jueves, 18 de febrero de 2010

Isabel II, una vida en imágenes

La presencia de la mujer en la moneda española ha sido escasa, pero no especialmente. Digo que ha sido escasa porque quitando los periodos republicanos y algún caso puntual más sólo nos quedan dos reinas, Isabel la Católica e Isabel II. Mientras que de la primera casi no aparecen retratos, de la segunda son abundantísimos.
Esa abundancia de retratos es producto del largo reinado, 35 años, y por la industrialización propia del periodo que permite fácil y abundante fabricación de moneda.

En esos 35 años hubo tres sistemas monetarios distintos con una característica a tener en cuenta, que convivieron en el tiempo. A través de ellos se va a ir viendo la evolución física de Isabel que pasa de niña a adulta.
También, en un aspecto totalmente subjetivo por mi parte, las monedas de “reinas” son especiales, una imagen de una reina en una moneda es algo no habitual, es otra cosa; ahora que parece que hemos descubierto la pólvora con la reivindicación de los derechos de la mujer, pues ahí tenemos una muestra de hace dos siglos -aunque costó una guerra- que demuestra que España ha sido una avanzada es este asunto.
El reinado abarca desde el 29 de Septiembre de 1833 en el que es declarada reina hasta el 30 de Septiembre de 1868 en el que triunfa la revolución y se exilia a Francia.



Primer periodo continuación del anterior




80 reales de oro. Madrid 1835
4 reales de plata. Barcelona 1836
8 maravedíes de cobre. Jubia 1841


Se desarrolla la guerra carlista como fondo. Las acuñaciones propias son los maravedíes, reales, cuartos catalanes y el doblón de 80 reales. Aparece Isabel niña con el pelo recogido en la coronilla

Sistema monetario de 15 de abril de 1848


Caracterizado por la adopción del real de vellón como unidad monetaria, y ya dentro del Sistema Métrico Decimal (1 real son 100 céntimos en lugar de 34 maravedíes). Las piezas más usuales son: 1 real, 2 reales, 4 reales (peseta), 10 reales (medio duro) y 20 reales (duro o peso fuerte), todos en plata
Y un curioso y doble sistema fraccionario en cobre, aunque incompleto:

½ real ---------------- 5 décimas de real
25 cts de real ----------------------------
--------------------- Doble décima de real
10 cts de real-------------- Décima de real
5 cts de real------------ ½ décima de real






20 reales de plata. Madrid 1850
10 reales de plata. Madrid 1853
100 reales de oro. Barcelona 1855
4 reales de plata. Barcelona 1860
2 pesos de oro. Manila 1862
25 céntimos de real, de cobre. Segovia 1864

Isabel se ha convertido en una jovencita, y observando las fotos se entenderá lo del mote de “la chata”
La introducción del Sistema Métrico Decimal no sólo se produce en el sistema monetario sino en otros órdenes de la vida. Los que somos “de pueblo” y tenemos cierta edad sabemos muy bien lo que son las arrobas, las libras, las varas, las leguas, las fanegas o los celemines por ejemplo. En estos momentos es cuando se inicia la modernización y homologación de los sistemas de medidas.

Sistema monetario del 26 de junio de 1864

Unidad monetaria el escudo e igualmente dentro del Sistema Métrico Decimal que ya queda institucionalizado en el Estado. Las piezas son: 10, 4 y 2 escudos, en oro; 1 y 2 escudos y 40, 20 y 10 céntimos de escudo, todos en plata
En cuanto a las fracciones, en cobre: 5, 2 ½, 1 y ½ céntimo de escudo
La acuñación de las piezas de cobre se sacó a contrata, adjudicándose la misma a Oeschger Mesdach y Cía., compañía ya citada en otra ocasión.

Es característico en todas las piezas el pelo recogido, con tocado, con moño, con coleta, con lazo, con corona de laurel. Y también una cara rellenita





5 céntimos de escudo, de cobre. Sevilla 1868
10 escudos de oro. Madrid 1868
A pesar de la dudosa conducta de Isabel II con su esposo Francisco de Asís, sirva este artículo como homenaje a la mujer.

Publicado en la revista de feria de Espiel del 2008

domingo, 7 de febrero de 2010

Aqabat al-Baqar

En la carretera de Granada-Badajoz, algo después de coronar la Cuesta de la Matanza y ya cerca de Córdoba, se divisa en el horizonte la silueta de un castillo en estado ruinoso. Conforme nos acercamos a él vemos que tiene planta cuadrangular con torreones en sus esquinas, poca altura y de tapia. A pesar de un intento de restauración se halla en mal estado.
Se sabe que es califal pero sin poder determinarse el momento de su construcción.

La situación política del estado califal se encontraba allá por el año 400 H dentro de la guerra civil o fitna (parece que la guerra civil es un estado natural de nuestra patria: Sertorio, ahora con los musulmanes, los Trastamaras, de las Comunidades, Guerra de Sucesión, Guerras Carlistas … no se salva ninguna época). La situación degeneró hasta el punto de haber tres califas al mismo tiempo: Hixén II, Mohamed II y Çuleiman, y terminaría arruinando el califato. Los hechos de armas más importantes de la guerra civil son: La batalla de Kantish, junto a Alcolea, la de Aqabat al-Baqar y otra que se dio en tierras malagueñas junto al río Guadiaro.

