jueves, 20 de diciembre de 2012

El sahib al-sikka




Siempre que observemos un billete veremos en él una firma; ocurrió tanto en los billetes antiguos en pesetas como en los actuales en euros. Suele ser del director o interventor del Banco de España en el caso de que sean en pesetas, o de un cargo equivalente de la Unión Europea si el billete es actual, en euros.
Esto ha sido así desde tiempo inmemorial. La primera vez que este hecho se da en España es en el Califato de Córdoba –y no recuerdo en este momento que se diese antes en otro lugar del mundo- con la aparición en la moneda del sahib al-sikka.
El sahib al-sikka es el jefe de la ceca, y ya sabemos que ésta es la casa de la moneda. Nos encontramos, pues, con que el nombre del califa se encuentra acompañado en las monedas hispanomusulmanas de otros nombres que corresponden a personajes de menor categoría.
Uno de los casos más interesantes que podemos encontrar es el que se da en el año 356 de la Hégira cuando, reinando Al-Hakam II, aparecen sucesivamente en las monedas tres nombres del sahib al-sikka distintos.


En el primer dirham se lee:
Anverso: No Dios sino / Allah único / No compañero para él // En el nombre de Dios fue acuñado este dirham en Medina Azahara el año seis y cincuenta y trescientos.
Reverso: Abd / El Imán Al-Hakam / Príncipe de los creyentes / El que busca la ayuda victoriosa de Allah // Mahoma, el enviado de Dios. Envióle con la dirección y religión verdadera para hacerla manifiesta sobre la totalidad aunque conciban odio los politeístas / er-Rahman

El sahib al-sikka es Abd er-Rahman. No está claro quién es pues era un nombre muy común entre los musulmanes, pero podría tratarse de Abd er-Rahman ben Ubayd Allah, personaje con gran influencia en la corte califal en ese momento.



En el segundo dirhem pone exactamente lo mismo, con la diferencia del sahib al-sikka que en este caso es Suhayd. No se tienen otras referencias de él salvo las numismáticas, pero teniendo en cuenta que el número de dirhams con el nombre de Suhayd es muy reducido podemos inducir que estuvo en el cargo poco tiempo.




Y por último aparece ese año como jefe de la ceca Amir en el tercer dirham, que no es ni más ni menos que el mismísimo Almanzor. Se sabe que fue nombrado jefe de la ceca 3 meses antes de terminar el año (sábado, 13 de Xabal del 356 H). Es la primera vez que aparece el nombre en la moneda del que en el futuro llevará el peso del estado califal, ahora sólo como sahib al-sikka.

Cabe preguntarse: ¿Qué sucesos políticos ocurren ese año como para que el califa haga nombramientos sucesivos? Lo que está claro es que al califa no le dolían prendas y sustituía a sus funcionarios importantes si era conveniente. ¿Sería capaz uno de nuestros gobernantes de sustituir a un alto cargo dos veces en un año? Aquí no se destituye a nadie, el que es ministro de Educación ha pasado después a Hacienda, o a Sanidad … y siempre son los mismos con las mismas, y al final del mandato se les ha nombrado directores de una empresa estatal. Y no digamos de las Autonomías. Podemos pensar que sirven para todo, o que, como no sirven para nada, da igual donde los pongan. 

Muy al contrario ocurre con los reinos cristianos contemporáneos donde no había jefe de la ceca simplemente porque no había ceca. Siguieron utilizando la moneda romano-bizantina de la etapa visigoda o la propia hispanomusulmana hasta que, después del 1085 de nuestra era, más de medio siglo después de la terminación del Califato de Córdoba, Alfonso VI en Toledo y Berenguer Ramón en Jaca, iniciaron la acuñación de humildes dineros y óbolos de vellón.
El año 356 de la Hégira abarca del 17-12-966 al 6-12-967 de la Era Cristiana.




                                                         Abd er-Rahman



                           Suhayd                                                Amir