domingo, 31 de julio de 2011

La Calle de la Moneda

Pasear por el casco antiguo de Burgos es una de las más aconsejadas actividades que se pueden desarrollar en verano, si te coge allí, claro. No tardarás en toparte con la Calle de la Moneda. No hace falta hacer un alarde intelectual para saber con qué se relaciona el nombre de la calle.



Su primer nombre fue “Entrambospuentes”, en relación a los dos vados para franquearla, uno a la entrada de la calle, junto a San Juan y el otro, al final de la misma, junto al Mercado Mayor, conocido como puente de los Trigueros.
Posteriormente, al emplazarse en esta calle la Casa de la Moneda tomó la actual denominación. Estaba situada en el Barrio de los Gremios


Cornado de Alfonso XI (1312-1350). Burgos


Los primeros datos sobre la Casa de la Moneda de Burgos nos llevan hasta Alfonso VIII, y se situaba junto al Camino de Santiago –que no olvidemos atraviesa Burgos- , lindando con un paraje llamado “Huerta del Abad”. La fachada se abría a la calle San Juan, enfrente de los actuales juzgados, haciendo esquina con General Santocildes y calle Santander.
Durante los siglos XIV y XV esta ceca burgalesa fue considerada como una de las más importantes y activas de Castilla, siendo intensísima su actividad con Felipe II, III y IV. La actividad completa se sitúa desde el siglo XIII al XVIII




1.- Anverso de una blanca de Felipe II. Burgos
2.- Anverso de 2 maravedíes de Felipe II. Burgos
3.- Anverso de 4 maravedíes de Felipe III-IV. Burgos
4.- Anverso de 2 maravedíes de Carlos II. Burgos

Contaba con todos los profesionales propios de una ceca, entre otros:
  • El Tesorero, puesto honorífico, ocupado por el linaje de los Mazuelo, durante los siglos XV y XVI. Este cargo llegó a ser ocupado por el duque de Lerma en 1601 hasta su caída en desgracia.
  • Los Tenientes de Tesorero eran los auténticos gestores y responsables de la real manufactura, cometido que desempeñaron, bien los regidores o altos cargos militares, cobrando 8 maravedíes por cada marco labrado
  • Los dos Alcaldes Mayores desempeñando funciones judiciales, auxiliados por los alguaciles
  • El Oficial Mayor de libros y Cuentas, llamado Contador y el Escribano Mayor, levantaban actas de las reuniones
  • El Ensayador o contraste se ocupaba de la buena aleación de los metales y controlaba la buena ley de las piezas
  • El Balanzario pesaba el metal y las monedas en la “Sala de la Libranza” eliminando las imperfecciones monetarias


2 maravedíes de Felipe II, de Burgos, con un resello de 4 maravedíes de 1603 (Felipe III) igualmente de la ceca de Burgos

El siglo XIX preside una nueva transformación urbana. Por el centro de la Calle San Juan discurría la Esgueva de la Moneda, que fue cubierta y pudo así transitarse pues hasta ese momento a ella sólo daban las traseras de las casas, operación que se comienza en 1838, cubriéndose los muros con piedra de Carcedo y ladrillo.

La marca de la ceca de Burgos fue siempre una “B”, marca que también usó Felipe V para Barcelona.

sábado, 2 de julio de 2011

Un año de buena cosecha

En el año 1622 se produce la canonización de Santa Teresa de Jesús, San Francisco Javier y San Ignacio de Loyola por el entonces Papa Gregorio XV


Felipe IV, VIII maravedíes de la ceca de Valladolid. 1622

Orgullosas se tienen que sentir Ávila, Javier y Loyola de que Teresa, Francisco e Ignacio lleven sus nombres como apellidos. Son sus más ilustres hijos.

¿Qué decir de Teresa de Jesús? ¿… de la Doctora de la Iglesia?. Pues me limito a copiar una de sus poesías:


Véante mis ojos, dulce Jesús bueno
Véante mis ojos, muérame yo luego.

Vea quien quisiere rosas y jazmines
Que si yo te viere, veré mil jardines.
Flor de serafines, Jesús Nazareno,
Véante mis ojos, muérame yo luego.


No quiero contento, mi Jesús ausente,
Que todo es tormento a quien esto siente.
Sólo me sustente tu amor y deseo,
Véante mis ojos, muérame yo luego.


Ven, Dueño querido, Rey de mis amores,
Que ya han florecido del huerto las flores.
Ya de mil colores guirnaldas ha hecho,
Véante mis ojos, muérame yo luego.


San Francisco Javier es el patrón de las Misiones. Me estoy refiriendo a los misioneros católicos del mundo, esos hombres y mujeres que dedican su vida a la propagación de la fe, a los más pobres del mundo, y que cuando hay un conflicto bélico son los únicos que se quedan acompañando a la población.
San Francisco Javier desarrolló s actividad misionera en países asiáticos. Sus viajes se pueden apreciar en el mapa adjunto:



Por último a San Ignacio de Loyola se le conoce como fundador de la Compañía de Jesús, que no es ni más ni menos que la mayor orden religiosa masculina católica hoy en día.
Como resumen de sus actividades, decir que se calculan en 3 millones el número de alumnos que se forman en instituciones de la Compañía de Jesús en el mundo.
La obra de San Ignacio de Loyola ha sobrevivido a su expulsión de numerosos países, a su anulación, a persecuciones…. Por algo será.
El lema de la Compañía es: Ad Maiorem Dei Gloriam (A mayor gloria de Dios). Ahí está todo dicho.
Se cuenta que en su lecho de muerte fue preguntado si quería decir algo a sus hermanos. Su respuesta fue: “Que no nos falte la persecución”

¡¡Qué bien conocía camino correcto!!