miércoles, 25 de abril de 2012

Moriles 100 años





Hace unos días se ha celebrado en Córdoba la XXIX cata de la Denominación de Origen Montilla-Moriles con el  lema de “Moriles 100 años”.
Montilla y Moriles son dos localidades de la campiña cordobesa célebres entre otras cosas por sus magníficos caldos.
Moriles, que es el nombre que hoy nos ocupa, fue hasta 1912 aldea del municipio de Aguilar de la Frontera con el nombre de Los Zapateros.
Es importante apuntar que los vinos generosos del sur tienen una crianza totalmente distinta al resto de vinos de España. Para empezar, decir que hay cuatro tipos de vinos en este sentido: fino, amontillado, oloroso y Pedro Ximénez, todos elaborados con uva de la variedad Pedro Ximénez.
El más común, abundante y conocido es el fino, que se cría bajo velo de flor y por el sistema de criaderas y soleras.

Para empezar indicar que Pedro Ximénez era un mercenario alemán de los Tercios de Flandes llamado Peter Ximen o Peter Siemens, que trajo la cepa de Alemania a Andalucía.

Pero, ¿qué es eso de velo de flor? Pues se trata de una capa de hongos que flota sobre el vino del barril y que se alimenta de los azúcares restantes después del proceso de fermentación.

¿Y que es eso de criaderas y soleras? Pues que sólo se comercializa una parte del vino de la hilera de toneles pegados al suelo (solera), cantidad que será sustituida por la misma de la segunda hilera y así sucesivamente hasta la cuarta hilera cuyo hueco será ocupado por el vino de la última cosecha. De esta forma sucede que los vinos de distintas cosechas se unifican y tienen las mismas características. Y no se hablará nunca de cosechas. La graduación alcohólica se sitúa alrededor de los 15º
Y es importantísimo indicar que los vinos de la Denominación Montilla-Moriles no están encabezados, es decir, no tienen alcohol añadido pues las características de su terreno así como las horas de insolación facilitan la función clorofílica de los viñedos, con una producción de azúcar adecuada en sus mostos.

Pero ¿qué hacemos hablando de vino en una página numismática?
Intentemos reconducir este asunto.



As ibérico de VLIA

Vamos a ver dos casos en que aparecen los racimos de uva en las monedas.
El primero es un as ibérico de VLIA, la actual Montemayor, localidad cordobesa cuyos vinos pertenecen a la citada Denominación de Origen de Montilla-Moriles
En el reverso tenemos una cepa con sus raíces, y dos sarmientos, entre los que se lee VLIA, que se subdividen y terminan en racimos. En el anverso diosa local con interesante peinado y pelo recogido en pequeño moño; se acompaña de la espiga de un cereal.



Peseta de la Segunda República. Guerra Civil, Zona Roja

En el segundo caso proponemos la peseta de la Zona Roja, la “rubia”, apodo de larga tradición que debe su nombre al color del pelo de la mujer, que se atribuye como rubio en una clara aproximación al color del metal que la compone, latón.
Se le designó también como la “peseta de Negrín” o como la ”perdición del hombre”. Este último apodo por aparecer en ella la mujer, el dinero y el vino, que hoy podrían traducirse mejor como sexo, poder y droga.
Y ya que hablamos de vinos y monedas, terminar diciendo que la Sociedad de Plateros comercializa un vino denominado “Peseta”.



4 comentarios:

  1. Es un placer leer tus artículos, en los que aprendemos un poquito...y no sólo de numismática. ¡Enhorabuena!

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  2. Felicidades por el blog. Una curiosidad, ¿las monedas que aparecen en los artículos son tuyas?

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    1. Digamos que la mayoría sí, pero en ocasiones están sacadas de la red como es el caso del as de VLIA de la foto, y otras me las proporcionan otros aficionados

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  3. Hola Juan Manuel, enhorabueno por el blog que lo acabo de conocer a través del link del foro..

    Mi comentario viene a propósito sobre un artículo de este mes sobre las amonedaciones de IULIA, en el que indican que lo que aparece en el reverso no son racimos de uva sino olivo...

    Saludos

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