domingo, 18 de diciembre de 2011

Potosí





Para comenzar a hablar de Potosí comenzaremos por situarnos contemplando y describiendo una moneda de medio duro de dicha ceca.

Son 4 reales de Carlos III de la ceca de Potosí, del año 1774

 

Esta moneda fue regalo de mi buen amigo Pepe Naranjo; era de su abuela, Concha Pérez.

Anverso: CAROLUS III DEI GRATIA. 1774
“Carlos III por la gracia de Dios. 1774”
Busto laureado del rey, con armadura y manto
Reverso: HISPAN ET IND REX PTS 4R JR
“Rey de las Españas y de las Indias. Potosí. 4 reales. JR
Escudo cuartelado con castillos y leones alternados. Flores de lis en el centro y granada.  Columnas de Hércules con el “PLVS VLTRA” y corona real


La ceca de Potosí aparece con las letras PTS en anagrama, es decir, grabadas una sobre otra. Y las marcas JR corresponden a las iniciales de los ensayadores, concretamente en este caso (J) José de Bargas y Flores, y (R) Raimundo de Iturriaga. Las primeras monedas con estos ensayadores como responsables de la ceca aparecen en 1767 en piezas de tipo columnario y terminan en 1778, siempre en la ceca de Potosí.
Esta moneda es de módulo grande pues hubo también otros 4 reales de un tamaño ligeramente menor (32 mm) acuñadas en Madrid y Sevilla manteniendo, eso sí, el mismo peso.
Aunque esta pieza tiene buena conservación se observa en ella el paso del tiempo, habiendo desaparecido detalles del busto. Es decir, estamos ante una moneda que ha servido para lo que fue concebida, como elemento de cambio, sufriendo el desgaste propio del paso de mano en mano y siendo testigo real de nuestra historia.
Esta moneda se ve afectada por la Pragmática de 29 de mayo de 1772, que acomete la modernización de la moneda colonial americana ordenando la recogida de todo el numerario argénteo anterior a la vez que implanta otro con un nuevo tipo, consistente en busto real en el anverso, y escudo cuartelado en el reverso, coronado y flanqueado por las columnas de Hércules. Secretamente se rebajó la ley de 916 a 902 milésimas. 
La ceca de Potosí comenzó la emisión del nuevo tipo al año siguiente (1773) y se mantuvo hasta la independencia de los territorios americanos.


Pero la historia de la ceca de Potosí sobrepasa lo dicho anteriormente. Veamos:
Potosí es una de las cecas gubernamentales americanas, y corresponde a la Villa Imperial de Potosí (título otorgado por Carlos I), en la actual Bolivia. Comienza a acuñar moneda con Felipe II y termina con Fernando VII en 1825.
Su mina de plata se llama “Cerro Rico” y para darnos cuenta de su importancia ahí van esos datos: el cerro tenía en sus laderas unas 5,000 bocas de mina (sí, he dicho cinco mil), y desde los inicios de su explotación hasta principios del siglo XX había producido más de 3,700,000,000 de pesos, es decir, 1/3 de la producción de plata de América; aún se encuentra en funcionamiento.
La gran producción de plata de la mina era, de por sí, un inconveniente que no permitía detener la producción monetaria ni en plazos cortos. De ahí que continuase empleándose el antiguo procedimiento de acuñación llamado de martillo cuando según la normativa habría debido desaparecer. Era como la huelga a la japonesa.
¡¡España había encontrado una fábrica de dinero “contante y sonante” inagotable¡¡ Y sin embargo nuestro país se desangró durante siglos en las luchas en Europa sin darse cuenta totalmente de que el futuro estaba en América. 
La expresión “vale un Potosí” hace alusión a algo que tiene gran valor.


Nos encontramos, pues, con varios tipos de monedas acuñadas en Potosí:

-          Las macuquinas (acuñadas a martillo) a partir de Felipe II, sin fechar.
-          Tipo escudo de dominios, con Felipe III, datadas a partir de 1616
-          Tipo columnario clásico, que aparecen con Felipe V
-          El que corresponde a la moneda que presentamos que, como consecuencia de la recogida, es el más abundante.


