lunes, 1 de julio de 2013

La moneda cervantina (1)



En este y sucesivos artículos expondremos las monedas que coexistieron con la vida de Cervantes.
Comencemos estableciendo unos hitos en la vida de Cervantes, que nos ayudarán a situarnos mejor en esos momentos:

9 octubre 1547 →      Bautizo; reina Carlos I
1569-1574 →            Italia. Batalla de Lepanto. Reina Felipe II
1575-1580 →            Cautivo en Argel. Proyecta escribir el “Quijote”
1587-1595 →            ......, Aguilar de la Frontera, Monturque, Castro del Río, ....
1601-1603 →            Prisión. Escribe el “Quijote”
1605 →                     Se publica el “Quijote”
23 abril 1616 →         Muere en Madrid; reina Felipe III

Y ahora para hacer boca, referenciar frases del Quijote que hacen alusión a la moneda de la época, concretamente al maravedí y a la blanca:

“Por Dios que la bacía es buena y que vale un real de a ocho como un maravedí”
“ .... y sólo tres tiene nuestra lengua que son moriscos y acaban en i: borceguí, zaquizamí y maravedí ...”
“ ... entrar por no tener un maravedí con el que pagar la cama y el sustento...”
“...respondió el Quijote que no traía blanca...”
“...sin blanca entró en la ínsula y sin blanca sale...”

¡Qué bien conocía Cervantes el alma humana, pero no olvidemos a quién estaba refiriéndose en esta última frase cuando se le nombra a Sancho Gobernador de la Ínsula Barataria: a los políticos.
Jolín, le viene a pelo a los políticos actuales. De cualquier signo.

Reyes Católicos. 4 maravedís de Cuenca. No datada




  Reyes Católicos, blanca de Sevilla. No datada


Reyes Católicos. 2 maravedíes acuñados en Toledo. No datada


Reyes Católicos. 1 real de Sevilla. No datada



Es común hasta tiempos muy recientes que se siga utilizando en un momento determinado monedas de épocas anteriores. Pues eso ocurrió con Cervantes; durante su vida se sigue usando la acuñada a nombre de los Reyes Católicos, y seguirá bastante tiempo más.
Las monedas usadas eran básicamente blancas, maravedíes y reales, pero también veremos otras unidades.
Y como norma general estas monedas no están datadas, es decir, no tienen fecha de acuñación, por lo que su datación habrá que establecerla por otros procedimientos. La fecha comienza a aparecer, salvo excepción, a principios del siglo XVII, ya con Felipe III.
No obstante lo anterior es conocido que muchas de estas acuñaciones fueron realizadas posteriormente, hasta en tiempos de Felipe II, debido a la buena acogida que tenían estos tipos.


2 comentarios:

  1. Un tema muy interesante. Espero ansioso la segunda parte.

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  2. Un tema más que interesante. Yo me estoy leyendo ahora las Novelas Ejemplares (estupendísimas novelas muy olvidadas por ser del mismo autor que El Quijote) y hay continuas referencias a las monedas.

    saludos,
    Adolfo

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