Para los espeleños es muy significativa la batalla de Aqabat al-Baqar entre los bandos de Mohamed II y Çuleiman. El primero, con la ayuda de los condes Ramón Borrel III de Barcelona y Ermengol de Urgel, así como de los obispos de Barcelona, Gerona y Vich -los cuatro últimos murieron en la liza-, se enfrentó a las tropas de Çuleiman que contaba con la ayuda de los bereberes. Aqabat al-Baqar, no es ni más ni menos que el Castillo del Vacar –denominado tambien de Mano de Hierro- y que como sabemos se encuentra dentro del término municipal de Espiel. Esta batalla tuvo lugar precisamente según las fuentes árabes el 16 de sawwal del 400 H. (2 de junio del 1010).
Las tropas de Çuleiman resultan perdedoras por lo que tienen que abandonar precipitadamente Medina Azahara, donde estaban asentadas con sus familias.
Posiblemente las monedas califales que se encuentran por los alrededores de nuestro pueblo no proceden sino de los bereberes que en su huída fueron enterrando en distintos sitios del término. Todas las que conozco son anteriores a dicha fecha.

Efectivamente, las fuentes numismáticas confirman los hechos anteriores. Las fotos corresponden a dirhems de Mohamed II, Çuleiman e Hixén II respectivamente, del año 400 H.
Como datos interesantes: En la primera se lee en el último renglón del anverso Ibn Maslama, y en el reverso “El Iman Muhammad / Amir almunimin / Al-Madhy bil-lah”. (El Imán Mohamed // Príncipe de los creyentes // El Pacificador por la gracia de Dios).

En la segunda, si os fijáis, vuelve a aparecer el nombre de Ibn Maslama en el mismo lugar. Se sabe que era el mismo personaje del primer dirhem por lo que habría que preguntarse ¿cómo es posible que aparezca en monedas de bandos contendientes?, ¿se trata de lo que hoy se conoce en términos políticos como un cambio de chaqueta? ¿o los aspectos técnicos primaron sobre los políticos? En todo caso tuvo que ser un personaje con una gran importancia social en su tiempo. Las crónicas de la época nos lo relatan como visir de Hixen II y saib al-surta (jefe de policía) con Çuleimán.

El tercer dirhem está acuñado en Medina Azahara; se lee en su reverso: “Waliyyo-l-ahd / El Imán Çuleymán / Amir almunimin / Al-Mostain bil-lah / Mohammad //” (Príncipe Heredero / El iman Çuleiman / Príncipe de los Creyentes / El Protegido de Dios / Mohamed). El primer renglón va con el quinto: “Príncipe Heredero Mohamed”; era su hijo al que lo tituló como Príncipe Heredero en un intento vano de perpetuar la dinastía.

En la batalla de Aqabat al-Baqar era la primera vez que las banderas catalanas ondeaban en la cuenca del Guadalquivir. Hoy en cambio lo hacen de una forma más sutil, bajo una colonización encubierta que en el futuro, si no se remedia, frenará el desarrollo de nuestra tierra.





Cuatro dirhems del año 400 H. El primero es de Mohamed II y está acuñado en la ceca de Al Andalus. Los otros dos son de Çuleiman, el primero de Al Andalus y el segundo de Medina Azahara; ésta es de las últimas monedas acuñadas en la mítica ciudad. El cuarto, de Hixén II, también de Al Andalus.

Publicado en la Revista El Barrero en abril del 2007

sábado, 6 de febrero de 2010

Los ochavos



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Al entrar en Espiel por su entrada tradicional por La Venta y justo al llegar a La Cruz, las primeras casas que se ven son del barrio de Los Ochavos. Se trata de un pequeño barrio de una sola calle y de los más humildes del pueblo. Y como todos limpio y con las casas blanqueadas.
Uno de los personajes más entrañables que vivieron en este barrio fue Francisco Fernández, cuyo recuerdo para mí está unido a la Romería, entonces el 25 de Abril, cuando montado en su caballo se paseaba por Estrella con un vaso de vino en la cabeza y sin que se derramase una gota.
Este barrio debe su nombre a una también humilde moneda de dos maravedíes u ochavo.

Los ochavos son monedas de vellón (aleación de cobre y plata) que se acuñaron con los Reyes Católicos y Felipe II con un castillo de tres torres, la central más alta, en una cara y un león coronado en la otra; y rodeados de una gráfila circular de puntos. Tuvieron una vida oficial muy larga, llegando hasta el final del reinado de Felipe IV, eso sí, con numerosas devaluaciones que quedaron plasmadas en los resellos que portan la mayoría de ellos. De peso 2 ½ gramos aproximadamente.
La alta proporción de plata de los ochavos con respecto a otras piezas acuñadas posteriormente hizo que fueran muy apreciados por el metal. El pueblo las bautizó como “calderilla”, apelativo que a partir de entonces se ha venido utilizando con la moneda fraccionaria.



Las dos primeras fotos corresponden a ochavos de los Reyes Católicos y Felipe II, de las cecas de Toledo y Cuenca respectivamente, siendo digna de destacar la A superada de cruz del segundo que es la marca del ensayador Andrés de Contreras, y que trabajó en la ceca de Cuenca sobre 1585.









La tercera foto acumula una serie de datos interesantísimos.
Veamos:
1º.- La pieza original es de Felipe II; ochavo acuñado entre 1580 y 1592. La ceca posiblemente Toledo por la estructura de las torres, anchas y separadas del castillo
2º.- Resello de 4 maravedís serie 1603 de la ceca de Valladolid. Poco visible.
3º.- Resello de 6 maravedís (VI) de 1636, de Sevilla
4º.- Resello de 4 maravedís (IIII) de 1654 de Granada. Con adorno de 4 puntos a los lados del valor y ceca.
No es común encontrar ochavos resellados en los que aparezcan todos los datos

La medida del gobierno de los Austrias de resellar toda la moneda de vellón circulante para aumentar los ingresos en las arcas del Estado tendría que ser obra de titanes. Ahora manda aumentar el precio de la electricidad un 10 % y listo. Por poner un caso.



Publicado en la Revista El Barrero en abril del 2009