Estas monedas cruzaron el océano Atlántico en los galeones y se desembarcaban habitualmente en Cádiz o Sevilla si sorteaban las tormentas, los corsarios ingleses  y los bancos de arena de Sancti Petri del golfo de Cádiz para, recorriendo la Ruta de la Plata, distribuirse por la península. Eso por decirlo de alguna manera porque lo cierto es que la plata se desvió en gran parte hacia Flandes, que fueron los verdaderos territorios beneficiarios en todo este asunto.

 



Otras monedas de Potosí:
1.- 1 real, posiblemente de Carlos III
2.- 8 reales de Fernando VII, de 1814



domingo, 13 de noviembre de 2011

¿Legítimas o falsas?

La situación política de un imperio “donde no se ponía el sol”, con las artes en pleno apogeo del barroco que se proyectan en la arquitectura, escultura y pintura por un lado, y por otro en las letras, contrasta con una situación económica catastrófica que es soportada por el pueblo llano. Mientras que las piezas de oro y plata siguen conservando su valor y belleza, las de cobre, que eran las utilizadas para las compras diarias nos muestran las calamidades de las familias para sobrevivir.



Parece a simple vista que esta moneda haya sufrido operaciones de resellado al final de su vida, pero es al contrario, son 16 maravedíes de Felipe IV falsos de época acuñados sobre un resello anterior



Descripción

En primer lugar estamos ante una pieza de cobre con dos grietas importantes.
El cobre sin aleación de plata se comienza a emplear con Felipe II y se generaliza con sus sucesores, Felipe III y IV.
Y las grietas tan acusadas suelen aparecer en piezas que han recibido como mínimo una reacuñación o resellado.
En el anverso tenemos la efigie de Felipe IV, y una orla en la que se lee sin dificultad PHILIPPVS IIII DG
Falta el cuarto palote del IIII por estar ese lugar afectado por una grieta. Tiene importancia que la alineación de los palotes no es paralela a la gráfila circular que los separa del busto real. Y la “D” está igualmente caída hacia delante.
Y en el busto, a la altura de la mejilla y sien, se aprecian unas hendiduras extrañas en principio.
En el reverso tenemos un escudo de dominios en el que se observa perfectamente el aspa del escudo de Nápoles, y un 16 a su derecha, lo que indica el valor en maravedíes, con el “6” tumbado a su derecha.
En la orla leemos “HISPANIARVM REX” faltando algunas letras. Pero las dos aes están invertidas.
Y una “X” grande en relación al resto de las letras, con cuatro palotes -tres perfectamente visibles- justo a su derecha (en la parte superior de la moneda).


Interpretación

1. La efigie del rey con el escudo citado y con las leyendas nos llevan a determinar que estamos ante dieciséis maravedíes de Felipe IV que se acuñan desde 1660 a 1664; pero los defectos relacionados no son habituales. Estas monedas se acuñaron sobre cóspel nuevo.
Por otra parte los defectos indicados del valor IIII no paralelo a la gráfila, o las “aes” de HISPANIARVM invertidas nos llevan a concluir que esta acuñación es falsa.

2. La “X” con los cuatro palotes son el resto del resello del anagrama (REX) de cuatro maravedíes de la serie de 1658-9. Éstos resellos se realizaron en este caso sobre monedas a martillo de Felipe III y IV
Si tenemos una cara (REX) del resello de 1658-9, en la otra cara debería de estar la otra parte del resello (PHVS). Y lo que queda de él son esos relieves/valles del busto del rey

3. La moneda original sobre la que se producen las intervenciones anteriores tuvo que ser de ocho maravedíes de Felipe III ó IV acuñada a martillo.


Conclusión

Dieciséis maravedíes de Felipe IV falsos acuñados a partir de un resello de IIII mrv de 1658-9, y éste a su vez sobre VIII mrv de Felipe III o IV del que no queda ningún resto.


Los restos del anagrama PHVS del resello se dejan ver con dificultad


Comentarios

- El resto del resello que aparece en la cara del rey se localiza en la parte con más relieve del busto, y que corresponde en el caso del cuño a la más cóncava. Por eso es la parte que queda del resello pues el resto del mismo, al coincidir con lugares con menos profundidad, quedaron borrados por la nueva acuñación.

