miércoles, 16 de agosto de 2017

Descifrar una moneda bizantina




Descifrar una moneda bizantina




Justino II, follis del año 571, Constantinopla
Peso: 14'90 gr; diámetro: 31'10 mm; grosor: 3'14 mm

 Las monedas del Imperio Romano de Oriente o Imperio Bizantino añaden un plus a la hora de identificarlas. Se debe ello a que no corresponden a nuestros antepasados ya que a partir de la división del Imperio Romano en dos partes, la occidental y la oriental, nos encontramos con dos estados independientes, y nosotros somos descendientes del primero.
El imperio romano ocupaba un vasto territorio con muy distintas culturan dentro de él, aunque en algunos casos se mantienen elementos básicos como la religión, la cristiana.
Fue Valentiniano I el que dividió el imperio en el 364
Y no pretendemos aquí en ningún caso dar las normas sobre la moneda bizantina que son muy complejas como cabe esperar de un imperio que pervivió al derrumbe del imperio de occidente (Roma cae en el 476) y subsistió hasta el 1453. Tan importante es ese hecho que ese año marca el fin de la Edad Media y el inicio de la Moderna.

Flavius Iustinus Iunior
Reinó del 15 noviembre del 565 al 578 (coetáneo del godo Leovigildo)
Anverso:
DN  IVSTI – NVS PPAVG
(Nuestro Señor Justino, Padre de la Patria, Augusto)

Justino y Sofía sentados en doble trono, el primero con globo crucífero en mano derecha, y la segunda con báculo

Reverso:
M entre ANNO y ζ. Debajo Γ, y encima de la M el crismón
En el exergo CON



Intentemos aclarar todos esos datos.
En primer lugar debemos saber que nos encontramos con dos lenguas clásicas, el griego y el latín, lo que no es de extrañar dado el influjo griego por la proximidad geográfica.

Los datos más interesantes se encuentran en el reverso
La M indica el valor facial, en este caso 40 nummi, o lo que es lo mismo un follis, unidad en cobre del Imperio Bizantino desde la reforma de Anastasio, y que perdurará hasta el siglo XI
A los lados de esa M tenemos ANNO y ζ. Estamos ante la fecha de la moneda. De ANNO poco tenemos que decir pero sí de ζ. Se trata de la sexta letra del alfabeto griego, la zeta. Y nos indica que estamos en el año sexto desde el inicio del reinado. Si éste comenzó en el 565 pues estaríamos en el año 571.
Γ es la tercera letra del alfabeto griego, la letra gamma, sólo que en mayúscula. Nos indica que esta moneda fue acuñada en la 3ª oficina, es decir, en el taller nº 3 de la ciudad correspondiente.
¿En qué ciudad? Ahí entra CON, que es la marca de ceca, referente en este caso a Constantinópolis o Constantinopla (o Bizancio o Estambul, como queramos llamarle) y que era la capital del imperio.
Y por último el crismón, que es un monograma formado por las letras griegas X y P entrecruzadas y que son las dos primeras letras del nombre de Cristo en griego (Χριστός).


lunes, 3 de julio de 2017

El último emir de Al Andalus


El último emir de Al Andalus

La abundancia de monedas acuñadas en los reinados de Abderramán II y Muhammad I se invierte con sus sucesores, con los últimos emires de Al Andalus, con Al Mundir, Abdalah y Abderramán III.
Al Mundir tuvo un corto reinado, dos años, del 273 al 275 de la Hégira, lo que en sí mismo es causa suficiente para justificar la corta emisión numismática, pero a ello hay que añadirle los escasos ingresos por impuestos consecuencia de la falta de control del territorio.

Y con Abdallah el descontrol de Al Andalus llegó a tal nivel que hubo momentos en que el emir sólo dominaba Córdoba y los territorios próximos a ella.
El principal problema le vino por la rebelión de Umar ben Hafsun, que se prolongó hasta el reinado de Abderramán III. Ben Hafsun estableció un reino independiente en Bobastro (Málaga). Hubo incluso acuñación de moneda por Daysam ben Ishaq que se apoderó de las minas de plata de Tudmir (la cora de Tudmir ocupaba aproximadamente lo que hoy es la provincia de Murcia).
Si bien el reinado de Abdalah ocupa desde el 275 al 300 H, la verdad es que la acuñación de moneda se paraliza totalmente hacia el 281 H con la ceca ya cerrada, y hay años intermedios en los que no existen monedas.
Escasísimas por tanto con Al Mundir y Abdalah.

En el año 300 de la Hégira Abderramán III sucede a su abuelo Abdalah. Su padre, Muhammad, el primogénito de Abdalah, había muerto asesinado por su hermano al-Mutarrif en el 277 H, pero ya había nacido su hijo, el que después sería Abderramán III.

