sábado, 11 de febrero de 2012

La Constitución de 1812 (y 3)



En los territorios de ultramar no se produjo evidentemente ocupación por las tropas francesas, reconociendo como soberano a Fernando VII. Pero como no tenían cuños ni retrato con la efigie del nuevo monarca ni era previsible a corto plazo su envío, entre otras cosas por haberse suspendido el comercio con la península, optaron por dos soluciones: o mantener el busto de Carlos IV junto al nombre de Fernando VII, o grabar una cara imaginaria de Fernando VII..
La primera opción se tomó en las cecas de Guatemala, Santiago y Nuevo Reino. Mientras que son muy comunes, por ejemplo, las onzas de Nuevo Reino con la efigie de Carlos IV, son muy raros los reales de a 4 de estas características. El acuñar con el busto del antecesor ya había ocurrido también con Carlos III (busto de Fernando VI) y con Carlos IV (busto de Carlos III) y se dio lógicamente en los primeros años de los reinados correspondientes.



Fernando VII. 1812. 4 reales de Santiago de Chile


La segunda opción se da en las cecas de Lima y Méjico. En éstas, a falta de retrato oficial se recurre a la imaginación e improvisación. Nos encontramos con bustos imaginarios de Fernando VII, o con cara de indio, o con el busto del virrey.
En la ceca de Santiago también se acuña utilizando el busto del almirante de la Armada, con coleta y corbata.                  


Fernando VII, ½ real de Méjico. 1812. Busto imaginario


Aunque hoy existe un estado y una ciudad dentro de Méjico llamados Morelos, no los había en 1812. El Estado de Morelos fue creado el 15 de abril de 1869 siendo presidente Juárez, en recuerdo del famoso caudillo de la Independencia José María Morelos y Pavón.
Fue un sacerdote mestizo que se unió al también cura Hidalgo en la causa de la revolución, y que llevó con éxito en el sur de Méjico pues de 26 combates perdió sólo dos.  Precisamente en 1812 tomó Acapulco y al año siguiente dio a conocer la Declaración de Independencia. Fue fusilado en 1815 tras ser apresado por las fuerzas españolas.
José María Morelos reselló moneda española empleando su monograma personal “MO”;  falto de plata inició en Guadalupe la acuñación de reales en cobre. La leyenda de “SUD” hace alusión  al sector en el que él dirigía al ejército.
Que yo recuerde, es la única vez en la que la marca de ceca corresponde a una persona.
Morelos se localiza en el entonces Virreinato de Nueva España que comprendía, además del actual territorio mejicano, el de los estados norteamericanos de California, Arizona, Nuevo Méjico y Tejas. El virrey en esos momentos era don Francisco Javier Venegas de Saavedra.



Fernando VII. 1812. 2 reales de Morelos



Fernando VII. 1812. 8 reales de Morelos

Plata fundida
(cortesía de Centenario 1)



Las cecas americanas insurgentes se caracterizaron, como no podía ser de otra forma, por unas acuñaciones imperfectas, lo que en ningún modo resta belleza a las piezas que fabricaron.








Fernando VII, 8 reales de Durango. 1812
Fernando VII, 8 reales de Tlatpuljahua. 1812
Fernando VII, 8 reales de Sombrerete Vargas. 1812
(de una subasta de Cayón)


Mucha más suerte, en el aspecto numismático, tuvo Lima, donde en 1812 también se acuñó con el busto de Fernando VII, en este caso con el atuendo clásico (busto desnudo con el pelo recogido en la nuca con un lazo y corona de laurel) similar al ya presentado de la ceca volante de Cataluña.



Fernando VII. 2 reales de Lima. 1812




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