- Si los falsificadores hubiesen tenido que fundir cobre para fabricar los cóspeles habrían estado inmersos en un proceso más complejo y con mayor infraestructura, y que hubiese podido permitir la localización de su fraudulenta actividad. Les resultaba más fácil, cómodo y seguro emplear para ello monedas ya existentes. Y eso es lo que hicieron.

- Teniendo en cuenta que la pieza resellada a cuatro maravedíes fue reducida en el mismo 1659 a dos maravedíes, con esta acuñación los falsificadores multiplicaron por ocho el valor de la moneda de origen pues sale de sus manos con valor dieciséis maravedíes.




La utilización de piezas anteriores para la acuñación fraudulenta ha sido conocida desde  siempre, pero es difícil encontrar piezas que la evidencien. Otros dieciséis maravedíes falsos acuñados sobre un resello anterior.


A la segunda moneda, con ceca de Córdoba, le ocurrió lo mismo. Se detecta la incorrecta ortografía que la identifica como falsa (falta la “P” de HISPANIARVM).

Y en el busto del monarca se aprecia perfectamente la X de REX del resello de la serie de 1658-9 sobre el que fue acuñada, y posibles restos de otro resello de VIII mrv de 1641

Nacieron legítimas, pues, y murieron falsas.



Publicado en la revista OMNI nº 3, de julio de 2011

jueves, 6 de octubre de 2011

La tolerancia

La producción numismática de algunos años es especialmente interesante, tal y como ocurre en el año 268 de la Hégira, donde nos encontramos con piezas con una magnífica labra que unida a la forma y contenido de las leyendas de ellas da como resultado una belleza casi insuperable.

Las dos monedas que en esta ocasión veremos están acuñadas en Al Andalus el año 268 H., y merecen nuestro estudio tanto por su calidad como conservación.
En las monedas del emirato de Córdoba no aparece el nombre del príncipe emisor por lo que debemos averiguarlo por el año. Si Muhammad I gobernó desde el año 238 al 273 H. a él pertenecen por tanto estas dos piezas. Son un dirham y un felús del año citado.
Para situarnos es conveniente que sepamos que el emir Muhammad I era tataranieto de emir Abderraman I, y que a su vez era el bisabuelo del califa Abderraman III.

La primera es un dirham de mayor tamaño de lo habitual, lo que permite ver sus adornos exteriores con claridad



Dirham de Muhammad I, Al Andalus, año 268 H.


Anverso, centro: No Dios sino / Allah único / No compañero para él
Anverso, orla: En el nombre de Dios se acuñó este dirham en Al Andalus año ocho y sesenta y doscientos

Reverso, centro: Allah uno, Allah / eterno, no engendró y / no fue engendrado y no hay / para él igual alguno (Corán CXII)
Reverso, orla: Mahoma el enviado de Dios, envióle con la religión verdadera para hacerla manifiesta sobre la religión totalidad de ella aunque conciban odio los politeístas (Corán LXI, 9)


La segunda es un felús del mismo año.
Los feluses son moneda fraccionaria que raras ocasiones nos aportan otros datos que los simplemente religiosos. Al ser, repito, moneda fraccionaria, su uso fue más intenso, lo que unido a ser de cobre – metal menos noble que la plata- y que por otra parte su proceso de acuñación era poco cuidadoso, hace que sea muy difícil una lectura completa. ¡Y tenemos en este caso la ceca y la fecha completas!




Felús de Muhammad I, Al Andalus, año 268 H

La escritura del anverso es exactamente la misma que en el caso anterior, sólo que se cambia la palabra dirham por felús

Reverso, centro: Mahoma / enviado de / Dios
Reverso, orla: Igual


Muhammad I terminó las obras que había comenzado su padre de ampliación de la Mezquita de Córdoba, donde aún se conserva su nombre en la Puerta de los Visires (Bab al-Wuzara), hoy Puerta de San Esteban: “...Por mandato del Amir, perfecciónelo Dios, Muhammad, ben Abd-er-Rahman...”
Y ese año del 268 H (881-882 JC) Muhammad I envió a su hijo al-Mundir acompañando al qaid Hasim ben Abd al-Aziz a la frontera superior asolando Zaragoza.
Todo no iban a ser buenas noticias pues se sublevaron ese año castillos de las Coras de  Riyya, Tukurunna y Al-Yazirat.
Y lo más importante políticamente fue que ese mismo año se inició la rebelión de Umar ben Hafsun en Bobastro, que llegó a fundar un reino cristiano independiente que se prolongó hasta Abderraman III.




