado, siendo Abderramán el jefe de la ceca.





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