Y tampoco existen monedas de Abderramán III desde el inicio de su reinado en el 300 H hasta el 316 H a excepción del algunos feluses en los primeros años.
¡16 años después del inicio de su reinado! Podríamos decir que empleó su tiempo en apaciguar Al Andalus, o incluso que en esos primeros años no disponía de recursos, pero hay una coincidencia que no parece ser casual: en ese año 316 H se autoproclama califa. Todos los autores coinciden en que fue una maniobra premeditada y que estuvo esperando a ese momento, de forma que de Abderramán III no existen dirhames durante su periodo de emir, y sí como califa. Y muchos.



 

Abderramán III, felús del 303 H, ceca de Al Andalus


Anverso:
"No Dios sino / Allah único / no compañero para él"
En la orla se lee ".... Felus Al (Andalus)..."

Reverso:
"Mahoma / el enviado / de Allah / Ibn Bahlul"

Ibn Bahlul es Ahmad ben Halib ben Bahlul, que en el año 302 H fue nombrado zabazoque (saib as-süq) o inspector general de mercados hasta el 313 H
De este felús decir dos cosas.
Primero que su uso era local y restringido a las compras en el mercado y de ahí que aparezca este personaje.
Y en segundo lugar el adorno en forma de hélice de su anverso, que indistintamente se le encuentra con sus aspas en ambos sentidos.





Se da la circunstancia de que ese mismo dibujo lo encontramos en varias columnas, concretamente en el fuste, de la Mezquita-Catedral de Córdoba.
He aquí una fotografía de una de esas columnas del citado monumento. Corresponde a la ampliación de Almanzor, en una nave que se encuentra con testigos de yeso para controlar posibles movimientos.
Como muy bien han apuntado diferentes autores, en especial Ramón Rodríguez, la diferencia de fecha entre ambas marcas es grande pues si las monedas son de los primeros años de esa centuria del 300 de la Hégira, la marca de las columnas es del gobierno de Almanzor, y éste inició la ampliación del templo allá por el año 377 H (987 dC). Es decir, que la diferencia es de más de setenta años.
No se están refiriendo por tanto a un mismo tallista o grabador sino más bien a una escuela o taller que tuviese esta marca como signo de identificación.

Cuando se acuña este felús Abderramán era el emir, situación que se prolongará hasta el 316 de la Hégira como hemos apuntado, siendo pues el último emir de Al Andalus. A partir de ese momento cambia su situación pasando a califa de Al Andalus.








domingo, 18 de junio de 2017

Isabel II, el escudo de plata


Isabel II, el escudo de plata

El 26 de junio de 1864 se promulga una ley en la que se da el último paso de modernización. Se adopta el sistema del escudo de plata, y como unidad el escudo que equivalía a 10 reales de vellón. Es decir que tenía un peso 10 veces superior a la unidad anterior. A partir de ahora todas las monedas se consignan en escudos, tanto si son de oro, plata o cobre. Y dentro del Sistema Métrico Decimal.





Isabel II, 10 escudos de 1868, ceca de Madrid
Peso: 8,35 gr, diámetro: 22 mm


La pieza más usual en oro serán los 10 escudos, con ley 900 milésimas y 8´38 gramos.



  
Isabel II, 1 escudo de 1867, ceca de Madrid
Peso: 12,75 gr; diámetro: 29 mm


La unidad, en plata, será el escudo, con ley 900 milésimas y 12,98 gramos
No obstante la pieza más usual en plata serán los 40 céntimos de escudo, con 810 milésimas y 5,19 gr. También salieron divisores de 20 y 10 céntimos de escudo con la misma ley. Y un múltiplo, 2 escudos que rápidamente se tituló duro por el pueblo al tener el mismo tamaño que los 8 reales de plata o los 20 reales de vellón, y antecesor de las 5 pesetas o duro que saldrían muy poco después.




  

Isabel II, 1 céntimo de escudo de 1868, ceca de Sevilla
Peso: 2,4 gr; diámetro: 18 mm


En cobre aparecen nuevos tipos, con una reina más madura y con el ya clásico moño, busto a la derecha y escudo elíptico en el reverso.
Se acuñan piezas 5 céntimos de escudo, 2 ½, 1 y ½ céntimo, siendo la pieza más usual el céntimo de escudo con 2,5 gramos
La pieza más usual en cobre será el céntimo de escudo, con 2´5 gramos
La aleación de las piezas de cobre: 95% cobre, 4% estaño y 1% zinc

Es interesante observar que las piezas de 4 reales del anterior sistema y los 40 céntimos de escudo son iguales en peso y tamaño y que son la antesala de las pesetas que aparecerán en 1869 con el Gobierno Provisional
Y es también interesante el observar que los tipos son los mismos en función del metal, con lo cual en este momento tenemos tres modelos del busto de la reina, y ocurre lo mismo con el escudo del reverso: en el cobre busto limpio de mujer adulta con escudo ovalado; en la plata busto limpio de joven con escudo con columnas de Hércules; y en el oro busto de joven con vestimenta y escudo con dosel. El busto de la plata es el más conocido por la abundancia de monedas.
La moneda española se encuentra ya dentro del Sistema Métrico Decimal a la vez que en condiciones de adaptarse a la Unión Monetaria Latina. El siguiente paso será la aparición de la peseta: sólo hacía falta cambiarle a la unidad el peso y el nombre.