Muhammad I
Puerta de los Visires de la Mezquita-Catedral de Córdoba


El gobierno de Muhammad I se caracterizó por la persecución de los cristianos. Y éstos se caracterizaron por la tolerancia. Múltiples son los mártires cristianos de ese momento destacando entre ellos San Eulogio, arzobispo de Toledo. Le fue bien el sistema en Córdoba, pero no así en Toledo donde llegó a producirse la rebelión de los mozárabes.

Tolerancia, acción de tolerar. Tolerar, del latín tolerare: sufrir, soportar, llevar con paciencia.


Cuando Abderraman I pretendió la construcción de la Mezquita de Córdoba tuvo la necesidad de adquirir a la comunidad mozárabe la parte correspondiente de la Basílica de San Vicente que continuaba en su poder. En el acuerdo de cesión estaba el permitir la reconstrucción de las iglesias del extrarradio.
Pues bien, Muhammad I, en un alarde de intolerancia hacia los cristianos derribó todos esos templos. Los tolerantes fueron los cristianos que sufrieron y soportaron - tal y como dice la definición – la acción de Muhammad I.

La tolerancia se nos ha vendido muy bien por el gobierno a los españoles en estas dos últimas legislaturas socialistas de España como si él –el gobierno- la hubiese practicado, cuando los tolerantes han sido los que sufrían sus consecuencias; no olvidemos el “matrimonio” gay, retirada del crucifijo de las escuelas, ridiculización de Dios, menosprecio de los sacerdotes, acoso de los colegios religiosos…

El colmo de la “tolerancia” de este gobierno hacia los más débiles ha sido considerar al feto humano como un ser vivo pero no como un ser humano (Ministra de Sanidad en declaraciones a la cadena SER el 17.05.09)
 

martes, 27 de septiembre de 2011

Un caso único: Alfonso XIII (y 2)



  • Joven de uniforme



Desde 1903 a 1906

No hay duros de este tipo, pero aparecen cobres de 1 y 2 céntimos. Hay ligeras diferencias entre el retrato en las monedas de plata y las de cobre, sobre todo en los dibujos del cuello del uniforme

- Primer gobierno de Maura (1903)
- Antonio Machado escribe “Soledades” (1903)
- Aparece el periódico ABC (1903)
- Echegaray, Premio Nobel de Literatura (1904)
- Unamuno escribe “Vida de Don quijote y Sancho (1905)
- Rubén Darío escribe “Cantos de vida y esperanza” (1905)
- Atentado a Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg en su boda, en la calle Mayor de Madrid (1906)
- Primer Congreso de Juventudes Socialistas (1906)
- Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina (1906)
- Creación de Instituto Nacional de Previsión (1908)
- Inauguración de la Casa del Pueblo en Madrid (1908)
- Semana Trágica de Barcelona (1909)
- Benavente escribe “Los intereses creados” (1909)


  • Adulto de uniforme




 


 De 1910 a 1913. En plata sólo monedas de 50 céntimos (2 reales). En cobre de 1 y 2 céntimos.

- Canalejas, Presidente del Gobierno (1910)
- Pablo Iglesias, 1º diputado del PSOE (1910)
- Se rebaja la jornada de trabajo en las minas de todo el país, tras la huelga general de Vizcaya (1910)
- Ilegalización de la CNT (1911)
- Asesinato de Canalejas (1912)
- Romanones, Presidente del Gobierno (1912)
- Acuerdo hispano-francés sobre el Protectorado de Marruecos (1912)
- Pérez Galdós termina los “Episodios nacionales” (1912)
- Antonio Machado escribe “Campos de Castilla” (1912)
- Juan Ramón Jiménez escribe “Platero y yo” (1914)
- Se funda el Tercio Extranjero (1920)
- Se funda el Partido Comunista de España
- Benavente, Premio Nobel de Literatura
- Dictadura de Primo de Rivera (1923)
- Desembarco de Alhucemas (1924)


 
• Adulto





Sólo en el año 1926 y en 50 céntimos. Aparecen en el busto señales de la madurez como la pérdida de pelo en las sienes. En el reverso tenemos un escudo distinto.
Es el último retrato pero no la última moneda de Alfonso XIII, pues al año siguiente se pondrá en circulación una de 25 céntimos en níquel ahora sin el busto real.

