miércoles, 25 de noviembre de 2009

Se lió el dos de mayo







Es un dicho que todos sabemos lo que significa y que es aplicado a numerosas situaciones. La referencia es el dos de mayo de 1808, por lo que dentro de unos días habrán pasado exactamente 200 años.
Quizás a alguien haya que explicarle que en ese momento se produjo una sublevación del pueblo contra el invasor francés (el apelativo más usual era el de gabachos). Una sublevación que dio la vuelta a toda la vida nacional y que se prolongó hasta 1814 en el que por fin el suelo hispano se vio libre de la presencia de tropas extranjeras.
El registro numismático es el fiel reflejo de la situación pues se pasa de la presencia en nuestra moneda de la efigie del monarca Borbón, Carlos IV, a la de José Bonaparte y Fernando VII.


La primera moneda que observamos es del año 1808 y corresponde por tanto al mismo año de la invasión.
Como detalles tenemos que el ordinal no aparece como IV sino como IIII, que está acuñada en Potosí, que aún sigue utilizándose el latín, y que está taladrada. Lo del taladro es muy curioso porque no hay que considerarlo como el capricho de algún chaval aburrido, sino que se trata de un agujero realizado para ensartarlas posiblemente en un cordón de cuero. Era un monedero de la época. Esta costumbre se remonta a los árabes, de los que se encuentran numerosas monedas con dos. Son cuatro reales de los llamados antiguos (la pieza superior, de 8 reales, era un duro). Medio duro por tanto. La procedencia de la plata en ese momento era de Potosí, como en este caso, y sobre todo de Méjico. Las siglas PJ que se ven en el reverso corresponden a los ensayadores Pedro Prudencio de Esquerrenea y Juan Palomo y Sierra.


Al año siguiente, 1809, ha desaparecido el titular legítimo y tenemos ya a José Bonaparte, el hermano de Napoleón, apodado por los españoles como Pepe “Botella”. El escudo del reverso es muy interesante ya que aparece en el centro el escudete del águila imperial francesa; y sobre todo es interesante esta pieza al aparecer como valor facial 20 reales, es decir un duro, ahora ya con el nuevo sistema. A los reales antiguos (8 reales = un duro) se les llamaba “reales de plata”; en cambio con el nuevo sistema (20 reales = un duro) se les llamaba “reales de vellón”. De ahí lo importante de que el pueblo denominase a estas piezas como “duros” porque de esa forma no había equivocaciones.
Pero la cosa no se quedó ahí porque la resistencia al francés apareció rápidamente como sabemos.


La tercera son 5 pesetas acuñadas en Tarragona también en 1809. La diferencia con las anteriores es evidente. En primer lugar tenemos una apariencia sencilla, resultado de haber sido acuñada en situación de emergencia, pues estas ciudades se encontraban cercadas por las tropas francesas (¿Os acordáis de Agustina de Aragón?). En segundo lugar el titular es Fernando VII, apodado en estos momentos como “El Deseado”. Claro, se desea lo que no se tiene, pero más tarde los liberales (es muy sencillo, los partidarios de la igualdad y la libertad) le denominaron “El rey felón” porque durante la contienda pactó con los enemigos de España y terminó aboliendo la Constitución de 1812. Si recontamos de entonces a hoy los gobernantes felones que hemos tenido encontramos como mínimo a otro.
Y en tercer lugar el valor facial es 5 pesetas, con lo cual tenemos cerrado el círculo de las equivalencias:
8 reales antiguos = 20 reales nuevos = 1 duro = 5 pesetas


Dos reflexiones:
El dos de mayo representa una idea de pueblo que en estos momentos se encuentra en entredicho.
Los españoles no necesitamos que ningún ejército extranjero tenga su cuartel en nuestro suelo, incluso con el pretexto de venir a ayudarnos. Pero esto también puede ser aplicado en el sentido inverso por lo que, en mi modesta opinión, nuestras tropas sería conveniente se quedasen dentro de nuestro suelo. En casi todas las circunstancias. Con que nos defiendan de nuestros vecinos belicosos es suficiente.



Publicado en la revista de El Barrero en abril de 2008

1 comentario:

  1. Gracias Juanma,muy clara tus explicaciónes sobre la historia de la moneda Española,por ser Argentino no la conozco,otra vez gracias.
    Ahora,tus dos últimas reflecciones,son la pura verdad,una historia que se repite en muchos de nuestros Países.Un fuerte abrazo.
    Ricardo(OMNI)

    PD:Gibraltar para los Españoles,las Islas Malvinas para los Argentinos.

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