lunes, 4 de marzo de 2013

Nuestra Señora de las Mercedes







La fragata Nuestra Señora de las Mercedes salió junto con otros tres navíos de Montevideo hacia España en agosto de 1804 al mando del comandante José Bustamante, reinando Felipe IV. Se fue a pique frente al cabo de Santa María al ser atacada por navíos ingleses el 5 de octubre de 1804. Mueren 249 personas y se hunde con un tesoro de 363 monedas de oro de 8 escudos (onzas) y más de 500.000 reales de plata (14 toneladas de “duros”)

Los modernos piratas del Odyssey saquean el pecio en 2007, con un botín de 212 onzas y más de medio millón de reales de plata.

El 12 de febrero del 2012 el tribunal Federal de Tampa, Florida, dicta sentencia favorable a España, pasando el tesoro a manos hispanas.

Hace pocos días, el 24 de febrero, la revista “XL Semanal”  da noticias por primera vez sobre el tesoro, su composición y estado de la restauración a que están siendo sometidas las monedas.

No pensaba yo que el proceso judicial terminara así, más bien todo lo contrario, que nos quedásemos sin nada.



Archivo de Indias 
Documento en el que se consigna la carga de la fragata


De siempre he pensado igualmente que para qué serviría el Archivo de Indias de Sevilla y qué habría allí conservado. Pues mira por donde allí se encontraba el documento original con el cargamento completo de la fragata, documento que ha sido empleado, junto con otros, para la demostración de que se trataba de la fragata Mercedes. La subdirectora del MAN (Museo Arqueológico Nacional) ha realizado un excelente trabajo.



La fragata era un veloz barco, con finura de casco y esbeltez de sus altos aparejos

Pasemos ahora a cuestiones puramente numismáticas:
Las piezas fotografiadas son onzas y reales de a 8 de fechas próximas al 1800.
Las monedas se encuentran seriamente dañadas por su estancia en el mar, especialmente las de plata:
  •          Los oxicloruros, resultado de los ataques al cobre que forma parte de la aleación, las manchan de verde.
  •          Carbonatos de hierro procedentes de cañones y otros elementos con los que han estado en contacto las manchan de marrón.

Se habla de “…limpieza con electrólisis, ácidos cítrico y fórmico, glucosa, agentes secuestrantes (supongo que disolventes) y otros, pero que el mejor resultado se está obteniendo con tratamientos caseros que aplican las amas de casa, con bicarbonato…”
Dios mío, ¿y para eso se necesita el equipo del laboratorio de Arcua (Museo Nacional de Arqueología Subacuática? Bueno, démosles el beneficio de la duda al no tener datos suficientes, pero a nivel numismático de todos es conocido que la inmersión de las monedas de plata en amoniaco da buenos resultados.
Se cita como lugar de acuñación las cecas del Perú, en concreto las de Lima y Potosí, cuando la foto de portada es de una onza de Popayán, lugar que también es peruano pero que no son los que cita.






Y por último en la portada tenemos foto de la onza citada junto a un grupo de monedas variadas. Por ejemplo unas de apariencia medieval…. y un precioso resello de VIII maravedíes que por fuerza tiene que ser de 1641 y acuñado en Burgos. Eso no puede ser, esas no son del tesoro de Nuestra Señora de las Mercedes. La información de esa foto dice textualmente: “Una de las monedas de oro de ocho escudos recuperadas junto a otras tantas a la espera de ser restauradas en Arqua, Cartagena”
Realmente no dice que sean de la Mercedes, pero es lo que se desprende de su lectura.

Bueno, aparte de esos pequeños detalles debidos posiblemente a la transcripción experto-periodista, es de agradecer que aparezcan este tipo de artículos en nuestra prensa.




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