- Rendición de Abd El-Krin a las tropas francesas (1926)
- Exposiciones Internacionales de Barcelona y Sevilla (1929)
- Dimisión de Primo de Rivera. Gobierno de Berenguer (1930)
- Proclamación de la 2ª República con la Presidencia de Don Niceto Alcalá Zamora (1931)










miércoles, 14 de septiembre de 2011

Un caso único: Alfonso XIII (1)

En 1885 muere Alfonso XII de tuberculosis haciéndose cargo de la Regencia Mª Cristina. Este año se desencadena una epidemia de cólera en Madrid y en 1886 nace Alfonso XIII. Rey desde su nacimiento asumió el poder en 1902

Con Alfonso XIII se da una circunstancia única: que aparece en las monedas de su época con la mayor variabilidad posible, desde el “pelón” hasta adulto.
Hoy vamos a describir esos retratos acompañándolos de los intensísimos acontecimientos que tuvieron lugar en esos años. También citaremos hechos importantes de los años intermedios entre un retrato y el siguiente.

Por norma general el busto mira a izquierda en las monedas de plata y a derecha en las de cobre y oro


  • Pelón


Es un niño de 1 año. Desde 1888 a 1892. Lo tenemos en todas los valores de plata, de 50 céntimos a 5 pesetas, y en una de oro, de 20 pesetas



- Fundación de la UGT (1888)

- Primer Congreso del PSOE (1888)

- Se establece el sufragio universal (1890)

- Primera manifestación del 1 de Mayo en Madrid y Barcelona (1890)

- Agitación anarquista en Andalucía (1891)



  • Bucles




Es un parvulito de 5 años, con el pelo bastante largo y ensortijado. Desde 1892 a 1894, siendo el 1892 coincidente en los duros de plata con el pelón, es decir, que en ese año hay duros de los dos tipos. Los mismos valores que con el pelón.



- Dimisión de Canovas. Sagasta forma gobierno (1892)

- Fundación del PNV (1895)



Flequillo


Un muchacho de 8-9 años. Desde 1896 a 1902. Los mismos tipos que las anteriores más 100 pesetas de oro. El retrato de las monedas acuñadas para Filipinas y Puerto Rico tiene un flequillo distinto que el de las acuñadas en Madrid.



- La guerra se extiende a Filipinas (1896)

- Asesinato de Canovas (1897)

- Miguel de Unamuno escribe “Paz en la guerra” (1897)

- Guerra con Estados Unidos. Desastres de Cavite y Santiago de Cuba. (1898)

- Joaquín Costa escribe “Colectivismo agrario” (1898)

- Vicente Blasco Ibáñez escribe “La barraca” (1898)

- Ley de accidentes de trabajo (1900)

- Pío Baroja escribe “Vidas sombrías” (1900)

- Fundación de los Bancos Hispano Americano y Vizcaya (1901)

- Joaquín Costa escribe “Oligarquía y caciquismo” (1901)

- Alfonso XIII es declarado mayor de edad (1902)

- Unamuno escribe “Amor y pedagogía” (1902)

- Azorín escribe “La voluntad” (1902)

- Valle Inclán escribe “Sonatas” (1902-5)

- Pío Baroja escribe “Camino de perfección” (1902)

miércoles, 24 de agosto de 2011

Hace mil años


Una de las dificultades para la conversión de los años musulmanes a los cristianos es que no hay coincidencia en el comienzo de los mismos.
El año 401 de la Hégira comprende desde el 15 de agosto del 1010 al 03 de agosto del 1011, y el año 402 H desde el 04 de agosto del 1011 al 22 de julio del 1012.
O lo que es lo mismo, que el año 1011 JC está a caballo entre el 401 y 402 de la Hégira.
Las monedas de las que hoy hablaremos son dos dirhams de esos años 401 y 402 H,  y por tanto tienen una antigüedad exactamente de MIL años





a)      Dirham de Hixén II. Al Andalus 401 H
b)      Dirham de Hixén II. Al Andalus 402 H

Las leyendas generales son las mismas expuestas en otras monedas califales citadas anteriormente, y se supone que los nombres que las acompañan serían del sahib al-sikka (jefe de la ceca) correspondiente. Pero eso no es siempre así.
En los anversos tenemos los nombres de Abdallah en el primero, y el de Said ben Yusuf en el segundo (dos personajes distintos, Said y ben Yusuf según algún autor). Los acontecimientos borrascosos de estos años no permiten identificarlos con seguridad.

Hacía dos años que había comenzado la guerra civil (fitna) en Córdoba, y después de las batallas de Aqabat al-Baqar y del Guadiaro fue repuesto Hixén II en el poder por el Hachib, el general Wadhih -personaje conocido por haber sido nombrado por Almanzor gobernador de los territorios africanos en el 387 H y cuyo nombre encontramos en los dirhames acuñados en Fez en esos años-, comenzando así su segundo reinado, al cual pertenecen estos dos dirhames.
En el 401 H las tropas bereberes de Çuleiman asaltan Medina Azahara y cercan Córdoba. Wadhih, acapara el poder y se encarga de la defensa de la ciudad, proponiendo la paz a Çuleiman.
Se producía así el comienzo del saqueo y destrucción de la ciudad palatina de Medina Azahara, que se inicia con el incendio de su mezquita en el mismo asalto, y el saqueo de los materiales más preciados, como las planchas metálicas de las puertas o las tuberías de plomo de las conducciones hidráulicas.
Wadih murió al intentar salir de Córdoba en el otoño del 402 H, sucediéndole el general eslavo aben Wada´a
Al año siguiente Çuleiman entra en Córdoba, abdicando en él Hixén II. Desde ese momento desaparece Hixén II, no sabiéndose con exactitud ni su paradero ni su fin.
Como consecuencia de la toma de Córdoba por Çuleiman comienzan a independizarse los walíes (gobernadores) de los distintos territorios en lo que se denominan Reinos de Taifas, siendo de los primeros el de Toledo, ciudad que siempre había estado descontenta con los omeyas.
Hay muchas posibilidades de que el Said ben Yusuf del segundo dirham sea un gobernador independizado.

domingo, 31 de julio de 2011

La Calle de la Moneda

Pasear por el casco antiguo de Burgos es una de las más aconsejadas actividades que se pueden desarrollar en verano, si te coge allí, claro. No tardarás en toparte con la Calle de la Moneda. No hace falta hacer un alarde intelectual para saber con qué se relaciona el nombre de la calle.



Su primer nombre fue “Entrambospuentes”, en relación a los dos vados para franquearla, uno a la entrada de la calle, junto a San Juan y el otro, al final de la misma, junto al Mercado Mayor, conocido como puente de los Trigueros.
Posteriormente, al emplazarse en esta calle la Casa de la Moneda tomó la actual denominación. Estaba situada en el Barrio de los Gremios


Cornado de Alfonso XI (1312-1350). Burgos


Los primeros datos sobre la Casa de la Moneda de Burgos nos llevan hasta Alfonso VIII, y se situaba junto al Camino de Santiago –que no olvidemos atraviesa Burgos- , lindando con un paraje llamado “Huerta del Abad”. La fachada se abría a la calle San Juan, enfrente de los actuales juzgados, haciendo esquina con General Santocildes y calle Santander.
Durante los siglos XIV y XV esta ceca burgalesa fue considerada como una de las más importantes y activas de Castilla, siendo intensísima su actividad con Felipe II, III y IV. La actividad completa se sitúa desde el siglo XIII al XVIII




1.- Anverso de una blanca de Felipe II. Burgos
2.- Anverso de 2 maravedíes de Felipe II. Burgos
3.- Anverso de 4 maravedíes de Felipe III-IV. Burgos
4.- Anverso de 2 maravedíes de Carlos II. Burgos

Contaba con todos los profesionales propios de una ceca, entre otros:
  • El Tesorero, puesto honorífico, ocupado por el linaje de los Mazuelo, durante los siglos XV y XVI. Este cargo llegó a ser ocupado por el duque de Lerma en 1601 hasta su caída en desgracia.
  • Los Tenientes de Tesorero eran los auténticos gestores y responsables de la real manufactura, cometido que desempeñaron, bien los regidores o altos cargos militares, cobrando 8 maravedíes por cada marco labrado
  • Los dos Alcaldes Mayores desempeñando funciones judiciales, auxiliados por los alguaciles
  • El Oficial Mayor de libros y Cuentas, llamado Contador y el Escribano Mayor, levantaban actas de las reuniones
  • El Ensayador o contraste se ocupaba de la buena aleación de los metales y controlaba la buena ley de las piezas
  • El Balanzario pesaba el metal y las monedas en la “Sala de la Libranza” eliminando las imperfecciones monetarias


2 maravedíes de Felipe II, de Burgos, con un resello de 4 maravedíes de 1603 (Felipe III) igualmente de la ceca de Burgos

El siglo XIX preside una nueva transformación urbana. Por el centro de la Calle San Juan discurría la Esgueva de la Moneda, que fue cubierta y pudo así transitarse pues hasta ese momento a ella sólo daban las traseras de las casas, operación que se comienza en 1838, cubriéndose los muros con piedra de Carcedo y ladrillo.

La marca de la ceca de Burgos fue siempre una “B”, marca que también usó Felipe V para Barcelona.

sábado, 2 de julio de 2011

Un año de buena cosecha

En el año 1622 se produce la canonización de Santa Teresa de Jesús, San Francisco Javier y San Ignacio de Loyola por el entonces Papa Gregorio XV


Felipe IV, VIII maravedíes de la ceca de Valladolid. 1622

Orgullosas se tienen que sentir Ávila, Javier y Loyola de que Teresa, Francisco e Ignacio lleven sus nombres como apellidos. Son sus más ilustres hijos.

¿Qué decir de Teresa de Jesús? ¿… de la Doctora de la Iglesia?. Pues me limito a copiar una de sus poesías:


Véante mis ojos, dulce Jesús bueno
Véante mis ojos, muérame yo luego.

Vea quien quisiere rosas y jazmines
Que si yo te viere, veré mil jardines.
Flor de serafines, Jesús Nazareno,
Véante mis ojos, muérame yo luego.


No quiero contento, mi Jesús ausente,
Que todo es tormento a quien esto siente.
Sólo me sustente tu amor y deseo,
Véante mis ojos, muérame yo luego.


Ven, Dueño querido, Rey de mis amores,
Que ya han florecido del huerto las flores.
Ya de mil colores guirnaldas ha hecho,
Véante mis ojos, muérame yo luego.


San Francisco Javier es el patrón de las Misiones. Me estoy refiriendo a los misioneros católicos del mundo, esos hombres y mujeres que dedican su vida a la propagación de la fe, a los más pobres del mundo, y que cuando hay un conflicto bélico son los únicos que se quedan acompañando a la población.
San Francisco Javier desarrolló s actividad misionera en países asiáticos. Sus viajes se pueden apreciar en el mapa adjunto:



Por último a San Ignacio de Loyola se le conoce como fundador de la Compañía de Jesús, que no es ni más ni menos que la mayor orden religiosa masculina católica hoy en día.
Como resumen de sus actividades, decir que se calculan en 3 millones el número de alumnos que se forman en instituciones de la Compañía de Jesús en el mundo.
La obra de San Ignacio de Loyola ha sobrevivido a su expulsión de numerosos países, a su anulación, a persecuciones…. Por algo será.
El lema de la Compañía es: Ad Maiorem Dei Gloriam (A mayor gloria de Dios). Ahí está todo dicho.
Se cuenta que en su lecho de muerte fue preguntado si quería decir algo a sus hermanos. Su respuesta fue: “Que no nos falte la persecución”

¡¡Qué bien conocía camino correcto!!